LA ALIMENTACIÓN

  INTRODUCCCIÓN

    Al empezar mi blog, sobre la temática que voy a   tratar, LA ALIMENTACIÓN, es una asignatura pendiente, a mi parecer, y que debiera introducirse en los currículos escolares desde edades tempranas.

Lo importante que sería llevar una educación, principalmente, en la cual aprendamos a cuidar nuestra salud y a nosotros mismos. De ahí, que a los niños les inculcaríamos a tempranas edades lo que sería y como sería una correcta dieta; y quizás llegaría el momento en el cual un niño le pediría a su madre para merendar una manzana y no el bollicao…

Con está educación escolar también se trasladaría a casa, a los padres, que hoy en día vivimos en una sociedad que el ritmo de vida es frenético, trabajo, casa, hijos, etc… siempre corriendo de un lado para otro, me pregunto yo, ¿ en qué sitio o puesto queda la alimentación?. Si nos preocupamos que nuestros hijos si no quieren comer las judías, ¿ qué hacemos?, respuesta al final darles algo que les gusta, porque nos preocupa que se vayan a la cama sin cenar, ¿ cierto verdad? .

Pues, respuesta, inculquemos este tema en la educación como está inculcado el deporte u otras actividades extraescolares, como los idiomas, a los cuales les damos importancia y que realmente la tienen.

Para tratar este tema creé un pequeño proyecto con los temas que se debieran insertar en cualquier currículo y según las edades se pueden dividir los temas. A lo mejor nos sorprende cuando veamos cuantas patologías giran entorno a la alimentación, tanto por una restricción como por sobreexceso de comida. Al incluir estes temas en la educación podríamos detectar a tiempo trastornos como la anorexia o muchos comportamientos extraños en los niños con las comidas, sobre todo en los adolescentes, que son tan influyentes en esas edades y que se preocupan por lo que dirán los demás, su aspecto físico, son muy vulnerables a padecer anorexia nerviosa, no solo en chicas, sino que afecta a todos los géneros por igual, sin distinción.

La justificación de la elección temática de mi proyecto viene marcada por la importancia que la sociedad, en general está dando al aspecto físico, sin tener en cuenta la alimentación que lleva ni los posibles trastornos que pueden ocasionar cuando esa importancia, es tan exagerada que incluso puede llegar a ser una obsesión que puede llevar a serios problemas y enfermedades, incluyendo la muerte.

No nos engañemos, realmente y pensemos un poquito y seamos sinceros con nosotros mismos; esta obsesión con cuerpos esbelto, unas medidas perfectas; nos vienen marcadas porque todos los días si encendemos la televisión, ¿qué vemos?; ¿qué nos están transmitiendo?, lo mismo día tras día, anuncios de cremas anticelulíticas, de fármacos que ayudan a adelgazar, cremas antiarrugas, etc… Etcétera etcétera… nos están diciendo como tenemos que estar físicamente, delgados, altos y medidas perfectas 90, 60,90; pero y nuestra salud, ¿les importa a caso? Y no hablemos de internet un medio que cualquier niño/a de cualquier edad puede acceder a páginas impensables por sus padres; y sobre todo; el chat, en el cual se pueden dar recomendaciones de todo tipo para peder peso y conseguir una figura perfecta; pero ¿qué legislación hay hoy en día?, pregunto yo, ¿cómo se puede dejar poner en la red dichas páginas y acceder a chats donde se dan consejos para no comer o vomitar libremente, sin que nadie haga nada?. ¿Dónde parará esta sociedad?… No se que pensar, pero sinceramente es normal que hoy en día haya más trastornos en la alimentación, anorexia, bulimia, etc…; ya que vivimos en una sociedad rodeada de medios de comunicación que nos están diciendo como tenemos que vestir, comer, dormir y pesar. Cualquier revista, panfleto o publicación nos está influyendo diariamente en nuestro estilo de vida; como una invasión sin poder luchar.

Pero realmente nosotros nos paramos a reflexionar un poquito y no nos damos cuenta de que no sabemos la influencia que los alimentos nos aportan a nuestra vida, es el combustible que utilizamos para caminar, correr, sonreír, en una palabra para vivir; es como la gasolina o gasoleo que le hace falta al coche para andar; ya que sin combustible no puede andar ni tan siquiera encender. Ya sé que las comparaciones son odiosas, pero seguimos comparando para darnos cuenta de que hacemos bien o mal. Cuando nuestro coche está averiado lo llevas al taller, lo lavas, lo limpias y lo cuidadas y cuando se está acabando el combustible vas inmediatamente a una gasolinera a surtir, sino no anda; es la pura realidad; pero que hacemos con nuestro cuerpo; ¿le damos los cuidados que necesita como al coche o simplemente mientras que anda vamos tirando y cuando no ande es cuando nos preocupamos por él, hasta entonces abusamos de él.

En mi proyecto lo que quiero reflejar es lo importante que es la alimentación en nuestra vida y las enfermedades que estamos expuestos cuando nuestra alimentación no es correcta; sea por no comer bien, como en casos de anorexia o bulimia; o bien; por un exceso de ésta, como la obesidad. Y también quiero tratar un tema aparte muy relacionado con la alimentación que lleva a diversas obsesiones con comer diversos alimentos para tener un cuerpo diez o el cuerpo deseado; ya que toda obsesión física conlleva a una determinada alimentación u hábitos alimenticios. Todo esto viene influenciado por los medios de comunicación que realmente nos están diciendo como tenemos que vivir nuestra vida, desde que ropa tenemos que poner hasta lo que tenemos que vestir como si fuéramos unos robots a los que programan o intentan programar todos los días; tenemos que recordar que con nuestra vida nosotros tenemos la última palabra de lo que queremos hacer con ella.

También quiero exponer como sería la vida de una persona con una buena alimentación y una actividad física; para aconsejar a la sociedad de como una dieta influye en nuestro estado de salud para sentirnos sanos y con vitalidad, quiero comparar la alimentación de un deportista con una persona con una actividad normal y con una persona sedentaria; para hacer una llamada de atención a todo el mundo para que muestre más interés por su cuerpo, que lo alimente y lo cuide correctamente; porque nuestro cuerpo no nos manda e-mail todos los días de su estado físico, ni sms al móvil ni nos llama; cuando realmente no puede más es cuando no anda; es decir; la enfermedad ya está instaurada; hay un dicho popular al que creo que hay que hacer caso ” vale más prevenir que curar”; espero que con este aporte mínimo nos demos de aprendidos la lección y dar veracidad al dicho; ya que nuestro cuerpo es el acompañante más fiel que tenemos en nuestra vida, que nunca se queja por nada; pero cuando algún día se queja a lo mejor es demasiado tarde, seamos fieles y cuidadosos con él que nos lo agradecederá el resto de nuestra vida con muchas gratitudes.

Hagámonos una pregunta de vez en cuando al levantarnos; ¿qué será lo mejor que le puedo dar a mi cuerpo para cuidarlo más?, aunque nunca nos pide nada ni por su cumpleaños ni ningún aniversario ni fiesta, regalémosle un cuidado mínimo cada día que será  la llegada  y el bienestar de un futuro muy lejano.

Empezamos con la temática y a definir los primeros conceptos para introducirnos en la alimentación:


1.- ALIMENTOS Y NUTRICIÓN.-


           La nutrición puede definirse; según el profesor Grande Covián (1984), como el conjunto de procesos mediante los cuales el hombre ingiere, absorbe, transforma y utiliza las sustancias que se encuentran en los alimentos y que tienen que cumplir cuatro importantes objetivos:

-          Suministrar energía para el mantenimiento de sus funciones y actividades.

-          Aportar materiales para la formación, crecimiento y reparación de las estructuras corporales para la reproducción.

-          Suministrar las sustancias necesarias para regular los procesos metabólicos.

-          Reducir el riesgo de algunas enfermedades.

La alimentación es, también en palabras del profesor Covián, “el proceso mediante el cual tomamos del mundo exterior una serie de sustancias que, contenidas en los alimentos que forman parte de nuestra dieta, son necesarias para la nutrición”.

El alimento es, por tanto, todo aquel producto o sustancia que una vez consumido aporta materiales asimilables que cumplen una función nutritiva en el organismo.

Otro término que  se emplea habitualmente  es el de dieta, que se define como el conjunto y cantidades de los alimentos o mezclas de alimentos que se consumen habitualmente, aunque también puede hacer referencia al régimen que, en determinadas circunstancias, realizan personas sanas, enfermas o convalecientes en el comer y beber.

La Dietética estudia la forma de proporcionar a cada persona o grupo de personas los alimentos necesarios para su adecuado desarrollo, según su estado fisiológico y sus circunstancias. Es decir, interpreta y aplica los principios y conocimientos científicos dela Nutriciónelaborando una dieta adecuada para el hombre sano y enfermo. Como dietas adecuadas, equilibradas o saludables (aquellas que contienen la energía y todos los nutrientes en cantidad y calidad suficientes para mantener la salud) hay muchas, la elección de la más correcta según todos los condicionantes del individuo se convierte en un arte. Por eso hablamos dela Cienciadela Nutricióny del Arte dela Dietética, en la que también intervienela Gastronomíao el arte de preparar con los alimentos elegidos una buena comida; equilibrada, apetecible y con buena digestibilidad.

Los componentes de los alimentos que llevan a cabo las importantes funciones antes descritas se conocen con el nombre de nutrientes; así; un nutriente es toda sustancia, de estructura química conocida, esencial para el mantenimiento de la salud que, sin embargo, a diferencia de otras, no puede formarse o sintetizarse dentro de nuestro organismo, por  lo que debe ser aportada desde el exterior, a través de los alimentos y de la dieta. Además si no se consume en cantidad y calidad suficientes, puede dar lugar a desnutriciones que sólo curarán cuando se consuma de nuevo el nutriente implicado; surge el concepto de esencialidad, la principal evidencia de que un nutriente es esencial es precisamente su capacidad de curar una determinada enfermedad.

De entre los múltiples y diversos componentes que forman el cuerpo humano, sólo unos 50 tienen el carácter de nutriente; es decir; el hombre para mantener la salud desde el punto de vista nutricional necesita consumir aproximadamente 50 nutrientes; junto con la energía o las calorías obtenidas a partir de grasa, hidratos de carbono y proteínas, el hombre necesita ingerir con los alimentos 2 ácidos grasos y 8 aminoácidos esenciales, unos 20 minerales y 13 vitaminas. Por tanto, para que la dieta sea correcta y equilibrada tienen que estar presentes en ella la energía y todos los nutrientes en las cantidades adecuadas y suficientes para cubrir las necesidades del hombre y mantener la salud.

El agua; auque no se considera nutriente; es también vital para mantener la salud junto con la fibra alimentaría o fibra dietética.

Todos estos componentes o nutrientes están amplia y heterogéneamente repartidos en los alimentos, de manera que la dieta tiene una importante función suministrando todas estas sustancias esenciales. Así, podemos decir que existe una única manera de nutrirse aportando la energía y los nutrientes necesarios pero numerosas, a veces ilimitadas, formas de combinar los alimentos y de alimentarse para obtener dichos nutrientes. Es importante recordar que no hay ninguna dieta ideal ni tampoco ningún alimento completo del que podamos alimentarnos exclusivamente, puesto que ninguno aporta todos los nutrientes necesarios; sólo la leche puede considerarse un alimento completo durante los primeros meses de vida.

Hoy en día podemos clasificar los alimentos utilizando varios criterios:

-          Por similares características nutricionales:

 

  • Alimentos de origen vegetal: son especialmente ricos en agua, hidratos de carbono y fibra, tienen poca grasa, excepto los aceites y carecen de colesterol. Aportan una cantidad moderada de una proteína de menor calidad que la de origen animal, pero en absoluto menospreciable, y contienen  prácticamente todos los minerales (aunque en el caso del hierro, éste sea de escasa biodisponibilidad) y vitaminas hidrosolubles. Entre las liposolubles, las vitaminas E, K y los carotenos se encuentran en cantidades apreciables en algunos componentes de este grupo. Los alimentos de origen vegetal carecen de retinol y vitaminas B12 y D. Los hidratos de carbono de algunos alimentos (lentejas, patatas, trigo, maíz, arroz) se encuentran en forma de almidón, un polisacárido formado por múltiples moléculas de glucosa. En otros casos como las uvas, plátanos, cerezas, caña de azúcar o remolachas azucarera se almacenan en forma de mono y disacáridos o azúcares sencillos. En guisantes o maíz los hidratos de carbono se encuentran inicialmente como azúcares que van transformándose en almidón según van madurando. De igual manera el sabor dulce de las zanahorias disminuye con el tiempo, según va disminuyendo su contenido de azúcar. Por otro lado, el almidón de frutas inmaduras como plátanos, manzanas o peras, se convierte en azúcar al ir madurando dando un alimento dulce y palatable.

 

  • Alimentos de origen animal: aportan proteína de elevada calidad pues está formada por case todos los aminoácidos necesarios para formar las proteínas corporales. En general, tienen prácticamente de todo, excepto vitamina C, ácido fólico y carotenos que se encuentran en muy pequeñas cantidades, son pobres en hidratos de carbono (excepto la leche) y carecen de fibra. Tienen a diferencia de los alimentos de origen vegetal, colesterol, retinol, vitaminas D y B12.

 

 

  • Bebidas: La bebidas no alcohólicas tienen alto contenido en agua y un valor energético derivado del contenido en azúcar que se les añade para edulcorar, a menos que lleven edulcorantes acalóricos. Los zumos contienen cantidades variables de vitaminas, especialmente la C. Y las bebidas alcohólicas suministran energía por el alcohol que contienen (7 Kcal./gr.) y por el azúcar que llevan algunos licores, anises o aguardientes. La cerveza tiene algunos nutrientes que proceden de la malta de la que se obtiene: algo de hidratos de carbono, vitaminas B12, B2, ácido fólico. Sin embargo, las cantidades consumidas no suponen un aporte apreciable a la dieta.

 

 

Los alimentos admiten otras clasificaciones: según su aporte energético: hipocalóricos o hipercalóricos; según sus funciones: energéticos, plásticos o reguladores  y reguladores.

La alimentación tiene una importancia socias; ya que los Servicios d e Salud de un país deben promocionar la salud mediante instrumentos que la apoyen como: Educación para la salud, la alimentación y nutrición, la actividad  física, el fomento del apoyo social, la reducción del hábito tabaquito y del consumo de bebidas alcohólicas, disminución del autoconsumo de fármacos y otras drogas, la participación de los ciudadanos, el desarrollo de los sistemas de información, la formación y la investigación de los profesionales y la orientación de los Servicios Sanitarios.

En una sociedad plena de incertidumbres, polémicas y desencuentros como la que vivimos, también se producen, ante determinados temas, fértiles consensos científicos y sociales que nos ayudan a entender mejor el misterio de la vida y a adoptar medidas para mejorar nuestra situación en ella. Uno de los más llamativos de los últimos años es la certeza de que la dieta alimentaria desempeña un papel estratégico en la salud de los seres humanos y en la prevención o aparición de algunas enfermedades.

Es conocido, que las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son junto con los accidentes, las más importantes causas de mortalidad en los países desarrollados. Y, cada día que pasa, se relaciona más directamente a estas patologías como los hábitos de vida, entre los cuales destacan la dieta alimentaria, el ejercicio físico y el consumo de tóxicos como el alcohol o el tabaco. Muchos desarreglos de nuestra salud están directamente vinculados con qué, cuánto y cómo comemos y, por tanto, son susceptibles de modificación a nada que adecuemos nuestra alimentación a los patrones de una dieta saludable y a las enfermedades que padecemos o deseamos prevenir.

Los especialistas en salud pública aseguran que la familia, la escuela y los medios de comunicación juegan un rol de primera magnitud en la sensibilización y concienciación social de la necesidad de seguir una dieta y unos hábitos de vida saludables como camino para conseguir unos índices de salud aceptables y en continua mejora.

Hoy día, la alimentación es un tema que suscita polémicas y que se encuentra en boca de todos, los espectaculares avances que han experimentado las ciencias de la alimentación y de la nutrición en las últimas décadas revelan la importancia que tiene llevar a cabo una alimentación adecuada como una de las mejores vías de promoción de la salud y del bienestar físico y emocional. El descubrimiento de los nutrientes y las funciones que desempeñan dentro de nuestro organismo nos ha permitido conocer perfectamente muchas de las propiedades de los alimentos que hasta hace relativamente pocos años se intuían o formaban parte de la sabiduría popular.

Los avances científicos non introducen a fondo en el mundo de la alimentación y en la relación que los hábitos alimentarios mantienen con la salud. Cada estudio, cada investigación, nos reafirma en que la dieta más adecuada es aquella que tiene en cuenta todas las condiciones que nos caracterizan como personas educadas en una cultura determinada, con hábitos alimentarios concretos, gustos, estado de salud, costumbres e ideales, actividad física y estilos de vida diferentes.

Por tanto, n existe una dieta ideal que sirva para todo el mundo, pero sí un criterio universal en cuanto al tipo de alimentos que deben consumirse dentro de la dieta cotidiana, lo que por un lado garantiza que se cubren las necesidades energéticas y nutritivas de la totalidad de las personas que componen una población sana, y por otro, colabora en la prevención de ciertas alteraciones y enfermedades relacionadas con desequilibrios alimentarios.

La Nutrición ha jugado y juega un importante papel en nuestra vida, incluso antes del nacimiento, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello, cada día, varias veces al día, seleccionamos y consumimos alimentos que, a la larga, pueden estar condicionando nuestro estado de salud, para bien y a veces también para mal. La creciente información sobre la relación dieta-salud-enfermedad ha aumentado el interés sobre nuestra alimentación y, sin embargo, nos resulta a veces muy difícil elegir la dieta más adecuada.

Conocer la composición nutricional de los alimentos que comemos puede ser extraordinariamente útil para el diseño de dietas que nos permitan mejorar  nuestra alimentación y adaptarla a las recomendaciones actuales para conseguir una salud óptima y mantener un peso adecuado y estable.

Todos sabemos que dieta equilibrada y salud caminan de la mano, y que la muy merecidamente ensalzada dieta mediterránea nos señala que debemos consumir más verduras y ensaladas, más frutas, más cereales y legumbres, más alimentos con fibra y más grasas insaturadas, entre las que destacaremos nuestro aceite de oliva. Y que debemos recurrir menos a las grasas animales (mantequilla, patés, embutidos…), la sal, la bollería y similares y, por supuesto, al alcohol y la tabaco. Y que debemos beber más agua, hacer más ejercicio y reducir el aporte energético de nuestra dieta cotidiana.

Son pautas generales que siempre conviene tener en cuenta, pero hay otras, más específicas, exclusivas o propias de determinadas situaciones. Quien controla su colesterol, su diabetes, su anemia o su ácido úrico debe tener especial cuidado con ciertos alimentos (incluirlos en su dieta, evitarlos, o aumentar o moderar su consumo) que apenas preocupan a quienes no viven en estas circunstancias tan concretas.

Una alimentación correcta, variada y completa, una dieta equilibrada cuyo modelo más reconocido es la dieta mediterránea, permite por un lado que nuestro cuerpo funcione con normalidad (que cubra nuestras necesidades biológicas básicas, necesitamos comer para poder vivir) y por otro, previene o al menos reduce el riesgo de padecer ciertas alteraciones o enfermedades a corto y largo plazo. Basta con recordar el impacto que tienen en nuestra sociedad la llamadas “enfermedades de la civilización”: hipertensión, obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos de la conducta alimentaria e incluso ciertos tipos de cáncer se relacionan con una alimentación desequilibrada. No es, normalmente, una relación directa de causa-efecto, pero si supone uno de los factores que contribuye a aumentar el riesgo de aparición y desarrollo de dichas enfermedades.

Las líneas actuales de investigación se centran ya no sólo en el consumo de energía y nutrientes (proteínas, grasas e hidratos de carbono) se comportan como elementos protectores frente a estas y otras enfermedades; hablamos concretamente de la fibra y de los antioxidantes naturales, presentes fundamentalmente en los vegetales.

Alimentación equilibrada es aquella que incluye una diversidad suficiente de alimentos en las cantidades adecuadas, en función de las características de cada persona (edad y situación fisiológica – infancia, estirón puberal, embarazo y lactancia-, sexo, composición corporal y complexión…) y estilo de vida (activo, sedentario…) y que garantiza que se cubren los requerimientos de energía y nutrientes que nuestro organismo necesita para mantener un buen estado nutritivo, de salud y bienestar.

La pirámide de la alimentación es una representación gráfica de las recomendaciones de dieta equilibrada. Lo que nos indica es que a base de nuestra alimentación deberían constituirla alimentos ricos en hidratos de carbono complejos: cereales, féculas y legumbres (aproximadamente, la mitad de la energía que necesitamos cada día debe provenir de estos productos) conforme avanzamos hacia el vértice, nos encontramos con aquellos alimentos que se han de consumir en menor cantidad o más ocasionalmente. En la cúspide se encuentran, por tanto, las grasas y otros alimentos tales como el azúcar, los dulces, las bebidas refrescantes, algunos precocinados, etc. que se han de consumir con moderación.

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Las sustancias nutritivas no están distribuidas de manera homogénea en los alimentos, en cada uno de ellos, por tanto, predomina uno u otro nutriente. Esto ha llevado a clasificarlos en diferentes grupos, de acuerdo a su afinidad nutritiva o a la principal función que desempeñan dentro de nuestro organismo los nutrientes predominantes en cada alimento.

Los alimentos que pertenecen al mismo grupo pueden ser intercambiables, siempre en las cantidades adecuadas, ya que comparten similares propiedades nutritivas, esto nos permite variar mucho la dieta sin que se modifique significativamente la composición nutritiva de la alimentación cotidiana. No debemos olvidar que dentro de algunos grupos se registran diferencias en función del contenido graso y de azúcares (lácteos completos o desnatados, carnes grasas o magras, yogures sin azúcar o azucarados…), lo que se traduce en mayor o menor número de calorías.

1.2.- SALUD MENTAL Y CONDUCTA.-

            La salud mental es como pensamos, sentimos y actuamos cuando lidiamos con la vida, también ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con otras personas y tomamos decisiones.

Al igual que la salud física, la salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la edad adulta.

Todas las personas se sienten preocupadas, ansiosas, tristes o estresadas algunas veces, pero en el caso de una enfermedad mental, estos sentimientos no desaparecen y son lo suficientemente severos para interferir con la vida cotidiana. Puede dificultar hacer amigos y conservar amistades, mantener un trabajo o disfrutar de la vida.

Las enfermedades mentales son comunes, afectan aproximadamente a una de cada cinco familias en los Estados Unidos, estos trastornos; como depresión, fobias, trastorno bipolar, esquizofrenia y muchos otros son enfermedades reales que no desaparecerán por su voluntad, suelen se tratables, las medicinas y la terapia pueden mejorar la vida de la mayoría de las personas con enfermedades mentales.

Haciendo referencia a los trastornos alimenticios; según la psicóloga María del Carmen Fernández Espinosa, con especialización en manejo de grupos y psicoterapia, colaboradora en el Centro Psicoterapéutico Comunitario en Querétaro de México; vivimos en una cultura que promueve e impone el consumismo y la confusión con respecto a la satisfacción de las necesidades, de esa manera, así como muchos temas, la forma de alimentarnos ha sufrido cambios que nos han alterado la sabiduría con la que nacemos. El modelo de cuerpo que a la mujer especialmente se le ha impuesto es irreal para la mayoría, sin embargo, es tal la invasión de anuncios espectaculares, revistas, libros, películas, etc.., que este modelo domina y controla los gustos de casi todos.

Esta presión ha generado una desorganización interna en la forma de alimentarse, las mujeres, desde temprana edad, al despertar a la adolescencia, a veces antes, empiezan a adoptar el modelo impuesto y quieren parecerse a éste a toda costa. Así, empiezan a juzgar su cuerpo y a odiarse por no poder alcanzar el ideal.

Esta confusión social que invade la psicología del ser humano, está exacerbada por la pobre comunicación que se da actualmente en las familias, los lazos afectivos están tan invadidos por la televisión, Internet, el nintendo y la prisa, que las personas difícilmente comparten una intimidad real, el sentarse a ver la televisión no aumenta esa intimidad, aunque lo parezca. Si las personas no son capaces de poner frente al otro sus necesidades, emociones, inquietudes, entonces, se es presa fácil de lo que la sociedad impone, que es básicamente consumir.

La globalización ha acercado al mundo en muchos aspectos, pero tal vez lo ha alejado en los esenciales: el contacto verdadero con el sí mismo y los otros. Estos cambios permanentes y acelerados, han hundido al ser humano en una subjetividad que le es difícil percibir y menos entender.

Los trastornos alimenticios son el resultado directo de esta confusión, la mujer en especial vive en la persecución constante de la belleza, que está representada por la delgadez y la juventud. Puede hacer cualquier sacrificio con tal de obtenerla, desde consumir productos adelgazantes que son dañinos, como anfetaminas, aceleradores del metabolismo, diuréticos, laxantes, hasta ayunar de forma irracional pasando por horas de exhaustivo ejercicio, con tal de quemar las calorías consumidas como resultado del hambre.

Hace unos años el cuerpo que las modelos tenían estaba aproximadamente un 8% por debajo del peso natural de la mujer, de unos años hacia delante está aproximadamente un 23% debajo; esto implica que las modelos y las artistas para mantener su “producto vendible” necesitan consumir 600 calorías menos que las que requieren al día., cuando se les pregunta qué hacen para mantenerse delgadas dicen algo diferente, pero en la práctica, las conversaciones entre las mujeres acerca de inducirse el vómito, hacer 4 o 5 horas diarias de ejercicio o tomar laxantes, son comunes y practicadas cotidianamente.

No se puede resolver la adicción a la comida y a la delgadez, solamente atacando el problema en forma individual, este se está convirtiendo en un problema de salud pública, por la cantidad de casos que se reportan e implica una revisión formal y profunda de lo que la sociedad está generando, sólo desde la conciencia y una diferente forma de comunicación que incluya la verdad y el análisis real de las necesidades podrá tener solución.

El tema está relacionado con tres círculos concéntricos: es asunto personal, emocional y físico en que se encuentra quien lo padece; la familia que genera o de alguna manera es tierra fértil para que el problema crezca; la sociedad que impulsa a los individuos a una vida consumista, adictiva y desechable, que dificulta la conciencia de la saciedad y la suficiencia.

El tema era hasta hace algún tiempo casi desconocido y los casos que se daban eran aislados e incomprensibles por las personas que rodeaban a quien lo padecía; ahora es común encontrar grupos de niñas o adolescentes que comparten el problema, y antes de verlo como tal, se sienten contentas y solidarias de hablar de la última dieta que están haciendo, de la forma que ayunan y se laxan o inducen el vómito. Por ser tan generalizada la conversación, muchas veces se ve le tema como  algo más natural y no como una enfermedad que empieza sigilosamente y se va arraigando en la persona hasta que ésta no puede con ella, a veces demasiado tarde.

La compulsión a la comida, una adicción difícil de tratar, por lo sabrosa, barata, accesible, porque no cambia significativamente el estado de conciencia de la persona y porque la comida es indispensable para vivir. Así, hay que lidiar con ella a través de ella hasta convertirla nuevamente en lo que puede ser: un alimento.

De poco serviría superar un problema de compulsión si no se toma conciencia de los hábitos cotidianos al comer; la mercadotecnia de los productos chatarra es tal, que no se necesita gran cosa para consumirlos, si se está frente a ellos o se encuentra en casa. El color, las letras, las frases invitantes, están diseñadas para que el individuo tenga pocas razones para resistirse. El antojo puede ser más fuerte que el hambre.

Es necesario revisar qué y cómo se come, si la comida es simplemente una respuesta a cualquier estímulo, desde  el cansancio, aburrimiento, necesidad de compañía o la solidaridad con otros (“no puedo dejarlo comer solo”), entonces las grandes empresas tienen atrapado al individuo y es presa fácil del consumo.

Según Genen Roth, especialista en trastornos alimenticios, autora de “Cuando la comida sustituye el amor” y “Cómo superar la adicción a la comida”, es necesario seguir cinco reglas ante el alimento:

1)       Revisar al comer, silo que se siente es hambre o simplemente antojo, si es hambre, es importante saber si es física, cuya sensación es clara y si es emocional se necesita además una revisión de lo que es el vacío que lleva a la persona a comer. Puede ser que parezca hambre física el hambre de compañía o de un mejor trabajo o una vida más intensa. La comida distrae por momentos estas necesidades y si existe una compulsión puede ser que el dispararse posponga los verdaderos vacíos.

2)       Comer sentados; ya que esto aumenta la conciencia y la dignidad al comer; la conciencia porque al sentarse a comer se otorga un tiempo exclusivo para ello y se puede saborear y disfrutar de forma distinta a hacerlo de pie y con prisa. La dignidad porque se como con “autorización”. No se invita a alguien importante a comer de pie frente a la estufa o al armario, como hacen muchas personas en un momento de compulsión. Al sentarse a comer, se genera el espacio  y el tiempo merecidos para dedicarlos al alimento; al comer sentados existen dos excepciones: comer frente a la televisión, ya que es la forma más sencilla de consumir grandes cantidades sin conciencia, porque los anuncios están diseñados precisamente al consumo; la otra excepción es comer en el coche, mientras se conduce; ya que la conciencia está puesta en otras cosas desde llegar al destino, la radio o la conversación que se genere con los que van de acompañantes.

3)       Observar en que nivel de hambre es más satisfactorio comer, en una escala del 0 al 10, los diferentes niveles empujan a diferentes cantidades de alimento. Sentarse a comer sin hambre puede traer como consecuencia empezar a “picar” y terminar comiendo más de lo que se hubiera comido con apetito, sentarse con hambre de número 10 puede generar que se consuman grandes cantidades sin llegar siquiera al registro de la saciedad que tarda aproximadamente 20 minutos; en ese lapso se puede comer excesivamente.

4)      Comer sólo y siempre que se tenga hambre, esta puede se la regla de oro en la alimentación; el hambre es una voz instintiva que permite al ser vivo conocer el límite de las fuerzas; si se respeta la voz del hambre física también puede respetarse la voz de otras hambres.

Cuando se come más de lo que se necesita se tiene una sensación de “sobrecarga” que impide estar bien donde se está; la atención se centra en el malestar, porque  éste ocupa todo el espacio y sólo invita a dormir. Lo que estaba ocurriendo en ese momento deja de importar; si se estaba en medio de una discusión importante, íntima, profunda, álgida o divertida, de pronto todo pasa a segundo término. Sólo cuenta el cuerpo y el exceso; si éste fue producto del rompimiento de una dieta, esto es peor; la voz interna empieza a repetir todo aquello que normalmente se dice cuando se deja cualquier régimen alimenticio, el odio corre por las vena y este proceso puede durar horas o días; el sueño generalmente alivia un poco… hasta despertar.

La relación con el mundo se reduce a la relación de la fuerza de voluntad con el cuerpo; nada ni nadie cuenta más. Así, cualquier cosa puede dejar de ser importante; mientras se está comiendo, sólo se tiene que decidir si servirse un poco más o si terminar este plato aunque no se pueda más. Básicamente, la decisión tiene que ver con seguir relacionándose con los otros y asumir las consecuencias o centrar la atención en uno mismo y dejar de atender a los demás.

Es mucho más fácil verse con el peso que con las relaciones, sobre todo con quienes se convive, ante los cuales hay vulnerabilidad por el amor; de esta manera la comida empieza siendo una tentación, un bocado más, una amiga y acaba siendo enemiga mientras dura el trance del odio a uno mismo.

Aparentemente es más fácil manejar el odio a uno mismo que los desacuerdos, los enojos, la decepción, el dolor a causa de otro; y mientras no se tienen los recursos para hacerlos, sí; es cierto, la comida ayuda a ocultar la verdad, cualquiera que ésta sea.

Las experiencias que se viven con otros generalmente impacta, este impacto se registra en el cuerpo por medio de una sensación física. Cualquier sentimiento primero se percibe así; el estómago reacciona ante el miedo o el enojo, el hígado ante un gran disgusto, el pecho se expande con la alegaría, los genitales se contraen ante el terror. Del impacto primero, se pasa al registro mental del significado del evento; así, se puede nombrar y calificar, y por  lo tanto reaccionar; pero cuando no se tiene capacidad para una reacción adecuada, por sus consecuencias (como poner un límite, rechazar algo que duele, aceptar o no aceptar, etc.) se necesita rápidamente anular estas sensaciones o sus significados. La comida puede hacer esto de forma muy rápida, el azúcar refinado combinado con la harina y la grasa llegan al cerebro en forma de endorfinas que generarán una sensación de bienestar, un colchón de aire que hará parecer que todo puede ser pospuesto. Posponer las reacciones naturales en las relaciones impide generar lazos de intimidad, porque se desfasa lo que sucede. Lo que resultó molesto el lunes de decide el viernes o se quiere poner un límite un mes después de lo ocurrido o se dice algo hay para contradecirse mañana; mientras haya entre el intercambio con los demás y uno mismo, una forma de posponer las reacciones, la solución a los conflicto, por obsoleta, funcionará deficientemente.

Algo extraño que sucede cuando se padece un trastorno alimenticio, es que la percepción de uno mismo pude cambiar de un día para otro; se puede uno ver al espejo el lunes por la mañana y volverse a mirar en la tarde y ver algo totalmente distinto. La percepción cambia con respecto a la expectativa del peso que se desea. El problema es que esta distorsión invade también las relaciones con los demás; a pesar de no poder registrar con claridad lo que se siente, y menos poderlo expresar, lo que hoy resulta agradable de oír, mañana puede molestar y se oscila entre la hipersensibilidad y la rudeza, confundiendo así a quienes viven con uno. Como la comida es el amortiguador, se puede admitir perfectamente un tema y rechazarlo momentos después. Se vive como en una montaña rusa emocional y la comida es el cinturón de seguridad; sin ella pareciera que uno va a salir disparado en la siguiente curva del carrito. ¿Cómo saber entonces qué es lo que realmente se acepta de uno mismo y los que lo rodean? Si la comida circunscribe las relaciones es difícil la respuesta.

Cuando hay compulsión la comida hace mucho más que saciar o nutrir, desenfoca la realidad, confunde los significados, llena los huecos que deberían ser llenados con muchas otras cosas: intimidad, pasión , verdad.

¿Qué la familia genera un adicto a la comida? Al vivir en una sociedad que impulsa el exceso y estimula la confusión en la satisfacción, es ahora más fácil encontrar que alguien no puede dejar de comer productos chatarra, pero en general, hay características que dan una tierra fértil para que la adicción avance.

Según Bobin Norwwod, autora de “Las mujeres que aman demasiado” (Javier Vergara, Editor, 1988), donde da un diagnóstico claro de lo que es la adicción a las relaciones, existe una conexión importante entre un padre alcohólico y una hija comedora compulsiva, en general esta adición se desarrolla en mujeres, porque la adicción a la comida es más aceptada que cualquier otra y porque el azúcar y el alcohol generan efectos anestésicos parecidos, aunque la comida no haga perder la conciencia, pero sí permite posponer lo que sucede al calmar la ansiedad.

Esta relación se da con frecuencia por las características que tiene un hogar en el que se desarrolla alguna adicción:

-          Existe falta de comunicación de lo que realmente sucede: Esta se reduce a un intercambio de información, lo que está pasando no puede decirse y entonces cada miembro busca un sitio para esconderlo o simplemente aprende a disimular, buscando la intimidad por fuera. En general esta búsqueda de intimidad es infructuosa, ya que al no conocerla encasa es muy difícil encontrarla fuera de ella; a veces ésta se reduce a una seudointimidad.

-          Los límites no son claros: estos están puestos más con respecto al momento en que se encuentra los padres enojados, resentidos, culpables, etc. y entonces lo que se permite hoy se prohíbe mañana y los hijos no pueden saber con certeza a qué atenerse. Los límites claros están dados por el amor y dan la estructura que el hijo necesita para saber por dónde caminar. Los límites tienen que ver con las creencias y los principios y éstos les permiten a los hijos saber a qué atenerse y a asumir las consecuencias de sus actos.

-          Existe maltrato entre la pareja o hacia los hijos: el niño aprende lo que es el amor por lo que ve y pro o que escucha, si los padres se tratan mal, si se devalúan uno al otro, si se descalifican, se ofenden, se reclaman y además hacen esto con los hijos, la autoestima que está basada en el autoconcepto, está deteriorada y basta una crisis, como las que ocurren siempre en la vida, para que se necesite refugiarse en el rincón más cercano, la comida ofrece este rincón  y lo hace agradablemente.

-          Existe una conducta sexual inapropiada por parte de alguno de los padres para con el hijo o la hija: la adicción a la comida está íntimamente ligada con la sexualidad, la niña empieza a engordar para tapar su cuerpo, su sensualidad, generalmente en la adolescencia, que es cuando se da cuenta que despierta miradas que pueden recordarle eventos dolorosos y que la asustan. También, en le caso de la anorexia puede se la necesidad de conservar un cuerpo sin atractivo, no siempre es claro lo que significa una conducta sexual inapropiada. No sólo se trata de una violación o una seducción propiamente dicha y puede ser tan simple como una mirada, una caricia, hacer testigos a los hijos de un evento sexual o envolverlos en un rol que no les corresponde; como re “la compañerita de papá” o “el que me cuida mientras papá no está”. Los hijos así, hacen de pareja de los padres y a veces comparten confidencias que pueden resultarles en una gran confusión y miedo. Un alto porcentaje de pacientes han sufrido abuso sexual en edades muy tempranas, incluso a los meses de vida.

-          Padres que viven compitiendo entre sí o con los hijos: este comportamiento genera en los hijos una sensación de inadecuación constante, el nunca ser suficiente, es imposible ganarles a los padres, primero porque la edad no lo permite y después porque siempre habrá una sensación de estar rompiendo el tabú de que los padres no pierden. Cuando hay competencia se pierde la sensación de estar bien simplemente por ser uno mismo.

De por sí la sociedad fomenta constantemente la competencia y enseña a los individuos a responder a ella irrespetuosamente con los demás; esto es muy claro en la forma en que se maneja, sobre todo en las grandes ciudades. Nadie quiere estar detrás, hay que ganarle al otro aunque sólo sea para ir delante unos metros y ocupar el carril antes que el otro. Permitir el paso a un peatón puede quitar 10 o 15 segundo, pero parece inconcebible porque se tiene mucha prisa en llegar…. Al siguiente semáforo. Esta actitud se desarrolla desde temprano y si en la casa se vio ese ejemplo, se está preparado para pisar a cualquiera para llegar primero.

-          Rigidez extrema con respecto al dinero, al trabajo, al sexo, la limpieza, la política: estos comportamientos impiden la intimidad, se enfatiza en las reglas, no en las relaciones, la adicción a la comida sólo tapa los problemas de relaciones. Es el síntoma, no la enfermedad. Quien come de más, a pesar de lo que ello implica, ene. Sentido físico y emocional, es porque no ha encontrado suficiencia y abundancia en la forma en que se relaciona con los otros, sobre todo los otros cercanos. Si en una sobremesa lo que importa es que la mesa quede limpia, los platos lavados y los ceniceros guardados y lo que se comparte queda en segundo término, es probable que empiece a ser más importante terminarse el plato que “tocar” a los otros. Estas son algunas de las características que Robin Norwwod apunta de lo que ella llama una familia disfuncional y cómo estas propician una adicción como la compulsión a la comida.

Quien vive en  una familia disfuncional y además padece un trastorno alimenticio, generalmente  tiene también algunas características comunes:

  • Necesidad de ser necesitado: Es importante comprobar que su presencia en la familia y más adelante con los amigos y la pareja, es valorada por lo que hace; ya que generalmente no se siente valorada por lo que es. Así;  se convierte en el que está dispuesto siempre a hacer lo que otros no hacen aunque esto acabe resintiéndolo. Esto genera mucho coraje y frustración, ya que con frecuencia los esfuerzos extras que hace no se valoran suficiente, según sus parámetros y ésto lo acallará con comida. Pero luego vuelve a intentar; porque es el camino conocido con los mismos resultados y el mismo paso final.

 

  • Voluntad de sufrir: El comedor compulsivo en general cree que sufriendo mucho obtendrá mucho. Está acostumbrado a privarse de lo que más le gusta, la comida, cada vez que empieza un régimen que le prohíbe casi todo lo sabroso (carbohidratos y grasas). Pero no sólo sufre en esto, sino aprende que todo debe ser difícil para que valga la pena. Tiene que ver también con la influencia que el catolicismo ha hecho en nuestra forma de vivir: sufre aquí y te premiarán allá. Como dice Gandhi: “no creo que haya mayor violencia o autoviolencia que el hambre”.

 

 

  • No saber quién se es si no se ayuda al otro: Por lo mismo de la necesidad de ser necesitados, los comedores compulsivos generalmente viven la vida de los demás, para no tener que vivir la propia. Es más fácil arreglar lo ajeno, que enfocar los verdaderos problemas que tenemos que atender: los nuestros. Por eso, la frase tan sabia de los Grupos Anónimos: “Vive y deja vivir”.

 

  • La adición a la comida se desarrolla con mayor facilidad cunado:


  • No se dice la verdad.
  • Se pone el énfasis afuera, en vez de ponerlo en lo que importa: quiénes somos y qué necesitamos.
  • Lo que manda es el grito, no la razón y menos el corazón.
  • El dolor se tapa con cualquier anestésico y se nos enseña que pasará, siempre y cuando no lo mostremos.
  • El cuerpo tiene un valor exagerado.

La familia se la que enseña y fortalece los lazos y los rituales y son éstos dos los que pueden ayudar a salir de cualquier adicción.

-          La autoestima: el ser humano forma su autoestima con lo que recibe de las personas que conviven con él en los primeros años de la vida. Nace creyendo ser parte de la madre y es hasta los nueve meses, aproximadamente, que empieza a tener conciencia de que es alguien aparte.

Toma entonces de quienes están cerca y le brindan el amor, la protección y el ejemplo, el concepto de sí mismo. Así aprende lo que hace bien y de lo cual sentirse orgulloso y va generando la idea de proceso de aquello que puede ir mejorando con el tiempo.

En las familias donde hay rigidez, ya sea en la comunicación, en lo límites o en lo que debe o no ser, la idea de proceso está también muy limitada. Así, el aprendizaje puede se muy frustrante porque lo que importa es el resultado final y los errores que se van cometiendo en el camino, en vez de ser un paso que enseña, es una razón para sentirse poco valiosos.

¿Cuánto tiempo se lleva un niño, por ejemplo, en poder llevarse la cuchara de sopa  la boca sin tirarla en el camino? Se nace con la capacidad de probar muchas veces lo mismo hasta lograrlo, porque es la única manera de habilitarse en todo lo que la vida requiere: caminar, comer solos, subir o bajar escaleras, vestirse, ponerse y abrocharse los zapatos, etc. por hablar sólo de las cuestiones básicas. Estos aprendizajes pueden llevarse años, pero el hombre está preparado para ello. Es la falta de paciencia y la exigencia del adulto para que el niño crezca y “haga las cosas bien”, que va acelerando  los procesos naturales y como consecuencia, lastimando la autoestima del niño. Cuando ésta se encuentra bien cimentada, los estímulos externos tienen menos impacto, porque el valor se centra y se comprueba con los pensamientos, las creencias y los logros propios, pero cuando no es así, se requiere constantemente de la aprobación de los de afuera, que es naturalmente cambiante y depende, a su vez, de las historias personales de quienes emiten los juicios. Por ejemplo, quien está preocupado por el tema del trabajo, la familia, la salud, el peso corporal, el dinero, emitirá juicios a otros similares a los que tiene para sí, y de esta manera, no confía en su propio valor, podría escuchar alguno de estos juicios que poco tienen que ver con él o ella y creerlos, dándole así al otro un poder que no tiene.

Entonces, cuando la autoestima no tiene su asiento en la propia valoración resultado de haber sido esencialmente valorado por la madre, el padre, los hermanos o cualquier otra persona importante para él, buscará, constante y desproporcionadamente encontrarla fuera.

Desgraciadamente el mundo actual pone énfasis en el tener, antes, mucho antes, que en el ser, el saber o en el hacer, y así, se comprueba con cada anuncio, cada programa o película, cada revista, que nunca se es suficiente si no se tiene suficiente.

Para la mujer esto resulta especialmente difícil, ya que el cuerpo se ha convertido en su principal producto. El cuerpo como envoltura y con poco contacto en la conexión natural con las emociones, los pensamientos y el espíritu que habitan en él. Parece entonces que al consumir “buenos productos para el producto”, las cosas pueden funcionar. No existe automóvil, crema, ropa o joya que haga que una mujer se sienta realmente valiosa. Si su valor está en cualquier cosa que pueda perderse, deteriorarse o ser robada la autoestima se encontrará en terrenos peligrosos.

Así sucede con el peso y la figura. Por más productos que se consuman, el cuerpo se irá deteriorando con el tiempo y nada puede detenerlo por completo. Sin embargo, la publicidad nos promete parar o ganarle al tiempo. Es extraño cómo, el tiempo, siendo el mismo que hace miles de años, ahora parezca no alcanzar y además se viva en una carrera en contra de éste.

La báscula se ha convertido para la mujer en un aparato que mide la autoestima, como el espejo de Blanca Nieves, la mujer cree en ésta más que en cualquier otra persona o cosa. Pero el peso que la sociedad exige basado en las modelos norteamericanas o europeas que muy poco tienen que ver con el peso o la forma de cuerpo de case todas las mujeres del planeta, obliga a la mujer al sacrificio o a la frustración constantes. Parece ser que la preparación profesional, el crecimiento emocional o espiritual o las relaciones con otras personas, estuvieran supeditadas al peso corporal. Así, una mujer puede sentirse miserable en una reunión con personas interesantes y divertidas, si no pudo usar el vestido que ella planeaba o si le queda ajustado. La atención entonces, se centrará en qué debe o no comer mientras ésta trascurre, porque tal vez sienta que todos la miran dado que no tiene el peso que ella esperaba para se valiosa o reconocida como persona. Las apariencias se han convertido en la base del valor. Y aunque a los niños se les enseña que “las apariencias engañan”, también se les enseña que “como te ven te tratan” o que “el hábito hace al monje”.

¿Cómo se puede reforzar la autoestima, cuando ésta no estuvo bien cimentada en la infancia? Básicamente poniendo énfasis en aquello que acerca a la persona con la vida: la pasión por lo que lo hace crecer y generar algo que perdura, la relación con otros que le recuerda que el amor y la intimidad realmente alimentan el cuidado y el respeto por lo bueno, lo bello y lo verdadero.

Una persona refuerza su valor cuando termina el día con la satisfacción de haber hecho algo que impactó a otros o a lo que le rodea. Se sentirá contento y en paz después de una divertida o profunda conversación con alguien que lo acepta y lo estimula. Es paradójico que la autoestima tenga que ver con otros y al mismo tiempo no; depende de otros para formarse y se refuerza en la relación con otros, pero es algo que cada quien debe cuidar y cultivar.

Para revisar la autoestima, necesariamente hay que revisar las creencias de uno mismo; estas pudieron basarse en conceptos antiguos, obsoletos y carentes que dependieron en gran medida de las personas que educaron al niño o niña y a veces esas creencias se insertan y perduran el resto de la vida. Por ejemplo, una niña puede escuchar a la  madre, que a su vez lo aprendió de la abuela, que las mujeres decentes no salen de su casa después de las seis de la tarde, esta idea pudo haber sido válida en la época dela Revolución, donde una mujer en la calle corría un peligro real y en ese tiempo la virginidad era el símbolo del valor total de una mujer, por lo tanto, una “dama” no se exponía a perderla por salir a la calle. Pero case cien años después puede ser una creencia que estorba y limita. Como ésta, que puede resultar muy obvia, existen creencias en las que se basa el valor y hay que tener cuidado de preguntarse ¿quién me dijo esto? ¿Cuándo? ¿Bajo qué circunstancia? De las creencias viene el autoconcepto que es el primer escalón de la escalera de la autoestima. Al revisar las creencias, el concepto de uno mismo y los demás puede cambiar hasta resultar adecuado para las circunstancias que cada quien tiene y esto hace que las exigencias o las expectativas que muchas veces tienen los padres o  hermanos mayores de los niños, se acomoden en una realidad que le permitan al adulto hacer un juicio más real y benévolo de sí mismo. De las cosas que más lastiman la autoestima está el severo juicio, a veces injusto, que la propia persona hace de sí misma.

La sociedad impone sus creencias y es importante revisarlas porque la cultura actual nos invita a basar la autoestima en el peso o en el poder económico y ésta puede ser una forma sacrificada, falsa y hueca de vivir cotidianamente.

1.2.1.- TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN, ¿QUÉ SON?.-


Los trastornos de la conducta alimentaría son condiciones complejas que emergen de la combinación de conductas presentes por largo tiempo, factores biológicos, emocionales, psicológicos, interpersonales y sociales.

Los científicos e investigadores aún se encuentran aprendiendo acerca de las causas de estas condiciones físicas y emocionales que tanto daño hacen. Sin embargo, sabemos algunas generalidades que contribuyen al desarrollo de los trastornos de la conducta alimentaría.

Mientras que los trastornos de la conducta  alimentaría pueden comenzar con preocupaciones con la comida y peso, son mucho más que solamente comida. La gente con trastornos de la conducta alimentaría utiliza la comida y el control de la comida en un intento de compensar los sentimientos y emociones que de otra manera son vistos como insoportables. Para algunos, la dieta, el atracón y la purgación pueden comenzar como una forma de lidiar con las emociones dolorosas y para sentirse en control de su propia vida, pero al final estos comportamientos dañan la salud física y emocional, la autoestima y la sensación de competitividad y control de la persona.

Factores psicológicos que pueden contribuir a los trastornos de la conducta alimentaría:

 

  • Baja autoestima
  • Sentimientos de insuficiencia o falta de control de su vida.
  • Depresión, ansiedad, enojo y soledad.

Factores interpersonales que pueden contribuir a los trastornos de la conducta alimentaría:

 

  • Relaciones personales y familiares problemáticas.
  • Dificultad para expresar sentimientos y emociones.
  • Historia de haber sido molestado o ridiculizado basado en su talla o peso.
  • Historia de abuso físico o sexual.

Factores sociales que pueden contribuir a los trastornos de la conducta alimentaría:

 

  • Presiones culturales que glorifican la “delgadez” y le dan un valor a obtener un “cuerpo perfecto”.
  • Definiciones muy concretas de belleza que incluyen solamente mujeres y hombres con ciertos pesos y figuras.
  • Normas culturales que valorizan a la gente en base a su apariencia física y no a sus cualidades y virtudes internas.

Factores biológicos que pueden contribuir a los trastornos de la conducta alimentaría:

 

  • Los científicos todavía se encuentran investigando por posibles causas bioquímicas o biológicas de los trastornos de la conducta alimentaría. En algunos individuos con trastornos alimentarios se ha encontrado que ciertas substancias químicas del cerebro; llamadas neurotransmisores; que controlan el hambre, el apetito y la digestión se encuentran desbalanceados. El significado exacto y las implicaciones de estos desbalances aún se encuentra en investigación.
  • Los trastornos de la conducta alimentaría usualmente se presentan en familias. Los estudios actuales nos indican que la genética tiene contribuciones significativas en los trastornos alimentarios.

Los trastornos de la conducta alimentaría son condiciones complejas que resultan de una variedad de causas potenciales; sin embargo una vez que comienzan pueden crear ciclos autoperpetuantes de destrucción física y emocional. La ayuda profesional es recomendada en el tratamiento de éstos.

1.2.3.- ANOREXIA NERVIOSA.

La Anorexia Nerviosaes un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por el rechazo a mantener un peso corporal mínimo normal, miedo intenso a ganar peso, alteración significativa de la percepción de la forma o tamaño del cuerpo y en las mujeres postpuberales, cese de los ciclos menstruales.

Aunque la anorexia nerviosa ha existido desde hace mucho tiempo, es a partir de la década de los sesenta, con el auge de las revistas de moda femenina y la aparición de modelos tales como Twiggy, quien proyectaba una imagen de flacura como lo bueno y glamoroso, que se ha visto un incremento en el índice de trastornos alimenticios en mujeres, uno de estos esla Anorexia Nerviosa.

Se ha encontrado que generalmente se presenta en jóvenes de clase medio o media alta, entre las edades de 14 y 25 años de edad. No obstante, la anorexia también se presenta en mujeres de más de 25 años de edad y casadas. Está clasificada como un trastorno de la alimentación, los efectos de dicho problema tiene implicaciones sociales, físicas y psicológicas. Por esto es importante conocer la etiología de dicha enfermedad para obtener una comprensión global del padecimiento. Los pacientes típicos con esta enfermedad son blancas, atractivas, de buena conducta ya  sea en la casa o en el colegio, generalmente son brillantes y obtienen buenas notas en la escuela, se encuentran entre la pubertad y la juventud o adultez temprana, provienen de una familia aparentemente estable, los padres por lo general tienen educación superior y son familias económicamente prósperas.

Otra de las implicaciones que se deben tomar en cuenta es que en muchos casos la anorexia nerviosa se presenta como un trastorno secundario a un trastorno des estado de ánimo, ya sea depresión o tristeza.

Se puede describir do tipo de anorexia:

  • Anorexia restrictiva: se caracteriza por dietas que prohíben el consumo de calorías o bien recurren al ayuno. Es un episodio en la anorexia nerviosa que se caracteriza por rechazo a la comida sin llevar a cabo prácticas de uso de laxantes, diuréticos o atracones, entendiendo como atracón a la ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo, generalmente inferior a dos horas, en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un periodo de tiempo similar y en las mismas características.

 

  • Anorexia bulímica: se diagnostica cuando el sujeto emprende por lo menos un ciclo de uso de laxantes y/o diuréticos para ayudar a la pérdida de peso, también puede considerarse el ejercicio extremo como uso de agentes externos. Es un episodio en la anorexia nerviosa que se caracteriza por ciclos de atracones y uso de laxantes y diuréticos.

 

Se puede decir que la anorexia nerviosa afecta más a las personas de clase social alta o media alta debido a que los medios de comunicación influyen en esto, porque crean estereotipos de la mujer perfecta y este repercute en la forma de pensar de las mujeres de hoy en día y también puede ser causada por la fasta de atención y comunicación entre los miembros de la familia.

Como lo señalan Crispo y colaboradores en ocasiones es difícil determinar que factor desencadena la aparición de un trastorno alimenticia, ya que se empieza a estudiar el caso una vez que se ha instalado la enfermedad. No obstante la mayoría de los teóricos han llegado a conclusiones unánimes acerca de los rasgos psicológicos que presentan estos pacientes.

Existen factores que predisponentes tanto familiares como individuales; uno de los rasgos que se han encontrado es que estas personas presentan dificultad en relacionarse con su entorno de manera autónoma; es decir, los vínculos que presentan con la familia son muy fuertes, por lo que hacen que vivan pendientes de lo que las demás personas esperan de ella y constantemente tratan de cumplir con los ideales de los padres para poder darles satisfacción constante. El perfeccionismo es uno de los rasgos más característicos que tienen, perfeccionismo en las labores escolares, en las tareas del hogar, y por último perfeccionismo en la apariencia física, es éste perfeccionismo en la apariencia física lo que lleva a estas personas a emprender dietas restrictivas, programas de ejercicio extremo, lo que convierte a todo esto en un circulo vicioso: dieta, ejercicio, perfeccionismo, dieta.

Al igual que otros autores mencionados anteriormente, Levenkron ha encontrado ciertos rasgos característicos en los pacientes perturbados, entre estos se encuentran:

  1.     Una de las características más comunes es una intensa fobia que se presenta a partir de que el cuerpo va cambiando.
  2.     Presenta una obsesión por la ingesta de comida y líquidos que constriñen en la actividad mental del anoréxico.
  3.     Otro rasgo que presentan es el ritual obsesivo compulsivo que domina todas las actividades: la comida, el ejercicio, las tareas.
  4.      En algunos casos se llegan a observar sentimientos de inferioridad con respecto a la inteligencia, la personalidad y la apariencia  física.
  5.    Cuando se trata de la toma de decisiones, el anoréxico por lo común ve las opciones como drásticas, lo que resulta en una inhabilidad de tomar nuevas decisiones haciendo que su comportamiento se convierta en un tanto rígido y repetitivo.

 

Otro factor es el desinterés en la sexualidad que es una característica de la personalidad del sujeto, haciendo que se presenten los siguientes comportamientos:

  1.    Inmadurez y la necesidad de actuar como un niño para recibir la atención de los padres.
  2.      En el caso de mujeres de edad adulta, la energía sexual se ve reemplazada por rituales en la preparación de la comida, así como en la manera  de comer los alimentos.
  3.   Se puede observar un pensamiento delirante con respecto a la talla de cuerpo y el consumo de alimento.
  4.      Miedos paranoicos con respecto a la crítica de otras personas.
  5.     El otro rasgo que se acentúa es la ansiedad que solamente se aplaca con las dietas y el ayuno u otras prácticas  para bajar de peso.

 

De acuerdo con Bruch (1998) el meollo de los problemas que afectan al paciente anoréxico, yace en el sentimiento de inutilidad, una carencia de autoconciencia y más importante una carencia en el control de ellos mismos, sintiendo que no son dueños ni siquiera  de sus propios cuerpos y sus funciones.

Según el modelo cognitivo-conductual de la anorexia nerviosa de R Calvo Sagardooy (1988):

Esta autora considera que actualmente los modelos de la anorexia conceptualizan a este trastorno como solución biológica al conflicto de maduración de la pubertad; además una serie de factores personales producirían una cierta vulnerabilidad a este trastorno (Rasgos obsesivos, baja autoestima, déficit en habilidades sociales, malestar en las relaciones interpersonales, dificultad para desarrollar una conciencia de las sensaciones interoceptivas).

Además se distinguirían dos tipos o grupos de anoréxica:

 

  •      Aquellas que realizan una restricción de la dieta (dietistas), que suelen tener rasgos obsesivos, baja autoestima, aislamiento social y escasas experiencias social. (Introvertidas neuróticas de Eysenck).
  •     Las que tienen episodios de comida compulsiva (bulímicas) que se caracterizan por inestabilidad emocional, impulsividad, mayor incidencia de uso de alcohol y drogas que la intensidad de enfermedad mental y problemas sociofamiliares (extraversión, neuroticismo y sociopatías de Eysenck).

 

El modelo concreto propuesto conjuga los paradigmas conductuales del aprendizaje y el cognitivo para explicar el inicio y mantenimiento del trastorno. El aprendizaje social facilitaría que mediante los modelos sociales la chica observaría el refuerzo dado a un modelo de mujer delgada que se asocia con la competencia y éxito social; además dicha exposición social interactuaría con factores predisponentes adquiridos en etapas infantiles (significados o creencias perfeccionista, baja tolerancia a la frustración e incompetencia social), de modo que al llegar los cambios de la pubertad, la chica se encontraría con pocos recursos de afrontamiento recurriendo al hipercontrol corporal como forma de  afrontamiento que le proporciona refuerzo cognitivo y sentimientos de control, competencia e identidad; mediante la evitación del peso (refuerzo negativo). A su vez la presión familiar para que  recupere peso aumentaría su tendencia opuesta a controlar su peso, lo vería como una amenaza a su estilo de afrontamiento y refuerzos consiguientes. El estilo de afrontamiento conllevaría a una serie de distorsiones cognitivas, destacándose el pensamiento dicotómico o polarización (por ejemplo: ”He aumentado de peso, estoy gorda”), la sobregeneralización (“He ganado peso, jamás me podré controlar”) y el hiper control cognitivo (“Tengo que vigilar constantemente mi peso para evitar problemas”).

 

 

 

            MODELO COGNITIVO-CONDUCTUAL DE LA ANOREXIA NERVIOSA

HISTORIA PERSONAL DE APRENDIZAJE (1)

            1.- Modelos sociales que refuerzan la asociación de cuerpo delgado y éxito

            2.- Aprendizajes tempranos (sobre el rendimiento y el éxito).

 

 

            FACTORES PREDISPONENTES:

- Vulnerabilidad personal:

 

                        1.- Significados personales sobre:

 

                                   – Peso/ Imagen corporal

                                   – Perfeccionismo

                                   – Éxito/Autovaloración

                                   – Baja tolerancia a la frustración.

                        2.- Incompetencia sexual.



            CAMBIOS PSICOBIOLOGICOS EN LA ETAPA EVOLUTIVA DE LA PUBERTAD, ETILO DE AFRONTAMIENTO PERSONAL (4)

 

 

 

            COMO SITUACIONES DE AVTIVACIÓN (3)

 

            1.- Distorsiones cognitivas: polarización, generalización e hipercontrol.

 

            2.- Manejo del cuerpo y la imagen como fuente de refuerzos (“positivos” por lograr reducciones de peso y “negativos” por evitación del peso).

 

            3.- No facilitación de las relaciones sociales:

 

                        –  Mayor independencia familiar

                        – Exposición a eventos sociales

                        – Cambios físicos-sexuales

                        – Cambios psicológicos-sexuales.

 

           

            SÍNTOMAS ANOREXICOS/PRESIÓN FAMILIAR (5)

 

 

 

-          Los intentos de control familiar aumentan la tendencia al contraconrtol de la paciente por reducción del peso-ingesta.

1.2.3.- BULIMIA NERVIOSA.-


La bulimia nerviosa, también llamada simplemente bulimia, es un desorden de comer que se caracteriza por episodios de comer excesivamente y después intentar compensar por métodos inapropiados para controlar el peso; como por ejemplo con vómitos.

Los métodos inapropiados incluyen vómitos, estar en ayunas, los enemas, el uso excesivo de laxantes y diuréticos o hacer ejercicio compulsivamente. Atiborrarse es cuando un individuo come una cantidad de comida mucho mayor de lo que comería la mayoría de la gente en una situación parecida.

La bulimia tiende a desarrollarse durante la niñez o la adolescencia, afecta a las mujeres más que a los hombres; las personas que tienen está enfermedad muchas veces mantienen estos comportamientos en secreto, sintiéndose asqueados y avergonzados cuando se atiborran, pero luego aliviados cuando se purgan. Estas personas normalmente pesan dentro del rango normal para su edad y su altura; sin embargo, a veces tienen a aumentar de peso, tienen ganas de perderlo o pueden sentirse totalmente insatisfechos con sus cuerpos.

Las pautas de diagnósticas de la bulimia nerviosa son:

A.- Atracones recurrentes caracterizados por dos de los siguientes síntomas:

 

1.- Ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo en cantidad superior  a la que comería la mayoría de la gente.

            2.- Sensación de pérdida de control sobre la conducta de comer durante el episodio de ingesta voraz.

 

            B.- Conducta compensatoria inapropiada para evitar la ganancia de peso, como provocarse el vómito, usar excesivamente los laxante, diuréticos, enemas u otros fármacos, ayuno o ejercicio excesivo.

            C.- Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas ocurren como promedio, al menos dos veces a la semana durante tres meses.

            D.- distorsión de la imagen corporal.

            E.- La perturbación no ocurre exclusamente durante los episodios de anorexia nerviosa.

 

-          Tipo de purgante: durante el episodio de bulimia la persona se provoca el vómito, usa exceso de laxantes, diuréticos o enemas

-          Tipo no purgante: durante el episodio de bulimia nerviosa, la persona usa otras conductas compensatorias inapropiadas como el ayuno o el ejercicio excesivo.

 


El modelo cognitivo de la bulimia nerviosa de McPeherson (1988):

Este autor parte de la premisa básica de que la bulimia es una consecuencia de determinadas distorsiones cognitivas derivadas de creencias y valores acerca de la imagen corporal y el peso. La falta de autocontrol de la dieta que aparece en la paciente bulímica (y en las anoréxicas con problemas bulímicos) se relacionaría con una necesidad extrema de autocontrol de estas personas en determinadas áreas (rendimiento escolar, control corporal, etc.). La creencia o supuesto básico sería del tipo: “El peso y la imagen corporal son fundamentales en la autovaloración y la aceptación social “. Con esta creencia se interrelacionarían una serie de distorsiones cognitivas destacándose:

1.- Pensamiento dicotómico (Polarización): divide la realidad en categorías extremas y opuestas sin grados intermedios; por ejemplo “Gordo frente a flaco”.

 

            2.- Personalización: relaciona los acontecimientos con la propia conducta o como referidos a si misma sin base real (por ejemplo en una chica inhábil socialmente que cree: “Me rechazan por mi aspecto”).

 

            3.- Sobreestimación de la imagen corporal: se perciben más gruesos de lo que son.

 

            4.- Autovaloración global y generalizada: se estiman y valoran globalmente en comparación con estándares sociales extremos (por ejemplo “Si no tengo de el cuerpo de una modelo no valgo nada”).

 

 

            El descontrol de la ingesta y la restricción de la dieta que se producen en forma de ciclos se relacionarían con las anteriores distorsiones cognitivas que interaccionarían con las necesidades biológicas de hambre en conflicto produciéndose esos descontroles y la vuelta a los intentos de control restringiendo la dieta. Además como estas personas carecen de mejores estrategias de afrontamiento, tanto la necesidad de hambre como otras fuentes de ansiedad que actuaría como “distracción cognitiva” y como “refuerzo negativo” reduciendo la ansiedad. El mecanismo del vómito autoinducido respondería al mismo proceso descrito.

En resumen el modelo presentado se basa en la importancia del modelado social de imagen corporal, vulnerabilidad personal (significados en relación al peso y al éxito social, con incompetencia social), distorsiones cognitivas y papel del refuerzo como feedback de afrontamiento de unas estrategias personales muy limitadas.

A continuación presentamos el modelo McPeherson:

MODELO COGNITIVO DE LA BULIMIA:


HISTORIA PSICOEVOLUTIVA DE DESARROLLO (1)

  • Desarrollo psicosexual
  • Nuevas tareas de rol.
  • Valores culturales sobre la imagen y el cuerpo

 

 

VULNERABILIDAD PERSONAL (2)

 

 

  • Déficits  en habilidades sociales
  • Actitudes perfeccionistas.
  • Significados sobre peso/imagen/autovaloración.

 

 

SITUACIONES ACTUALES ACTIVADORAS (3)

 

 

  • Estresares agudos o crónicos de tipo social, anímico, etc.
  • Sensación de hambre.

 

 

ANSIEDAD (4)

 

 

 

ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO (5)

 

 

  • Descontrol de la ingesta
  • Uso de laxantes, vómitos, etc.

 

 

EFECTOS – CONSECUENCIAS (6)

 

  • Corto- plazo: Reducción de la ansiedad, distracción del estrés, control ilusorio.
  • Largo- plazo: Incremento del malestar, culpa, disforia, etc.

1.2.4.- COMER COMPULSIVAMENTE.-

Habitualmente cuando se  hace referencia a los trastornos de la conducta alimentaria se alude a la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa. No obstante, desde hace unos años y más concretamente, desde la década de los años 80, está cobrando cada vez más interés por parte de los clínicos e investigadores un nuevo síndrome denominado  “trastorno por atracón”“trastorno compulsivo”.

 

 

Las características de las personas con episodios de sobreingesta compulsiva son similares a los de las personas con bulimia nerviosa. Los atracones se caracterizan por episodios recurrentes de comida, acompañados de una percepción subjetiva de falta de control sobre la alimentación y una sensación de malestar clínicamente significativa.

Este comportamiento de comer en exceso de un modo compulsivo no suele ir acompañado de las conductas compensatorias típicas de la bulimia (como por ejemplo vómitos autoinducidos, abuso de los laxantes y diuréticos, ayuno y ejercicio físico excesivo) por lo que número elevado de personas con sobreingesta compulsiva presenta sobrepeso.

Por otra parte hay una relación bidireccional entre la sobreingesta compulsiva y distintos trastornos psicopatológicos. En concreto, a veces la sobreingesta compulsiva (como trastorno primario) genera trastorno de ansiedad y /o depresión, dificultades interpersonales y familiares, así, como un trastorno de ansiedad a un estado de ánimo deprimido las que producen o agravaban la sobreingesta compulsiva (como trastorno secundario) que, a su vez, complica la psicopatología primaria.

La intervención psicológica en la sobreingesta compulsiva está orientada a cumplir los siguientes objetivos:

A.- La abdoptación de un nuevo estilo en cuanto a los hábitos de la alimentación.

B.- El control de los estímulos vinculados a la pérdida de control.

C.- La exposición prolongada a los alimentos que generan la conducta compulsiva.

D.- La modificación, a nivel cognitivo, de estados emocionales negativos.

E.- La solución de problemas específicos.

F.- La prevención de recaídas.

 

 

1.2.5.- SEÑALES Y SÍNTOMAS DE INICIO.-


La clínica de la anorexia y la bulimia, los dos grandes trastornos del comportamiento alimentario ponen de relieve la pluralidad de factores psicológicos, biológicos y psicosociales  que se construyen como resultado de interacciones complejas entre ellos.

Es necesario conocer la sintomatología del trastorno en sus dimensiones más amplias, su origen y mantenimiento e igualmente su curso y pronóstico.

Los criterios diagnósticos deben comprender variables de tipo:

  •     Fisiológicos: amenorrea, fatiga, letargia, astenia, dolores abdominales, estreñimiento, diarrea, vértigos, etc.
  •    Emocionales: síntomas depresivos como tristeza, irritabilidad, aislamiento social, pérdida o disminución de intereses y síntomas ansiosos.
  •   Cognitivos: pensamientos erróneos, rígidos, dicotómicos, especialmente relacionados con el cuerpo, preocupaciones alimentarías, etc.
  •   Comportamentales: conductas extravagantes, conductas por exceso y defecto, modificación cuantitativa y cualitativa de las comidas, comportamiento perfeccionistas y obsesivos, retraimiento social, etc. para que todas ellas aprendidas y formuladas la más operativamente posible, permita al clínico diseñar la intervención.

 

 

 

Sería fructífero contar con unos instrumentos de medida más descriptivo y globalizado, orientado ya a la terapia, que, en la evaluación post-tratamiento, permitiera, con relativo coste, de esfuerzo y tiempo, ver la eficacia de la intervención en cada uno de los componentes.

Así mismo, conviene la detección precoz de la anorexia y la bulimia, pues muy particularmente en la anorexia nerviosa se comete algunos errores de diagnóstico diferencial, inducidos por las alteraciones propias de este trastorno.

Las personas que sufren anorexia y bulimia poseen un carácter obsesivo lo que significa que se preocupan constantemente por el peso y la dieta. Sin embargo, la personalidad de estos pacientes es distinta. Así, la anoréxica suele estar considerada como “niña modelo”: perfeccionista, excelente estudiante, con un nivel intelectual elevado y con tendencia a huir de los conflictos.

Se preocupan excesivamente por lo que opinen los demás de ella, suelen tener demasiado autocontrol. No obstante las bulímicas, suelen ser más impulsivas, intolerantes y se frustran más.

Estas pacientes pueden tener problemas de adicción a las drogas así como propensión a la depresión y a la ansiedad. Además, suelen fracasar en sus relaciones sentimentales. Es más fácil descubrir a una persona que padece de anorexia, ya que adelgaza tanto que prácticamente se queda en los huesos, que una mujer que sufre de bulimia, ya que suele mantener el mismo peso. Ésta es una de las razones por la que las bulímicas mantienen más tiempo en secreto su enfermedad. La bulímica, a diferencia de la anoréxica, tiene más conciencia de que está enferma y suele acabar solicitando ayuda.

La anorexia nerviosa no sólo es renunciar a comer por miedo a engordar, también supone no gustarse a uno mismo, no aceptarse tal cual uno es. Existe una asociación entre la delgadez y la búsqueda de la perfección y de la felicidad, por ello, las personas afectadas restringen la cantidad de alimentos que comen. Una vez que la enfermedad ha avanzado se produce una deformación de la imagen corporal: la persona se ve gorda aunque no sea así.

Las personas con anorexia  nerviosa suelen ser introvertidas y tienden a aislarse. Los periodos de semiayuno y actividad intensa se entremezclan con períodos de “atracones” seguidos de vómitos autoinducidos; se emplean productos adelgazantes, laxantes y diuréticos, o se hace ejercicio excesivo, lo que conduce a un gran deterioro físico y orgánico.

La bulimia nerviosa afecta a personas con problemas de inseguridad, que no se sienten satisfechas consigo mismas y se obsesionan por la comida y peso corporal. Las bulímicas suelen consumir grandes cantidades de comida en un espacio corto de tiempo (atracones), luego terminan adoptando mecanismos compensatorio como pueden ser los vómitos o purgas e hiperactividad, con intensos sentimientos de culpabilidad y autodesprecio; un círculo vicioso difícil de cortar, pero no imposible.

La bulimia puede surgir por diversos motivos en especial los estados emocionales adversos, las dificultades en las relaciones y la sensación de hambre que se da por las restricciones en la alimentación realizadas durante el día. La edad inicial suele ser más tardía que en la anorexia. Los atracones y vómitos se producen a escondidas, la persona lleva una doble vida. Es normal el uso de laxantes, diuréticos y productos adelgazantes. Existe un fuerte temo a no parar de ingerir de voluntariamente y tener poca capacidad para controlar los impulsos, lo que a veces puede acarrear problemas con el alcohol, las drogas y la conducta sexual. Al contrario de lo que ocurre con la anorexia, el aspecto de los afectados de bulimia parece saludable: el peso es normal o incluso hay sobrepeso, de modo que resulta difícil detectar el trastorno exteriormente.

Las causas tanto en la anorexia como en la bulimia son tan múltiples y variadas como enfermos que las sufren, no obstante, el 80% de los casos aparece cuando se comienza una dieta de adelgazamiento sin ningún tipo de control médico. También se relaciona su inicio con la no aceptación de los cambios corporales durante la adolescencia, con un aumento acelerado de peso, con cambios significativos en la vida, con complejos relativos al físico, con problemas de relación.

En situaciones extremas de anorexia y debido a la pérdida de peso y al gran desgaste físico, la persona atraviesa estados de máxima desnutrición, pérdida del cabello, piel seca y amoratada, uñas quebradizas y frágiles, alteraciones hormonales que producen amenorrea (la regla desaparece), alto riesgo de osteoporosis y lanugo (vello fino por todo el cuerpo), insomnio, hipotermia (se siente frío incluso en verano), estreñimiento y saciedad precoz, bradicardia (se reduce el número de latidos por minuto del corazón), bajadas de tensión arterial, arritmias, probable paro cardiaco e inclusive la muerte (5-10% de los casos).

En la bulímia los vómitos provocan el aumento del tamaño de las glándulas salivares, deterioro del esmalte dental, caries, daños en encías y paladar, inflamación de la garganta, gastritis, vómitos de sangre, reflujo y ardores, deshidratación e hipocalemia (bajos niveles de potasio en la sangre que pueden producir debilidad muscular, temblores, arritmias y, en casos extremos, fallo cardíaco). Si los atracones y vómitos son severos, puede ocurrir desgarramiento del esófago y ruptura gástrica en el peor de los casos. El abuso de laxantes produce diarreas, dolores de abdomen, cólicos, intestino perezoso y mala absorción de ciertos nutrientes. Si se utilizan diuréticos, se intensifica el riesgo de deshidratación y de pérdidas de potasio, con consecuencias más o menos graves.

  •  Señales de alarma de la anorexia nerviosa.

  •     Pierde una gran cantidad de peso, sin enfermedad subyacente.
  •     Niega la advertencia de que debe subir de peso, niega su enfermedad.
  •    Niega estar hambrienta y come sólo pequeñas cantidades de alimentos bajos en calorías.
  •   Expresa ansiedad por estar gorda, a pesar de estar perdiendo gran cantidad de peso.
  •    Se las ingenia para evitar situaciones que involucren alimentos.
  •   Habla acerca de la comida, colecciona recetas, le gusta cocinar para otros, pero raramente lo prueba.
  •  Muy activa, incluyendo ejercicio excesivo. Tiende a aislarse de sus amigos para utilizar el tiempo en ejercitarse rigurosamente como el ballet, gimnasia, baile.
  •  Desarrolla rituales extraños con los alimentos.
  •  Compulsivamente insiste en ciertas rutinas, se enoja mucho sila sacan de su rutina.
  • Usualmente tiene frío, se viste con ropa holgada y en capas a pesar del tiempo caluroso.

 

 

 

  • Señales de alarma de la bulimia nerviosa.-


Evidencia de comilonas:


  • Come gran cantidad de alimento sin ganar peso en la misma proporción.
  • Compra o hurta grandes cantidades de alimento.
  • Su casillero lo encontrará lleno de envolturas vacías de dulces.

 

 

  •    Evidencia de autoinducirse el vómito:

 

  • Descubrirla en el acto.
  • Deja la mesa justo al terminar de comer para ir al baño y luego regresa con los ojos rojos o hinchados y la cara pálida.
  • El baño huele a vómito.
  • Compra medicamentos que provocan vómito.
  • Las glándulas bajo la quijada están hinchadas, dando la apariencia de “ardilla”.
  • Cuentas altas e inusuales del dentista.

 

 

 

Otras evidencias de purgaciones:


  • Discusiones entusiastas sobre cómo comer mucho sin engordar.
  • Compra de grandes cantidades de laxantes o diuréticos.
  • Palidez inexplicable y mareos.
  • Inexplicables calambres musculares, problemas cardiacos o renales que no son propios de la adolescencia.

 

 

1.2.6.- CÓMO SE TRATAN LOS TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARÍA.-

 

Bulimia: una guía para vencerla.

Introducción

Esta guía de autoterapia, está inspirada en los principios de las terapias cognitivas y de comportamiento para el tratamiento de la bulimia y las crisis alimentarías compulsivas.

Contiene técnicas que han sido utilizadas tanto en los Estados Unidos como en Europa,y su objetivo es ofrecer una ayuda para paliar los problemas en cada etapa de la enfermedad y recuperar progresivamente el propio control alimentario.Más del 4% de las mujeres de los países ricos están afectadas por la bulimia. Se puedeafirmar que es posible conseguir un total restablecimiento de esta enfermedad y volver a ser capaces de comer normalmente, sin ansiedad. Se pueden llegar a trivializar laspreocupaciones que invaden el día a día, en particular las relacionadas con el peso y la

figura.

Sin embargo, algunos/as bulímicos en fase de recuperación, conservan una cierta vulnerabilidad frente a la alimentación y a los problemas asociados (obsesión por el peso y la apariencia), aunque solamente en periodos de estrés agudo. Aún así, estavulnerabilidad, no pone en riesgo la recuperación.

Es importante adoptar una postura realista en cuanto a la noción de curación, es decir,una posición que contemple una posible reaparición ocasional de las dificultadesalimentarías. Este concepto de curación permite una protección contra las decepciones y contra los imprudentes conceptos rígidos y totalitarios: “todo o nada” y “todo, de inmediato”, que todos conocemos sobradamente.

Esta guía está dirigida, principalmente, a las personas que padezcan bulimia, aunque puede ser igualmente útil para personas del entorno familiar o profesional (médicos de familia, dietistas, enfermeros o enfermeras, etc.) en el apoyo a una persona con bulimia.

ESTA GUÍA PUEDE AYUDARTE SI TIENES LOS SIGUIENTES PROBLEMAS:

- Si tienes crisis de sobrealimentación caracterizadas por el deseo de un consumo rápido de gran cantidad de alimentos y el sentimiento de pérdida de control de tu comportamiento.

Si sientes una necesidad poderosa e irrefrenable de comer rápidamente, de forma automática. En un primer momento aparece un sentimiento más bien agradable, que es rápidamente reemplazado por desesperación y malestar físico. Este proceso suele ir acompañado de la ingestión simultánea de una gran cantidad de líquidos.

Las crisis alimentarías suelen tener lugar en secreto, incluso aunque, paralelamente, se mantenga una alimentación en apariencia normal de cara a las personas cercanas, gracias a agotadoras artimañas. Estos mecanismos, resultan, a largo plazo, decepcionantes.

Todas las crisis no son parecidas:

En la misma persona pueden darse tanto la crisis “clásica”: ingestión rápida de una gran cantidad de calorías, particularmente de alimentos ricos en hidratos de carbono (de los cuales normalmente dicha persona se priva), como la crisis “subjetiva”: la ingestión de una comida normal desencadena el mismo sentimiento de pérdida de control y de vergüenza que una crisis “clásica”.

Factores que pueden desencadenar una crisis:

 

1) Factores relativos a la alimentación y a la comida

• Confrontación con alimentos ricos en calorías

• Sentimiento de haber transgredido una regla alimentaria

• El hecho de pensar desesperadamente en la comida

• El hábito de tener crisis

• La sensación de estar hinchado después de comer

• Etc.

2) Ideas negativas o preocupaciones relacionadas con el peso o la figura

• Sentirse gordo/a

• Sentirse aprisionado/a en la ropa

• Sorpresa por pesar más de lo que se esperaba

3) Un estado de ánimo desfavorable

• Depresión

• Sentimiento de vacío, de soledad o de aislamiento

• Estado de ansiedad, de tensión o de aprensión

• Alguna decepción o contrariedad

• Momentos de irritabilidad o de cólera

• Etc.

- Si tienes sentimientos de culpabilidad, de vergüenza o de remordimiento profundos en los momentos de crisis alimentarías, o cuando tienes la impresión de haber comido mucho o de haber perdido el control sobre tu comportamiento.

- Si estás obsesionado/a por tu peso, por la forma de tu cuerpo y tienes que    emplear gran cantidad de energía para hacer frente a las crisis que podrían hacer aumentar su peso.

- Si eres bulímico/a, y has desarrollado métodos de compensación, es decir, comportamientos que, a tú entender, pueden anular las consecuencias de las crisis sobre tu peso:

1) Las dietas (ayuno o restricciones alimentarías), o la idea de eliminar para siempre cierto tipo de alimentos, que, a tu juicio, engordan.

Datos recientes demuestran que los regímenes provocan el efecto “yo-yo” (la pérdida de peso es seguida de un aumento más importante que al comienzo del régimen), y que provocan un aumento de peso a largo plazo, junto con alteraciones endocrinas (“dismenorrea”: menstruaciones difíciles y dolorosas).

2) Los vómitos. Este método en muy frecuente entre los bulímicos/as. No es utilizado siempre de la misma manera: algunos/as vomitan varias veces al día, prácticamente después de cada comida y otros no lo hacen más que en los momentos de crisis. Este proceso es física y emocionalmente costoso y puede provocar la repetición de las crisis (en la antigüedad, los romanos conocían bien esta técnica ya que ellos se provocaban el vómito para poder continuar con sus “orgías”) o aumentar su intensidad (a veces se llega a comer más cantidad de comida para facilitar el vómito). De hecho, el vómito disminuye las barreras fisiológicas y psicológicas contra la sobrealimentación. Además, los vómitos, sobre todo si son crónicos, no impiden al organismo absorber una proporción considerable de las calorías ingeridas.

Las consecuencias somáticas más corrientes de los vómitos son: desórdenes de tipo electrolítico (deshidratación, falta de potasio ⇒ cambios en el ritmo cardíaco), hipertrofia de las glándulas parótidas (ensanchamiento de la cara), caries dentales (erosión del esmalte por los ácidos gástricos), o esofagitis (deglución dolorosa).

3) La ingestión de laxantes y diuréticos, contrariamente a la opinión ampliamente extendida, no impide en absoluto la absorción de alimentos. El tracto digestivo se acostumbra progresivamente a los laxantes y es necesario aumentar las dosis para obtener un efecto comparable. Suelen aparecer complicaciones físicas, como retención de agua, edemas, incluso una modificación del tubo digestivo.

Del mismo modo, los diuréticos, tomados solos o asociados a laxantes, no ejercen más que un impacto mínimo y transitorio sobre el peso corporal.

Simplemente favorecen la pérdida de agua y provocan, a largo plazo, perturbaciones biológicas graves.

4) Los productos que disminuyen el apetito, o anorexígenos, contienen, en su mayoría, anfetaminas, que, además de producir inapetencia, perturban el sueño, provocan dependencia y numerosos efectos secundarios no deseados.

5) La práctica demasiado intensa de ejercicio físico excesivo, puede tener consecuencias somáticas graves, en particular en las articulaciones y el sistema cardiovascular.

Todas estas tentativas de compensación son, en realidad, ilusorias y hasta peligrosas: para resultados mínimos, pueden desencadenar crisis, manteniendo el círculo vicioso entre dominio absoluto y pérdida de control y entre restricciones y crisis.

 

Las creencias que mantienen la enfermedad

 

La mayoría de las personas que sufren de bulimia, está sometida a distorsiones mentales, y a falsas creencias impuestas de forma automática, bajo forma de postulados y reglas de vida. Es como si se hubiera establecido un contrato con uno mismo y se necesitara mantenerlo para siempre, y a cualquier precio, olvidándose de cuestionarlo y de adaptar las cláusulas en función de la evolución de cada uno. Es esa postura la que mantiene la enfermedad. Todo serán ventajas si se consigue cuestionar la situación.

 

Algunos ejemplos de creencias que sería interesante replantearse:

- Mi valoración, como persona, depende de mi peso

- Soy incapaz de soportar los comentarios negativos sobre mi apariencia

- Tengo que estar delgado/a, porque es una garantía de seducción y de felicidad

- La ropa tiene que quedarme siempre perfecta, si no, todo el mundo se dará cuenta

- Para mi, no estar delgado/a = estar gordo/a

- Ser complaciente conmigo mismo/a es siempre un signo de debilidad

- El control de uno mismo es siempre signo de fortaleza y de disciplina

- El éxito no puede ser más que total, y el fracaso completo

- Los demás pueden tomar tres comidas al día, pero yo no necesito tanto

- Los dulces, el pan y los cereales son malos alimentos, pues se transforman siempre en grasa

- Yo debo, a cualquier precio, evitar ponerme gordo/a. Estar gordo/a es un síntoma de debilidad, que impide la seducción, y, sin remedio, me sentiré desgraciado/a y abandonado/a

- Si alguien no me felicita por mi apariencia, quiere decir que le disgusta

- Si me halagan, es únicamente para darme gusto: en realidad no lo piensan, soy demasiado feo/a

- Si engordo500 g, terminaré por engordar50 Kg.

- Etc.

Desórdenes psicológicos asociados a la bulimia

 

1) Depresión: es la consecuencia más frecuente, y en ella predominan el sentimiento de culpabilidad, la falta de concentración y de energía, una baja autoestima y la ausencia de confianza en uno mismo, la irritabilidad, el aislamiento social, el sentimiento de impotencia unido a la ansiedad, etc. Está considerada generalmente como una consecuencia de la bulimia, y, a la vez, contribuye a mantener el problema: las crisis bulímicas permiten escapar momentáneamente de una visión depresiva del mundo (los tres principales credos depresivos son: “el mundo es decepcionante”, “yo no estoy a la altura” y “no tengo futuro”.)

2) Los cambios de humor, ligados a las variaciones alimentarías y pondérales, arrastran dificultades de relación, a veces dramáticas con las personas más cercanas, al tiempo que se acrecientan los sentimientos de frustración, de aislamiento, de falta de auto-estima, que favorecen el recurso a las conductas bulímicas.

3) Problemas de adaptación social: la mayoría de las personas con crisis o que se sienten gordas, se aíslan socialmente, algunas hasta se encierran, rehusando salir o tener relaciones sociales, a veces durante varios días. Frecuentemente, evitan participar en actos sociales, que son ocasión de comidas (bodas, celebraciones, reuniones de familia…).

Recomendaciones

 

Aconsejamos tener una idea general del contenido de esta obra y sus etapas, antes de ponerse a trabajar con la primera de ellas. Este programa está dividido en seis etapas, que recomendamos seguir en el orden indicado.

El éxito dependerá esencialmente de tu determinación y de tu seriedad y exigirá considerables esfuerzos.

Es conveniente determinar el propio ritmo de progresión, luchar contra la impaciencia o la tendencia al desaliento, pues fácilmente sufrirás ciertas recaídas.

No hay que olvidar que, una vez conseguida la meta (no tener problemas con la alimentación), no estarás obligado/a a aplicar este programa.

Sin embargo, no conoces cuánto tiempo necesitarás para dominar el problema: es conveniente contar con 6 meses de plazo al menos. Para iniciar el programa, puedes elegir un periodo en el cual no exista la posibilidad de sufrir grandes cambios o tener que tomar decisiones importantes. Conviene intentar reducir el estrés. No es fácil salir del problema solo/a. Puede ser de gran utilidad pedir a alguien cercano que te apoye.

Habrá, inevitablemente, a pesar de tu esfuerzo, momentos en los que las cosas irán mal.

Es muy difícil no deprimirse y no culpabilizarse, y no tener ganas de dejarlo todo.

Conviene agarrarse en esos momentos sistemáticamente a los principios de base de la primera y segunda etapa.

 

Y recuerda: todo éxito, por muy pequeño que sea, constituye un progreso, sobre el que se van a apoyar otros éxitos para mejorar aún más tu situación. Estás en el buen camino ¡persevera!

Si has hecho un auténtico esfuerzo para aplicar esta técnica, y no has realizado ningún progreso después de 6 semanas, sería aconsejable consultar con tu médico o algún especialista para obtener una ayuda complementaria.¡Valor y buena suerte!

 

1ª etapa: Auto-observación

• Realiza una observación escrita y precisa de tu alimentación. Una fiel descripción te permitirá evaluar y modificar seguidamente tu comportamiento.

2ª etapa: Establecer un plan alimentario

• Decide un esquema y un ritmo alimentario razonable

• Procura cumplirlo

3ª etapa: Aprender a tomar las medidas apropiadas

• Descubre las circunstancias en las que se originan las crisis

• Inventa las estrategias que te permitirán prevenirlas

4ª etapa: Cambiar la manera de pensar

• Toma conciencia de la reacción automática e inconsciente de tus pensamientos (postulados bulímicos)

• Reemplázalos por pensamientos más racionales y funcionales

5ª etapa: Resolución de los problemas

• Aprende a plantear los problemas en términos concretos

• Intenta resolverlos por etapas

6ª etapa: Conclusión

• Mantén lo adquirido

• Evita las recaídas.

ETAPA 1

 

 

OBSERVA TU COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO

 

“En el fondo, ¿cómo comes? “

Nota: conviene leer el texto completo de la etapa 1 antes de comenzar a aplicar los principios expuestos en este capítulo.

Has decidido cambiar tus hábitos alimentarios

¡Bravo!

Pero… ¿Por dónde empezar?

Ante todo… Saber lo que comes diariamente

Es decir, lo que comes realmentey no lo que piensas que comes.

Tienes que hacer una

auto-observación de tus hábitos alimentarios

 

Cotidiana

Precisa

Verdadera

 

Cotidiana

Cada día, anota en una hoja todo lo que comes y bebes.

Precisa

Anota qué alimentos, en qué cantidad, a qué hora, en dónde y en qué circunstancias.

Verdadera

Porque es tu deseo cambiar. Has hecho el esfuerzo de consultar este manual: no tienes ningún interés en engañarte a ti mismo/a. Considera el carnet alimentario como una cámara que observa tu comportamiento sin ningún ánimo de juicio.

El conjunto de estas observaciones constituirá tu

Carnet alimentario (ver anexo I)

Quizás una tarea fastidiosa… incluso cruel, pensarás, pues te obliga a afrontar la realidad de tu comportamiento alimentario perturbado.

Pero es la base de trabajo de tus objetivos de cambio, y, como comprobarás, la prueba de tus progresos!

Algunos consejos útiles para constituir tu carnet alimentario:

- la fórmula estándar que te proponemos, te ayudará al principio para sistematizar

- utiliza una o dos hojas por día, pero jamás dos o tres días en una hoja

- anota todo lo que comas o bebas…y no solamente lo que es “alimentariamente”  correcto

- todos los días…. y no solamente los días “buenos”

- anota lo que has comido inmediatamente después de haberlo comido. No esperes a la noche, intentando recordar cada momento del día… lleva la hoja del día permanentemente a mano.

Al comienzo del trabajo, tienes que ser muy metódico/a y obstinado/a es el precio de tu éxito. Al cabo de una semana analiza globalmente tus hojas

 

¿Ves aparecer comportamientos alimentarios repetitivos situaciones desencadenantes momentos de vulnerabilidad que te hacen correr al frigorífico?

Identifica los enemigos de tus buenas intenciones, para saber contra quién tienes que luchar.

 

Las siguientes etapas te indicarán cómo hacerlo. Plantéate las siguientes preguntas:

¿Cuándo sobrevienen las crisis o las tentaciones?

- hacia las 11 h. ¿tienes hambre, por haber tomado un desayuno demasiado ligero? ¿O te has saltado el tentempié de las 10 h.?

- hacia las 17 h., ¿al volver a casa, fatigado/a y con la casa vacía?

- ¿o porque hay niños para merendar? (¡tentación!)

- ¿o hay que pensar en la comida y meterse en la cocina?

- ¿o deberías estar preparando algún examen…?

- ¿después de la cena, delante de la televisión (muy peligroso!)?

- ¿o antes de acostarte, por miedo a que el hambre te despierte?

- ¿o en medio de la noche, cuando tu vejiga o un mal sueño te despierta?

O por… es tu tarea descubrirlo.

¿En qué clima emocional sientes mayor necesidad de comer?

- Si te encuentras estresado/a, presionado/a, o desocupado/a…

- En el colegio, en la universidad, en el trabajo…se han producido conflictos, historias, contrariedades…

- Pequeños desacuerdos con tus amigos/as… o con personas cercanas….

. ¿Qué alimentos te hacen fracasar?

- salado, dulce, galletas, chocolate, helados, pasteles o queso, pan, tostadas, etc.?

¿Son diferentes a lo que comes en tus comidas en periodos normales?

. Las crisis ¿ocurren después de haberte saltado alguna comida, o después de días de régimen, o de periodos de restricción?

. ¿Alternas frecuentemente abstinencia y excesos?

Establece tu propia lista de desencadenantes de crisis en dos columnas:

Desencadenantes ligados a la alimentación Desencadenantes que calman una tensión

Psicológica

Completa esta lista al mismo tiempo que avanzas en el conocimiento de ti mismo. (Ver anexo II).

Por fin, anota en la hoja de los datos, el número de crisis de bulimia y el número de comidas por semana. Continúa mientras persistan las crisis. Esto te permitirá una observación más precisa de tu evolución. (Ver anexo III).

RECUERDA:

 

- Lo has comprendido: esta etapa es una observación de tu comportamiento. No tiene por qué desembocar necesariamente en una disminución del número de crisis.

- Si haces siempre esto, o incluso más, no estás comprometiendo tu evolución

- Trata de mantener los objetivos que este manual te sugiere

- No quemes las etapas.

 

ETAPA 1 – RESUMEN

 

Antes de pasar a la etapa 2, responde a las siguientes preguntas:

1- ¿He rellenado mi carnet alimentario cada día?

2- ¿He anotado todo lo que consumo, incluso durante los periodos de crisis?

3- ¿He practicado esta auto-observación sistemáticamente, según el modelo propuesto?

4- ¿He anotado mis observaciones inmediatamente después de haber comido?

5- ¿He repasado las hojas de auto-observación de forma regular, para identificar mis esquemas habituales de comportamiento alimentario?

6- ¿He comenzado a establecer una lista de desencadenantes de crisis?

7- ¿He apuntado en la hoja de datos el número de crisis y de comidas por semana?

8- ¿He respondido “sí” a la mayoría de las preguntas precedentes y tengo la sensación de haber integrado esta etapa?

¿Has podido responder bien o bastante bien a la pregunta 8?

¡BRAVO! Ya has empezado el camino

Concédete una recompensa, un capricho

(Atención: ¡que no sea de comer!) y

Pasa a la etapa 2

Si no es así, mejor será que vuelvas a empezar la lectura de la etapa 1 y recomenzar el combate.

Quizá te deberías procurar la ayuda de alguien….

ETAPA 2

 

ESTABLECE DE UN PLAN ALIMENTARIO COTIDIANO

 

“o la conquista del poder”

Nota: Es conveniente leer todo el texto de la etapa 2 antes de comenzar a aplicar los principios expuestos en este capítulo.

Ahora,

Tienes una idea más clara de tus hábitos alimentarios,

Sabes lo que quieres cambiar

La etapa 2 te ayudará a restablecer progresivamente  una alimentación regular y “normal”

“Normal” ¿Qué quiere decir?

 

- Quiere decir que los alimentos son consumidos de forma voluntaria, controlada,  organizada…

- Que puedes elegir y preparar los alimentos según tus gustos, para tu placer, y no con urgencia y desprecio de tí mismo.

- Que la cantidad no depende más que de tu sensación de saciedad o de circunstancias excepcionales.

- Que puedes comer tranquilamente, en un lugar apropiado y a la vista de todos.

¡Llena tu motor de carburante!

 

Tu organismo tiene necesidad de un aporte alimentario cada 4 horas, al menos, para suministrarle la energía necesaria para las múltiples actividades cotidianas físicas y mentales. No es por casualidad, ni por conformidad burguesa la existencia de un nombre para cada comida, cada 3 o 4 horas:

- 8 h. Desayuno

- 11 h. Café de media mañana

- 2-3 h. Almuerzo

- 17-18 h. Merienda

- 21-22 h. Cena

Por lo tanto:

Obligatoriamente 3 comidas al día 

Y facultativamente, 1, 2 ó 3 refrigerios

¿Imposible, dices?

“Si abandono las restricciones, perderé el control, comeré demasiado y, a la fuerza, engordaré…”

¡¡¡Falso!!! Esto sólo ocurrirá si comes anárquicamente y persiste la bulimia.

La etapa 2 te propone volver a ser capaz de comer normalmente

 

Ahora has progresado, has dado pasos para retomar el control de tu alimentación.

Pero todavía no puedes confiar en tus sensaciones de hambre o de saciedad. Entonces… haz un plan alimentario para cada día

¿Por qué planificar?

Para volver a dar a la alimentación una organización y así simplificar tu jornada.

Planificar no significa imposición de prohibiciones o restricciones

¡Sino que da derechos y libera de culpas!

¡Planifica cada día tu comida del día siguiente!

Cuándo a qué hora

Qué alimentos

Cuánto en qué cantidad

Cómo en qué lugar, con quién

Cuándo

He aquí, como ejemplo, un horario alimentario razonable:

- 8 h. Desayuno

- 11 h. Café de media mañana

- 2-3 h. Almuerzo

- 17-18 h. Merienda

- 21-22 h. Cena

 

Este horario te liberará del sentimiento de anarquía y de las eternas dudas como:

“¿puedo comer?”, “¿ya he comido demasiado?”, “¿tengo o no tengo hambre?” o “¿tengo derecho?”, etc.

Te corresponde a ti encontrar tu propio ritmo, en función de la organización de tu vida cotidiana.

Es aconsejable establecer varios horarios:

. Horario de día de trabajo o de estudios

Horario continuado o no, con desplazamientos profesionales o no, existencia de cafetería o restaurante, comes solo/a o con amigos o compañeros.

. Horario de días de fiesta

Si practicas algún deporte, tienes algún plan con amigos, o estás solo/a o desocupado/a, duermes hasta tarde por la mañana, comes en familia,…

. Horario de vacaciones

Sales en grupo, frecuentas algún club, acampas o vas de hotel, a casa de parientes, en la playa o en la montaña, en invierno o en verano,…

. Horario de madre de familia

No trabajas, los niños vuelven al mediodía, son pequeños o adolescentes, hay que darles la comida, comes con ellos o en otro momento y te sientes muy sola en casa, …

Las comidas de los niños pueden ser:

Una ayuda (un marco) o

Un problema (una tentación)

. Horario para un día especial

Una boda, con banquete o buffet, una salida con un amigo/a, una salida en pandilla, una invitación a un restaurante, a una fiesta,…

Puedes organizar tu plan para todos los días, pero…     tienes que tener un plan para cada día.

Establécelo al principio de la semana o la víspera por la tarde.

Hacer un plan,… , ¡pero para mantenerlo! Por lo tanto, deberá ser realista.

Esto quiere decir que tendrás que comer a la hora prevista, aunque no tengas hambre.

Saltarse una comida = crisis a la vista

Y si tienes la impresión de tener hambre todo el día, te tranquilizará la idea de que falta poco tiempo para la próxima comida o refrigerio (dos horas o dos horas y media).

¿Inquieto/a?

¿Demasiados momentos para comer, quizá?

¿Tienes miedo de engordar si comes tres veces por día, más dos refrigerios? Entonces puedes poner atención en la composición de tus menús.

Qué

Seguramente sabes tanto como nosotros sobre dietética, ¿verdad?

Si no es así, consulta un manual

Un dietista

Una madre de familia

Te presentamos una pirámide que representa el equilibrio alimentario que te ayudará en la composición de tus menús. Todos los alimentos son indispensables. La longitud de cada rectángulo, indica la cantidad proporcional de alimentos que contiene, en relación con los otros alimentos, y todo ello diariamente

Cuánto

Azúcar

Grasas

Carne, pescado,

Huevos,

Productos lácteos

Frutas, verduras

Patatas,

Pan, pastas, cereales

Ante todo, come suficiente.

“Pero si como demasiado”, dices, seguramente.

No, lo que haces es comer mal, es decir, haces comidas…

- reducidas (una ensalada, un yogur, una manzana…)

- “bajas en calorías”, “light” (supresión de féculas, cereales, etc, que, según tu criterio, te harían engordar…)

- en cantidades insuficientes

- te saltas comidas

¿Sabes lo que quiere decir cantidad normal o suficiente?

Observa lo que come un/a amigo/a, un pariente, que, a tu parecer, no padezca un problema alimentario.

Pide consejo a un/a dietista.

Escucha tu estómago: una hora después de la comida, no deberías sentir hambre, pero, atención:

Hambre deseo

Observa tus hojas de notas.

Las necesidades de alimento son muy particulares

Copiar no es suficiente

Deberás buscar tus propias reglas de conducta.

¡Eres tú el que manda! No los alimentos que están en el frigorífico (no dudes en dejar algo de comida en el plato, o en tirarla, si te hubieran servido demasiado, por ejemplo)

Cómo

¡Con los dedos, si te apetece! Pero no se trata de eso….

Comer no significa solo tragar los alimentos pensando en ello lo menos posible tardando el menor tiempo posible habiéndolos preparado lo menos posible

¡Se trata de hacer una verdadera comida!

Los siguientes trucos te ayudarán:

- sentarte para comer

- en un lugar apropiado (cocina, comedor…)

- delante de una mesa puesta o un plato preparado

- en el orden salado →dulce

- sin hacer otra cosa al mismo tiempo (sin leer, ni ver la televisión, ni hablar por teléfono…)

- tomando un bocado cada vez, posando los cubiertos después de cada bocado, y no metiendo en la boca nada hasta después de haber tragado el bocado precedente, utilizando los cubiertos de postre…

Lentamente, porque durante ese periodo de tiempo, los mecanismos fisiológicos de la digestión de pondrán en funcionamiento y tendrás más fácilmente la sensación de saciedad. Dicha sensación no comienza a actuar fisiológicamente hasta 15 minutos después del comienzo de la comida.

¿Demasiadas consignas?

¿Demasiados esfuerzos?

¿Misión imposible?

¡Cierto! No puedes pasar de tu probable anarquía alimentaria, a un control tan riguroso.

Por lo tanto, divide la jornada en tres partes:

 Mañana  tarde  noche 

y trata de aplicar las consignas a una sola de las partes.

Cuando hayas conseguido planificar las comidas de la mañana, por ejemplo, cumpliendo las consignas, podrás comenzar con la segunda, y después con la tercera parte.

Si el control es más fácil los días de diario, comienza por ellos. Después podrás intentar controlar los días del fin de semana.

Si has “fallado”

 

No abandones tu plan del día, pensando recomenzar al día siguiente o al lunes siguiente (con el pretexto de comenzar un nuevo día o una semana completa sin ningún fallo).

Desplázalo simplemente hasta el próximo periodo planificado (por ejemplo, si has fallado en el segundo desayuno de las 11h., puedes retomar el plan del mediodía, sin esperar al día siguiente).

Comer es, a menudo, un motivo de angustia para quienes tienen miedo a engordar; si es tu caso, esa angustia será el signo de que estás afrontando tus miedos y por lo tanto una señal de progreso.

ATENCIÓN: si las crisis disminuyen, existe un riesgo de que experimentes ciertos cambios de humor a los que no estás acostumbrado/a. Aparecerán subidas (alegrías) y bajadas (penas) de humor, normales para la mayoría de las personas, pero desconocidas para ti. Tienes que procurar anticiparte a estos cambios y decirte que estás comenzando a vivir, igual que los demás.

Un pequeño consejo más:

Es conveniente que fijes una fecha límite en la cual dejarás de vomitar y/o de tomar laxantes para controlar tu peso. Pero, cuidado, tienes que concederte tiempo, como mínimo seis meses, incluso uno o dos años. Estaría bien elegir una fecha importante para ti, como por ejemplo, un aniversario, una compra importante, una mudanza, el día de ponerte un tatuaje, o cualquier otro cambio en tu vida, etc.

ETAPA 2 – RESUMEN

 

Antes de pasar a la etapa 3, debes responder a las siguientes preguntas:

1. ¿He intentado mantener el plan cotidiano, incluso habiendo fallado en algún momento?

2. ¿He comido según un plan cotidiano (con comidas y refrigerios en las horas previstas?

3. ¿He intentado regresar al plan justo después de desviarme, sin esperar al día siguiente o a la semana siguiente?

4. ¿He modificado el plan según las necesidades particulares de la jornada o de circunstancias especiales?

5. ¿He elegido una fecha para dejar de vomitar y/o dejar de tomar laxantes? Será el…..

¿Has podido responder “” o “más o menos sí” a la mayoría de las preguntas?

¡BRAVO!

 

Aunque todavía tendrás crisis, has recorrido una buena parte del camino.

Es el momento de concederte una recompensa, un capricho (atención: ¡no comestible!)

Y pasa a la etapa 3

 

Si no es así, será mejor que retomes la lectura de la etapa 2 y recomiences el combate.

¿Quizá deberías pedir ayuda a alguien?

ETAPA 3

 

COMO PREVENIR LAS CRISIS

 

Nota: es conveniente leer todo el texto de la etapa 3 antes de comenzar a aplicar los principios expuestos en cada capítulo.

¡Bravo!

Estas intentando respetar una alimentación planificada: has hecho ya algunos progresos en tu intento para recuperar unos hábitos alimentarios normales.

Pero:

Mantienes riesgos de recaída en crisis de bulimia

Tienes que encontrar los medios para encontrar protección contra esa ansiedad.

Este capítulo te proporcionará ideas para:

1. respetar tu plan alimentario

2. resistir a la tendencia a provocar una crisis

 

¿Estrategias?

 

Puedes establecer tu propia lista de estrategias en función de la tendencia a provocar una crisis. Puedes escoger una actividad que te proporcione un placer inmediato, en caso de urgencia, o a más largo plazo, si te encuentras en un ambiente con riesgos de provocar una crisis. Puedes inspirarte en las listas que hayan hecho otras personas con la misma enfermedad que tú (ver anexo IV).

1) Habla con alguien cercano

Un/a amigo/a o un pariente puede ayudarte

Puedes hacer lo siguiente:

Comer con él/ella

Pasar un rato con él/ella después de cada comida

Buscarles o telefonearles antes de “fallar”

Nada te obliga a desvelarles tus problemas…

Pero no debes olvidar que el secreto y la mentira pueden aumentar tu angustia.

Te sentirás mejor si puedes contar tus problemas a alguien de confianza…

Que no te juzgará, ya que:

. En los países desarrollados, casi todo el mundo, sobre todo las mujeres, concede mucha atención a la alimentación, a su peso y a su silueta.

. Las personas que reciben una confidencia tienen tendencia a ayudar a la persona que se la ha hecho.

. Tú mismo/a, ¿qué actitud tomarías frente a un amigo que te confiara su adicción al alcohol, o que roba en los grandes almacenes?

Entonces, puedes confiar…

Contando con que para tu interlocutor/a será más fácil ayudarte con conocimiento de causa.

2) Debes planificar tus comidas

 

A. planifica tus comidas (etapa 2)

B. identifica los signos que anuncian una crisis

C. retarda la crisis

D. frena la crisis (si es posible), si ha comenzado a pesar de tu vigilancia

¿Cómo hacer?

 

a) La escena:

Es conveniente:

Come siempre en el mismo sitio

Declara “zona prohibida” los lugares dónde hayas desarrollado una crisis

Masca chicle mientras preparas la comida (para no picar)

b) El ritmo:

Come lentamente

No hagas otra cosa al mismo tiempo (lectura, TV)

c) El escenario:

Antes de la comida, ten previsto exactamente lo que vas a hacer después

d) Los accesorios:

¡¡¡Nada de almacenar!!! (Comidas, naturalmente…)

¡¡¡Nada de sobras!!! (Tienes que aprender a tirar las sobras, si es necesario, dejando los escrúpulos a un lado y no considerarte como un cubo de la basura)

No salgas de compras sin una lista

No salgas de compras sin un/a amigo/a

No salgas de compras con la tarjeta de crédito

Evita las tiendas: si tienes hambre

Si te sientes amenazado/a por una crisis

e) ¡Alto a las tentaciones! ¡Alto a las presiones, (sobre todo a las “amistosas”)!

 

Debes decir:

 

“No, gracias, está delicioso, pero ya he comido suficiente”

“No, gracias, no quiero más, porque acabo de comer”

“Voy a comer dentro de poco y no quiero quitarme el apetito”

f) ¿Un fallo?

 

¡Debes reiniciar inmediatamente tu programa!

¿Cuando conviene aplicar todos estos trucos?

Las hojas de tu carnet alimentario te lo dirán.

Bastará con una simple consulta…

 

Pasadas dos semanas, dichas hojas te revelarán tus propios esquemas:

Por ejemplo: “fallas” sistemáticamente… ¿cuando vas de compras, o cuando te quedas solo/a sin ocupación, sin proyecto o sin compañía?

Así podrás detectar mejor los riesgos de una posible crisis y prevenirla.

Por ejemplo: te sobreviene una crisis cada vez que guardas tus provisiones?

Intenta tener a una amigo/a cerca en esos momentos

 

3) Alcohol: atención-peligro

Alcohol y voluntad no hacen buena pareja…

Si quieres aplicar tus buenas resoluciones ¡no bebas o limita el consumo de alcohol!

4) ¡Mantén los buenos reflejos!

 

Si sientes bruscamente ganas de comer, justo antes de una de las comidas planificadas:

Vete a dar un paseo,

Toma un buen baño,

Telefonea a un amigo/a

Crisis retardada ¡Comida superada!

¿Qué has pensado?

¿Hacer punto? ¿Costura? ¿Trabajos manuales? ¿Jardinería? ¿Algo de música?

Perfecto ¡vas a ganar!

¿Ver televisión? ¿Leer?

¡Atención! ¡¡¡Pasividad = Peligro!!!

Y conviene que no olvides:

A. Alejarte de los lugares de riesgo

B. Recompensarte con algo distinto a una crisis: hacerte un pequeño regalo.

y ahora, ¡es tu turno! un poco de imaginación….

No olvides completar tu propia lista de estrategias.

Aún un útil consejo más:

Llegado este momento, tienes seguramente menos crisis y eso te deja más tiempo disponible. Puedes empezar a pensar en una actividad extra profesional (extra escolar o extra universitaria) que te guste. La bulimia, seguramente, te ha obligado a abandonar algo que te apetecía. ¿Sería posible pensar en recuperar dicha actividad? Pregunta a tus compañeros para darte ideas y emprender con ellos una nueva aventura.

ETAPA 3 – RESUMEN

 

Antes de pasar a la etapa 4, es conveniente que respondas a las siguientes preguntas:

1. ¿He conseguido evitar las situaciones que comportan un riesgo de crisis?

2. ¿He detectado regularmente las situaciones difíciles, para conseguir anticiparme a los problemas?

3. ¿He intentado reaccionar en los comienzos de las crisis o en los momentos en que comenzaban los problemas?

4. ¿He hecho sistemáticamente uso de una lista de estrategias para prevenir o retardar una crisis?

5. ¿He conseguido evitar una crisis alguna vez, sea debido a una planificación cuidadosa o por una actividad de compensación?

¿Has contestado o casi siempre a estas preguntas?

¡BRAVO! Has empezado el camino

Concédete una recompensa, un capricho (¡no comiendo!) y

Puedes pasar a la etapa 4

 

Si no es así, es mejor que retomes la lectura de la etapa 3 y recomiences el combate

Pero, quizás ¿no te vendría bien buscar ayuda en alguien?

ETAPA 4

 

CAMBIA TU FORMA DE PENSAR

 

“¡Vivan las nuevas ideas!”

Nota: Lee el texto íntegro de la etapa 4 antes de comenzar a aplicar los principios expuestos en este capítulo.

Gracias a las etapas precedentes, has podido adoptar un mejor control sobre tu comportamiento alimentario

¡Bravo!

Puedes comenzar a continuación la cuarta etapa: debes consolidar lo adquirido y hacerlo extensivo a otros sectores de tu vida.

Puedes estar interesado ahora en…

Cambiar tu forma de pensar

¿Imposible? dirán algunos…

¿Para qué? dirán otros

Pero, sobre todo ¿cómo?

Este capítulo te lo dirá.

No hay nada “imposible”

En efecto, has podido, gracias a tu esfuerzo, seguir las directrices de este manual, reorganizarte y volver a dar un marco a tu alimentación. Podrás, igualmente, esforzándote, reencuadrar tus pensamientos, no sólo en lo relacionado con la alimentación, sino también en otros aspectos de tu vida.

Es probable que tu forma de evaluarte se haya modificado ya con el paso del tiempo, en ciertas áreas.

Y ahora ¿para qué hacerlo?

 

Las preocupaciones exageradas concernientes al peso y a la silueta son el centro de todos los desórdenes del comportamiento alimentario.

Por supuesto que todo el mundo – sobre todo las mujeres de nuestra cultura – se sienten tentadas por

El deseo de estar delgadas a cualquier precio

 

Exigencia social, quizás…. las modelos nos hacen desear estar delgado/a, guapo/a y admirado/a.

Esa es la trampa en la que te has dejado atrapar.

Pero también es una exigencia personal. Estar delgado/a para agradar… ¡es cierto que es una ventaja!

Pero… ¿para gustar a los demás o para gustarte a ti mismo?

Entonces, reflexionemos:

El valor personal

¿Se mide en una balanza?

Si tu respuesta ha sido o quizás, este capítulo te concierne absolutamente.

Y si tu respuesta ha sido no, léelo de todas formas, por si alguna vez sientes ciertas dudas al respecto.

Siempre que hagas depender tu valor personal de tu peso o de tu silueta, estarás en una posición débil con respecto a la alimentación.

¿Todavía dudas? Por favor, realiza el siguiente ejercicio:

Cualidades de carácter/físicas de mi mejor amigo/a

Defectos de carácter/físicas de mi mejor amigo/a

1.

2.

3.

4.

…..

1.

2.

3.

4.

…..

1) Haz la lista, en el cuadro precedente, de las cualidades y los defectos (de carácter y físicas de tu mejor amigo/a. Después, ordénalas por orden de importancia decreciente (=de la más grande a la más pequeña cualidad y del defecto más grave al más leve), según tu criterio.

2) Analiza esa lista.

3) Haz seguidamente la lista de tus propias cualidades y defectos, ordenándolas de la misma manera, y analiza esa lista.

4) Pide a tu mejor amigo/a que haga la misma lista referida a ti.

Compara y discute las tres listas, planteando ciertas cuestiones:

- ¿Cuáles son las cualidades (o defectos) que encabezan la lista (las más importantes)?

- ¿Son análogas en las tres listas?

- ¿Cuáles son las diferencias entre las tres listas?

- ¿Cuáles son las cualidades o defectos que encabezan la lista que ha realizado tu amigo, referida a ti?

- ¿Cuáles son las cualidades o defectos que encabezan la lista que has hecho de tu amigo/a?

- ¿Dónde están situadas la delgadez y las cualidades o defectos físicos en las tres listas?

- Si la delgadez, según tu criterio, no es la primera cualidad de tu amigo/a, vas a dejar de verlo/a por ello?

- Si la delgadez no es la primera cualidad que él/ella ve en ti, ¿por qué mantiene tu amistad?

etc… Hay mucho que discutir en estas comparaciones.

¿Estás convencido/a ahora que pensar:

“Si estoy delgado/a” “seré amado”

“la delgadez determina mi valía personal”

Son…. errores de razonamiento?

Son…. creencias sin fundamento?

Pero, no es tu inteligencia la culpable de dichos errores de valoración. Es el contenido de tus pensamientos lo que deforma la realidad y crea tus prejuicios.

En efecto, los pensamientos, junto con las emociones que desencadenan, no están contenidos en los acontecimientos. Tus pensamientos son el reflejo de tu historia, y, por consiguiente, tributarios del sentido personal que das a los acontecimientos.

Ejemplo I:

El acontecimiento: un joven, en una fiesta, se compromete con ciertas chicas por separado, para hablar con ellas, a lo largo de la semana, con vistas al siguiente fin de semana.

Desde el primer momento, las reacciones emocionales de las chicas pueden ser completamente diferentes en función de sus pensamientos (reflejos) : el joven puede gustarles o no, y ellas podrían pensar, en función de sus historias personales: “se lo dice a todo el mundo”, “no le interesa más que el sexo”, “es un presumido”, “ha bebido demasiado”, “si supiera quién soy en realidad”, “no tiene a ninguna otra amiga cerca”, “sólo quiere llenar su soledad”, “no soy más que un relleno”, “tiene ganas de volverme a

ver”, “esto me encanta”, “creo que le gusto”, “me encuentra simpática”, “me encuentra inteligente”, “me encuentra guapa”, “le quiero”, “me encanta volver a verle”, “ya veremos, quizás me olvide”, “me olvidará, seguro”, “no espero nada de este encuentro”, “no se acordará, no merezco la pena”, “es una ocasión para conocerle mejor”, “no me apetece que me llame, no me interesa”, etc.

Episodio siguiente: el joven no llama

Pensamientos (reflejos) Sentimientos

 

Me ha olvidado, es igual, no me interesaba

Ha encontrado otras chicas más guapas

Está distraído

No mantiene sus compromisos

No gustaré nunca a nadie

Uf! Era un rollo

Evidentemente, estoy demasiado gorda para él

Puedo intentar llamarle

Siempre me dejan

Indiferencia

Tristeza, depresión

Ninguna

Cólera

Ansiedad, miedo

Alegría, liberación

Tristeza, cólera, culpabilidad

Impaciencia

Depresión

Ejemplo II :

Imagina una jefa de una empresa que llega por la mañana al trabajo de muy mal humor, enfadada. Pasa al lado de sus tres secretarias sin saludarlas. La primera sonríe, la segunda no reacciona y la tercera se echa a llorar. El acontecimiento es el mismo para las tres, pero ellas han reaccionado de forma diferente. La explicación nace del hecho de que cada una de ellas ha atribuido un sentido diferente al mismo acontecimiento: han tenido sentimientos (reflejos) diferentes.

La primera ha podido pensar: “se ha dado un golpe con el coche”, o “se ha peleado con su pareja esta noche” y eso la ha hecho sonreír.

La segunda no ha pensado nada o ha pensado que los cambios de humor de su jefa no le incumben y que cada una tiene su vida.

La tercera ha podido pensar “está enfadada conmigo porque no está satisfecha con mi trabajo. Seguro que me despide y me voy al paro. A mi edad no se encuentra fácilmente trabajo. Mi futuro es catastrófico”.

Del mismo modo que has podido modificar tu comportamientos alimentario, podrás modificar tu forma de pensar.

Sin embargo, sólo con desearlo no se consigue.

 

Ahora, también es necesario un esfuerzo por tu parte.

Pero, recuerda: ya has superado victoriosamente las etapas precedentes para conseguir un control alimentario, que no te creías capaz de alcanzar.

Entonces ¡valor! ¡Avanza paso a paso!

Primer paso

Tomar conciencia de tus propias creencias

¡Piensas que no las tienes!

En efecto, la mayor parte del tiempo no préstamos atención a la vocecita interior que nos acompaña en todos nuestros actos y gestos : nuestro diálogo interior.

Escucha:

“la vida es bella”

“tengo suerte”

“estoy satisfecho/a conmigo mismo/a”…

¿Sí? ¡Bravo!

O más a menudo:

“Soy nulo/a”

“Estoy muy gordo/a”

“Nadie me quiere”

“Los demás son más listos que yo”

“Nunca lo conseguiré”

¿Sí? ¿Esto os recuerda algo?

¿O bien dices que no piensas?

¡Imposible! Todo el mundo piensa

Pero no siempre somos conscientes de nuestro diálogo interior. Se desarrolla de forma refleja.

A partir de ahora tienes que prestar más atención a los pensamientos reflejos

 

Cuando experimentes un sentimiento negativo (estás contrariado/a, encolerizado/a, con ansiedad, tenso/a, triste, etc.), puedes realizar el siguiente ejercicio (ayúdate con el anexo V), con este orden:

3ª columna: anota los sentimientos que has sentido después de una situación desagradable que te haya ocurrido en el día de hoy.

Ejemplo: tristeza, cólera, envidia, sentimiento de soledad

1ª columna: describe esa situación, ese episodio.

Ejemplo: un plan para salir con una amiga se ha estropeado. Me ha telefoneado en el último momento para decirme que tiene que ir a una fiesta con un amigo suyo

 

2ª columna: fíjate en los sentimientos que te han pasado por la mente

Ejemplo: siempre pasa igual: nadie me quiere, y es porque estoy gordo/a. No tengo amigos/as y nunca los tendré. Y hasta: voy a ir a comprar chocolate.

 

Quizás te cueste rellenar la segunda columna, pues:

el diálogo interior no siempre se hace conscientemente, se desarrolla de forma  refleja

 

Los pensamientos reflejos se apoyan en:

Nuestro valores hacia nosotros mismos

Nuestras actitudes hacia los otros y el mundo

Nuestras expectativas hacia el futuro en general

 

Son el fruto de:

Nuestra educación

Nuestra historia

Nuestras circunstancias de vida actuales

 

Son, por lo tanto, personales, y varían de una persona a otra, aunque muchas de esas personas las compartan.

De la misma manera, en las personas bulímicas, encontramos las mismas formas de pensar y las mismas actitudes mentales.

Pero, los pensamientos no sólo pueden ser reflejos y a menudo negativos, sino que pueden ser también irracionales, es decir, sin ningún fundamento real. No tienen en cuenta los cambios temporales (“siempre, nunca, definitivamente, etc.”) ni el contexto preciso (“generalmente, en cualquier caso, etc.”). Casi siempre son categóricos (“esto es así”).

En realidad ¿qué pruebas puedes tener de la veracidad de tu pensamiento? ¿Cuál es la evidencia que te parece más justa?

¿Cómo puedes decir que algo será para siempre si el futuro, por definición, nos es desconocido?

¿Cuántas personas dicen de ti (por ejemplo, que estás gordo/a y que por eso no te quieren) y quiénes son?

¿Entonces? Tus pensamientos son creencias coloreadas negativamente por tu falta de autoestima, y no el reflejo de la realidad.

Pide a una amiga o a una persona cercana que analice la misma situación. ¿Mantiene ella la misma interpretación y las mismas conclusiones?

¿No? Luego es posible pensar de otra manera.

En el anterior ejemplo: quizás mi amiga me había advertido que no estaba segura de poder salir conmigo; sé cómo le gusta su amigo y que prefiere salir con él; puede que no haya tenido elección, que su amigo la haya presionado o que le haya pasado algo grave; yo no mostré demasiado entusiasmo cuando me propuso salir, y ha podido interpretarlo como indiferencia, y ha pensado que no me importaría mucho su cambio de idea; me ha demostrado numerosas veces su interés por mí, esto no cuestiona nuestra amistad; si yo tuviera un amigo/a, probablemente haría lo mismo que ella; ella nunca me ha dicho que yo estuviera gordo/a; ella no me quiere por mi apariencia física; ya aclararemos la situación cuando nos veamos la próxima vez los/as dos solos/as; yo he hecho esto mismo a otras personas y no ha sido porque fueran gordas…etc.

Puedes hacer, por medio de la hoja anexa, el siguiente ejercicio:

3ª columna: anota los sentimientos que han seguido a una situación que te ha dejado una impresión desagradable.

1ª columna: describe la situación

2ª columna: anota aquí todos los pensamientos que te pasen por la cabeza

4ª columna: enumera las pruebas y evidencias que confirman o invalidan la exactitud de tus explicaciones y de tus pensamientos

5ª columna: intenta buscar otras explicaciones a la situación descrita, buscando pensamientos alternativos

El objetivo es no quedarse obsesionado/a con una sola interpretación de la realidad y ensanchar al máximo el campo de posibilidades. En lugar de ver las cosas a través de un tubo, se trata de intentar enfocar las cosas con una especie de ojo de mosca (a distancia y con un gran angular), o dicho de otra manera, relativizar.

ETAPA 4 – RESUMEN

 

Antes de pasar a la etapa 5, conviene responder a las siguientes preguntas:

1- ¿He tomado conciencia del aspecto reflejo e inconsciente de mis pensamientos?

2- ¿He tomado conciencia del aspecto negativo de mi forma de pensar en mí mismo, en los otros y en el futuro?

3- ¿He podido poner en evidencia los rasgos característicos de mi forma de pensar (dramatización, elección “todo o nada”)?

4- ¿Estoy más atento/a a mis pensamientos reflejos?

5- ¿He realizado los ejercicios de entrenamiento para encontrar pensamientos alternativos?

6- ¿He comprendido que puedo modificar la forma de pensar en mí mismo, tanto en lo concerniente a mi peso y a mi silueta como en lo relativo a mi autoestima?

Si has podido responder o la mayoría de las veces a todas estas preguntas, has dado un nuevo y gran paso en el camino de la libertad, alimentaria o más general.

¡BRAVO!

 

Concédete una recompensa, un capricho (¡no de comer!) y

Pasa a la etapa 5

 

Si no es así, será mejor retomar la lectura de la etapa 4 y repetir los ejercicios.

Puedes hacerte ayudar por alguien cercano o por un especialista, pues es una etapa primordial.

ETAPA 5

 

IDENTIFICA Y RESUELVE TUS PROBLEMAS

 

“¿Todavía un problema? ¡No existen los problemas!”

Nota: Lee todo el texto de la etapa 5 antes de comenzar a aplicar los principios expuestos en este capítulo.

Has conseguido un mayor control en tu alimentación, una mejor comprensión de ti mismo y de tus pensamientos reflejos.

¡Bravo!

A veces, ciertos pensamientos reflejos asociados a sentimientos desagradables, se resisten a ser cambiados por pensamientos alternativos más racionales, y se convierten en un reflejo de la realidad pudiendo ser considerados como un problema.

Tienes la elección:

- dejarlo de lado, con el riesgo de una posible acumulación progresiva de las dificultades y de una culpabilidad en alza: tu autoestima estará en peligro y puedes caer en nuevas crisis alimentarías.

- abordar el problema de frente, intentando resolverlo

Muy a menudo, las crisis son una mala respuesta a diversos problemas de la vida cotidiana, relativos al trabajo, la familia, las relaciones sociales y que os parecen sin solución.

Esta etapa te ayudará a desarrollar

Estrategias para identificar tus problemas

Afrontarlos

Y, sobre todo, resolverlos.

¿Cómo hacer para encontrar otra solución que no sea la de comer (que no es más que una forma de eludir o posponer el problema)?

Puedes adoptar una postura

Activa racional responsable

Problema identificado = crisis evitada

Técnica para resolver los problemas

 

6 etapas:

1) Identifica y describe exactamente el problema, la situación en términos concretos (observa también su frecuencia en tu carnet)

2) Busca todas las soluciones posibles, sin juzgarlas: es seguro que existen varias posibilidades. Pero es la cantidad la que prima sobre la calidad. Muestra tú creatividad.

3) Examina cada solución, con respecto a sus consecuencias.

¿Cómo aplicarlas?

¿Qué podéis esperar de ello?

4) Escoge la que te parezca mejor

La más realista

La más eficaz

Prepara tu estrategia: ¿cuándo actuar?

¿Cómo hacerlo?

¿Qué decir…?

5) Pruébala

6) Evalúa los resultados

Analiza: lo que ha sucedido después; si la solución ha sido adecuada; qué cambios se han producido (positivos y negativos); lo que ha cambiado en ti y en los demás; qué nueva situación se ha producido; qué nuevos problemas han aparecido.

Esta semana, haz dos veces el ejercicio según la técnica descrita. Las siguientes hojas te ayudarán a rellenar las casillas.

¿Este trabajo de análisis y reflexión te ha permitido evitar una crisis?

Ejemplo para solucionar un problema

Problema ligado a la alimentación

Anulación de una cena prevista con un/a amigo/a

Problema: ¿Qué voy a hacer?

Posibles soluciones:

a) ceno en casa, de sobras

b) ceno en casa, comprando comida para llevar

c) no ceno nada

d) busco otros amigos para ir a cenar

Problema no alimentario

He olvidado las llaves de mi casa en el despacho

Problema: me siento aterrado/a (y con ganas de comer) porque no sé cómo voy a entrar en casa.

Posibles soluciones:

a) vuelvo al despacho a buscar las llaves a pesar de todo

b) rompo un cristal para entrar

c) espero fuera a que venga alguien

d) voy a ver a alguien para hacer tiempo y volver

e) dejo una nota en la puerta diciendo dónde estoy

Consecuencias:

a) Bueno, puedo tomar una copa

b) Llueve y la tienda está muy lejos

c) Demasiada presión; riesgo de crisis

d) Buena forma de pasar una velada

Decisiones:

Voy a intentar la solución d) y si ésta no es posible la a)

Evaluación:

Los amigos no estaban libres. He comido sobras y bebido una copa / he aplicado la solución a) con éxito

Consecuencias:

a) seguro que no hay nadie y no podré entrar

b) un poco excesivo y costoso

c) hace frío y esto podría durar

d) una buena idea: hace tiempo que no veo a fulanita: espero que esté en casa

e) dejaré números de teléfono en los que puedan encontrarme.

Decisiones:

Voy a escoger d) y e)

Evaluación: Fulanita no estaba, pero he localizado a fulanito. Mi (hermana, hermano, amigo, compañero de piso…) ha encontrado mi nota al cabo de una hora y me ha telefoneado para decirme que el/ella estaba en casa.

Me he sentido bien, sin miedo y no me he lanzado sobre la comida.

ETAPA 5 – RESUMEN

 

Antes de pasar a la etapa 6, contesta a las preguntas siguientes:

1- ¿He comprendido bien la técnica descrita para resolver los problemas que encuentro en mi vida cotidiana?

2- ¿He utilizado esta técnica al menos 2 veces?

3- ¿He podido encontrar, de este modo, soluciones imprevistas?

4- ¿He encontrado, a través de este ejercicio de reflexión, una alternativa a la solución

“crisis”

5- ¿Tengo la impresión de haber culminado esta etapa?

¿Has podido responder bien o bastante bien a la pregunta 5?

¡BRAVO! Has andado mucho camino

Concédete una recompensa o un capricho (¡no de comer!) y puedes seguidamente abordar la conclusión de este manual.

Si no es así, será mejor que retomes la lectura de esta etapa y recomiences el combate.

Quizás puedas pedir ayuda a alguien.

ETAPA 6

 

 

CONCLUSIÓN

 

Nota: conviene leer todo el texto de la etapa 6 antes de comenzar a aplicar los principios expuestos en este capítulo.

Has superado todas las etapas de este manual.

Gracias a tu tenacidad, has conseguido:

. Cambiar tu forma de comer

. Reorganizar tu ritmo alimentario

. Modificar el contenido y las cantidades de tus comidas

. Reducir o suprimir las crisis y los picoteos

. Reducir o suprimir los vómitos autoprovocados o la ingestión de laxantes

 

Has adquirido unas técnicas para dar un marco a tu comportamiento alimentario (planificación diaria). Has reflexionado sobre tus actitudes mentales y suavizadas tú forma de pensar. Has adquirido técnicas para afrontar las diversas situaciones difíciles de tu vida en general (solución de problemas).

¡Bravo! Has recorrido ya mucho camino

Al final de este trabajo, quizás ¿te sientes aún frágil? ¿Dudas de poder conservar lo que has adquirido o mantener tus progresos?

Recuerda entonces que ahora eres capaz de hacer frente a tus dificultades alimentarías y dominarlas algo que creías imposible antes:

“nunca conseguiré controlar la comida”

Esta creencia refleja, negativa, irracional….. se ha convertido hoy en :

soy capaz de hacer frente a mis dificultades alimentarías y de controlarlas” pensamiento consciente y razonado pues está basado en la realidad.

Con este pensamiento consciente, basado en una experiencia real, podrás hacer frente a las recaídas pues sin querer ser pájaro de mal agüero, aparecerán recaídas puntuales…

 

La bulimia te ha tenido esclavizado/a desde hace tiempo y sigue siendo, para ti, una zona de fragilidad.

Pero tú dispones ahora de herramientas que te ayudan a dominarla.

Primero

Identifica los signos que anuncian una recaída

 

Cuando comiences a:

Saltarte una comida

Pensar en hacer régimen

No respetar los horarios y los planes

Cuanto antes

Vuelve a tu plan alimentario cotidiano

 

Has aprendido a planificar cuidadosamente tu jornada alimentaria, incluso en circunstancias especiales (una invitación, una boda, un viaje profesional, las vacaciones…).

Retoma esta disciplina durante una semana al menos.

Después, por supuesto, ¡retoma el carnet alimentario!

Y también identifica los elementos que perturban tu vida actual

Para ayudarte: técnica para resolución de problemas

 

Análisis de la última columna del carnet

Ejercicio de entrenamiento para pensamientos alternativos (anexo V)

Piensa que es perfectamente normal que a veces sientas ansiedad o que estés furioso o triste. Todo el mundo experimenta estos sentimientos, es humano. Además, poder experimentarlos es un síntoma de salud psíquica y esto le añade un valor positivo.

Por último, moviliza a tu entorno, amigos o especialistas.

No olvides que:

Una recaída no te deja fuera de juego no anula tu trayectoria

 

Es una ocasión de comprender aún mejor lo que pasa, de aplicar lo que has aprendido y de progresar.

Lo que haces hoy no anula lo que conseguiste ayer. Por lo tanto: ¡¡valor!!

Anexo II

Lista de los desencadenantes de crisis

(Debes completarla tú mismo, con tus propios términos)

En relación directa con la alimentación

 

 

 

Las comidas

La intención de vomitar

La visión de los alimentos

La preparación de alguna comida

El olor de la comida

Ver comer a alguien

El hambre

Los hábitos (los horarios)

Los alimentos prohibidos (grasas, pastas, chocolate…)

En relación indirecta con la

Alimentación

 

 

Una actividad aburrida

La necesidad de hacer una pausa

Un sentimiento de impotencia

Renunciar a luchar

La soledad

La inactividad

El estrés

Una contrariedad

La ansiedad

Anexo IV

 

Lista de estrategias para retrasar o suprimir una crisis: (tú mismo debes completarla)

Placer inmediato (urgencia)

Beber algo

Dormir

Arreglar el jardín

Cocinar masticando un chicle

Telefonear a un/a amigo/a

Escribir un diario

Hacer una compra

Tocar el piano

Tomar un café o una infusión

Leer algo interesante

Darme un baño o una ducha

Cuidar mi cuerpo

Jugar con mi hija

Ordenar la casa

Respirar hondo varias veces lentamente

Arreglarse y maquillarse

Comer alimentos “no prohibidos”

Placer aplazado

Salir

Trabajar (en algo fácil o agradable)

Arreglar el jardín

Cocinar

Telefonear u un/a amigo/a

Escribir un diario

Ir de compras

Lavarse el pelo

Ir al cine

Arreglar la casa

Tirar los alimentos

Preguntarse. ¿Soy demasiado exigente?

Pensar en el día después de la crisis, si no hay crisis, no hace falta limpiar

Hacer punto

Pensar en economizar

Pensar “¿Qué gano si lo hago?

Hacer deporte

Lavarse los dientes

Organizar la jornada

Abandonar el lugar de las tentaciones

Comer alimentos “permitidos”

Pensar en mi salud, mi cuerpo, mi equilibrio

Aceptar las luchas interiores y los momentos de tensión

Reemplazar la tendencia a una crisis por el deseo de hacerme el bien

Decirme que tengo algo mejor que hacer que perder el tiempo (dos horas mínimo)

Observarme, analizarme.

Esta guía aquí expuesta está en fase de ensayo por equipos médicos de diversos países que integran el proyecto SALUT, aquí en España colabora el Hospital 12 de Octubre y los autores de estas guías son el Hospital Universitario de Ginebra, Suiza.

Los desórdenes de la alimentación son tratables, y la gente puede rehabilitarse de ellos. La recuperación, sin embargo, va más allá de dejar de mantenerse en inanición, de dejar las comilonas o dejar las purgaciones (vómitos, laxantes, ejercicio, diuréticos).

Para dar por hecho la recuperación, ésta debe incluir el establecimiento de patrones saludables de alimentación y peso, y la resolución de los problemas médicos, psicológicos, sociales y familiares que contribuyeron a que se desarrollara el trastorno.

El tratamiento exitoso debe ser multidisciplinario y es altamente individualizado, debe comenzar con una valoración médica y seguir con el desarrollo de un plan que incluirá:

-          Grupos de autoayuda o terapia en grupo.

-          Psicoeducación.

-          Terapias de comportamiento.

-          Psicoterapia individual

-          Tratamiento farmacológico para el tratamiento de la conducta alimentaría.

-          Tratamiento farmacológico para mejorar la depresión, la ansiedad y otros trastornos similares.

-          Asesoría nutricional.

-          Hospitalización.

-          Psicoterapia familiar.

-          Terapia de pareja.

La información anteriormente expuesta, de ninguna manera sustituye los cuidados y consejos médicos. Existen muchas variantes en diagnóstico y tratamiento que deben ser evaluadas y manejadas en forma individual. A continuación vamos a describir, algunos de los tratamientos enumerados anteriormente:

-          GRUPOS DE AUTOAYUDA O TERAPIA DE GRUPO:

 

Ofrecen un tratamiento intensivo ambulatorio y grupal. Son de gran efectividad. Tradicionalmentela Psicologíadefine a los trastornos alimentarios como integrantes de la “Clínica de las Adicciones”; tal es el hecho que el modelo del grupo de autoayuda está basado en el programa de Alcohólico Anónimos, cuya meta central es la abstinencia. Los asistentes a estos grupos de comprometen a abstenerse de repetir las conductas sintomáticas propias de la enfermedad – ayunos, atracones, pesarse varias veces al día, etc. – conductas a las cuales, en cierto modo, se han vuelto adictos. El grupo ejerce una fuerte influencia en cada integrante para que logre cumplir con su compromiso. La única diferencia con los demás grupos de autoayuda es que siempre participan profesionales en los encuentros. Hay instituciones que organizan grupos para padres, amigos y familiares separadamente. Según la evolución de cada paciente, el trabajo grupal deberá desarrollarse durante un período de tres meses como mínimo (óptimo: seis meses).

-          PSICOEDUCACIÓN:

 

 

Consiste en otorgar al paciente y a los familiares información detallada acerca del trastorno, abarcando todos los ángulos, desde lo meramente orgánico a lo psíquico.

Se explica a los pacientes por qué no es posible la recuperación mientras se continúe con el círculo vicioso “dieta-atracón-dieta” o “dieta-purga-dieta”. Se cuestiona el modelo estético actual, socialmente impuesto y propagado por los medios masivos de comunicación: la presión cultural empuja para que las mujeres estén muy por debajo de su peso natural y esto conlleva, inevitablemente, a la pérdida de la salud.

Se transmite a los pacientes y familiares el concepto que el organismo, mediante complejos mecanismos metabólicos, tiende siempre a volver a un peso estable que es el que le corresponde. Las dietas estrictas durante un tiempo prolongado termina provocando la adaptación del organismo a la ingesta reducida: se hace hincapié en la importancia de una dieta equilibrada, con un mínimo de cuatro comidas diarias.

Se analizan los efectos indeseables de los laxantes, diuréticos, productos anorexígenos y edulcorantes. Junto con el médico nutricionista se establece cuál es el peso apropiado para cada paciente. En la medida en que se normaliza la conducta alimentaria y el cuero retorna a su peso natural, se van despejando las angustias y temores que estaban encubiertos bajo la obsesión por la figura: el paciente va aprendiendo a no seguir “tapando” agujeros con esta particular forma de adicción.

-          TERAPIAS DEL COMPORTAMIENTO:

 

Son terapias psicológicas que se basan en técnicas activas y directivas. Se trabaja en forma individual y grupal: generalmente se proponen10 a15 sesiones, a razón de una por semana. Se aprovechan los encuentros para dar énfasis a la importancia de alcanzar el peso fisiológico adecuado, señalando las situaciones de riesgo propias para cada paciente.  En caso particular dela Bulimia, se elaboran en forma conjunta estrategias preventivas para no llegar al atracón, siendo la base el autoconocimieto y el reconocimiento de las situaciones precipitante.

-          TERAPIA PSICOLÓGICA INDIVIDUAL:

 

El uso de la terapia psicoanalítica pura no se recomienda debido a que hay que modificar cuanto antes las conductas patológicas que significan riesgo de muerte, sin embargo se le reconoce al método  psicoanalítico la identificación y ubicación del propio deseo del paciente. Es así como la gran mayoría de los psicoterapeutas hacen una adaptación del psicoanálisis clásico y muchos recurren a esquemas conductistas, ya que el tiempo apremia. Si bien el problema principal aparente es el control del peso y el logro del dominio del cuerpo, este problema encubre otro subyacente: la búsqueda de la capacidad de control en general, de un sentido de identidad personal, la competencia y la eficacia. Generalmente se identifica la presencia fuerte y determinante de un progenitor- fundamentalmente la madre-  que proyecta en el hijo sus propios objetivos de vida con un alto nivel de exigencia. Se habla de una madre rígida, inflexible y de un padre “ausente”, sin poder de determinación.

Mediante la psicoterapia se persigue el reconocimiento del propio deseo del paciente, desplazado por deseos ajenos. Se trabaja sobre las represiones desmedidas que suelen saltar a la luz como un episodio de atracón o como una honda sensación de repudio hacia sí mismo. Se analizan los por qué de una personalidad basada en la culpa, debido a la frustración de no satisfacer los deseos ajenos.

-          TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS:

Siempre a cargo de un médico especialista, previa evaluación exhaustiva del estado orgánico general del paciente, se implementarán sólo en casos de depresión progresiva y para reducir la frecuencia e intensidad de las compulsiones bulímicas, cuando el apoyo psicoterapéutico ya no surte efecto.

Se utilizan antidepresivos de última generación, los que parecen tener un efecto sobre el comportamiento alimentario actuando sobre los sistemas metabólicos que regulan el hambre, la sensación de saciedad y el equilibrio del peso. Uno de los antidepresivos más usados en el tratamiento dela Bulimiaes la fluoxetina, psicofármaco que se halla dentro del grupo de los “inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina” (ISRS).  La base del tratamiento con este medicamento radica en el hecho de haberse comprobado que los pacientes bulímicos tienen niveles inferiores de serotonina en sangre y, por ende, en el sistema nervioso central, lo que determina las características oscilaciones en el humor y el apetito exacerbado que conduce al atracón, sumados a la intensa preocupación por la imagen corporal y el temor a perder el control sobre los hábitos alimenticios. Numerosos estudios sugieren quela Bulimiaestá relacionada con la imposibilidad del sistema nervioso de regular la serotonina. Los antidrepesivos usualmente se administran por varios meses: deberán transcurrir al menos cuatro semanas para que comiencen a notarse los efectos (fase de impregnación). Suspendida la terapia en forma paulatina, la fluoxetina permanece acumulada en el organismo por semanas, incluso meses.

También se utilizan antidepresivos de diferente naturaleza química a los ISRS, como ser: antidepresivos triciclos, inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) y trazodona. Hay otros psicofármacos que constituyen la batería de tratamiento: ansiolíticos (tranquilizantes menores) y antipsicóticos (tranquilizantes mayores); estos últimos se reservan para casos extremos de Anorexia Nerviosa, con severa distorsión en la percepción de la imagen corporal y negación absoluta de la enfermedad con trastornos conductuales graves.

La ciproheptadina, generalmente combinada con complejos vitamínicos suele utilizarse para estimular el apetito enla Anorexia Restrictiva, ya que estos pacientes van perdiendo progresivamente la capacidad de reconocer las señales internas de hambre. Todos los fármacos deberán ser administrados por un especialista, bajo estricta vigilancia médica, con controles periódicos de laboratorio.

-          ASESORÍA NUTRICIONAL:

 

El objetivo del tratamiento dietético de los pacientes ambulatorios es establecer hábitos alimentarios normales. La motivación del paciente es fundamental y se logra con el apoyo psicológico y las charlas educativas a cargo del plantel médico y del nutricionista. El tratamiento debe ser individualizado y dirigido a las áreas específicas que requieran modificación.

Hay que levantar una detallada historia dietética para detectar cuáles son las carencias a corregir.

Un detalle importantísimo a tener en cuenta para la confección de una dieta es el tratamiento farmacológico que pueda estar recibiendo el paciente. Por ejemplo, se está siendo medicado con antidepresivos del tipo IMAO, se suprimirán estrictamente los alimentos que podrían precipitar una crisis de hipertensión arterial como por ejemplo los quesos naturales o añejos.

-          HOSPITALIZACIÓN:

 

Criterios de hospitalización:

  • Paciente con un peso inferior al 25% del mínimo normal acorde para su edad y altura.
  • Signos de deshidratación moderada o severa: lengua seca, mucosas secas, hipotensión, taquicardia, tendencia al sueño, episodios recurrentes de lipotimia (desmayos) en los últimos días, oliguria (escasa emisión de orina en 24 horas, volumen inferior a 400cc), incluso anuria (falta completa de emisión de orina).
  • Intento de suicidio.
  • Signos de insuficiencia cardiaca- Arritmias.
  • Hematemesis (vómito de sangre): puede significar desgarro esofágico por vómitos autoprovocados.
  • Deposiciones melénicas (heces negras, tipo alquitrán, por presencia de sangre digerida: se orienta el diagnóstico hacia una úlcera gástrica o duodenal sangrante).
  • Signos y síntomas de anemia severa.
  • Infecciones intercurrentes: neumonías, sepsis (infección generalizada).
  • Signos de “colapso gastrointestinal” por dilatación aguda del estómago debido a la realimentación brusca: paciente que puede haber entrado en shock rápidamente, abdomen distendido con ausencia de movimientos intestinales.
  • Convulsiones.

El tratamiento a implementarse dependerá del cuadro de descompensación que presente el paciente. Por ejemplo, en un caso de deshidratación en el que sea imposible la rehidratación oral, se administrarán soluciones hidroelectrolíticas parenterales (sueros) e acuerdo al resultado de los análisis de laboratorio. En una anoréxica restrictiva descompensada, puede ser necesaria la aplicación de “nutrición parenteral total”, por el alto riesgo de muerte por inanición. Se administran por vía endovenosa- incluso puede complementarse con sonda nasogástrica se el cuadro lo permite.

1.2.7.- CONSECUENCIAS EN LA SALUD DE LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS.-

 

Si no se detiene a tiempo, puede ocurrir un daño físico irreversible e incluso la muerte. Los desórdenes de la alimentación pueden afectar cada célula, cada tejido y cada órgano del cuerpo. Los problemas más comunes son:

  • Alteraciones cardiacas, especialmente en el ritmo.
  • Daño renal, daño hepático (hígado), muerte.
  • Destrucción de los dientes, del esófago y del estómago, cólicos intestinales, úlceras bucales, ausencia o retraso en el desarrollo puberal, talla baja, alteraciones menstruales, atrofia vaginal y de glándula mamaria, disminución en los niveles de testosterona, hipometabolismo, osteoporosis, infertilidad, depleción del sistema inmune, constipación, vómitos, hipocelularidad, anemia, desnutrición, pérdida de cabello, crecimiento de lanugo, piel seca, áspera y amarillenta, enfisema subcutáneo, problemas de sangrado, graves trastornos metabólicos, disfunción pancreática, edema de glándula parótida, retención de líquidos, deshidratación, desmayos, debilidad, fatiga fácil, trastornos del sueño, deterioro mental, falta de concentración, raciocinio y/o entendimiento, aislamiento, obsesividad, intolerancia al frío: uñas, manos y pies azules.

Algunas personas se deprimen tanto por su desorden de la alimentación, que se dan por vencidas y cometen suicidio.

  • Complicaciones médicas asociadas al uso constante de métodos para bajar de peso:

 

Por vomitar:

  • Hinchazón de la glándula parótida (cuello).
  • Erosiones en el esmalte dental y aumento en las caries.
  • Desgarros esofágicos.
  • Esofagitis crónica.
  • Dolor de garganta crónico.
  • Dificultad para tragar.
  • Cólicos abdominales.
  • Problemas digestivos.
  • Anemia.
  • Desbalance hidroelectrolitico.
  • Signo de Russell (callosidades en los dedos o abrasiones).
  • Neumonitis por aspiración.

Por abuso de diuréticos:

 

  • Hipokalemia (potasio bajo): fatiga, disminución en reflejos, arritmias.
  • Daño renal.
  • Pérdida de líquidos y electrolitos.
  • Deshidratación.
  • Mareos, sed.

Por abuso de laxantes:

 

  • Síntomas abdominales no específicos: cólicos, constipación, etc.
  • Intestino perezoso.
  • Mal absorción de grasas, proteínas y calcio.
  • Pigmentación de la piel.
  • Retención de líquidos.
  • Problemas intestinales como malabsorción o colon catártico.
  • Tetania.
  • Osteomalacia (reblandecimiento de los huesos).

 

Por uno de píldoras de dieta:

 

            Las más utilizadas son la dexedrina y la benzedrina, pero también a aquellas que se venden en farmacias sin recta se les da un mal uso. Este tipo de medicamentos reduce el apetito, pero sólo temporalmente. Típicamente el apetito regresa a lo normal en una a dos semanas, se gana el peso que se ha perdido y el usuario tiene el problema de tratar de dejar de utilizar la droga sin ganar demasiado peso.

Este tipo de medicamentos, si se utilizan, no debe ser por tiempo prolongado para evitar complicaciones médicas, además de que la gran mayoría de ellos causa adicción.

Ejercicio excesivo:

 

Cuando el ejercicio se realiza en forma constante y regular, pero excediendo los límites de tolerancia corporal con la idea de mantener cierto peso,  puede causar serios problemas médicos en quien lo realiza, especialmente en aquellos deportistas a quienes se les exige un peso corporal “ideal”  (la mayoría de las veces por debajo de lo que médicamente se considera un peso ideal) o un porcentaje óptimo de grasa corporal. Los problemas más frecuentes son: desórdenes de la alimentación, amenorrea (ausencia de menstruaciones), osteoporosis, desarrollo puberal retardado, menstruaciones irregulares, muerte súbita.

La combinación de varios de estos métodos de dieta, puede dar la impresión inicial de ser muy efectivos… sin embargo, a corto plazo pueden tener serias repercusiones médicas que incluso orillan a la muerte.

1.2.8.- ADOLESCENTES Y NIÑOS  CON DESORDENES DE LA CONDUCTA ALIMENTARÍA.-

 

La práctica totalidad de Trastorno del comportamiento alimentario en la infancia entraña algún retraso del crecimiento. Este hecho y las edades tempranas en que se producen hacen que estos trastornos sean primarios ante el pediatra. Éstos son sumamente complejos, tienen origen multicausal e implican la interacción de muy diversos fenómenos biológicos, psicológicos y sociales.

Tradicionalmente estos trastornos han sido conceptuados como fruto de organicidad o de causas psicosociales. La malnutrición está además siempre  presente. Las alteraciones orgánicas detectables pueden se la causa de la malnutrición (trastorno de absorción) o consecuencia (inmunosupresión).

La malnutrición, a cualquier edad, no sólo tiene consecuencias biológicas, también las tiene psicológicas: apatía, disforia, obsesividad, etc. Por supuesto los estresares psisociales, el maltrato, el abandono juegan un importantísimo papel etiológico en estos trastornos. Además el trastorno de estado de ánimo sea la etiqueta que mejor encaje con muchos de estos trastornos.

Los retrasos del crecimiento entrañan disfunciones neuroendocrinas en muchos casos, la interacción entre los factores psicosociales y los factores neuroendocrinos es compleja y susceptible de diferentes hipótesis. No existe una clasificación de los trastornos alimentarios  infantiles aceptada internacionalmente, pero enumeramos los más significativos:

-          Quiebra del desarrollo.

-          Retraso psicosocial del crecimiento.

-          Rumiación.

-          Pica.

-          Retraso nutricional benigno del crecimiento.

-          Anorexia nerviosa infantil.

-          Anorexia nerviosa prepuberal.

-          Fobias simples alimentarías.

-          Trastornos del comportamiento alimentario sintomáticos.

 

 

  • Quiebra del desarrollo.

 

 

Se caracteriza por una desaceleración del aumento de peso, retraso lineal del crecimiento y retraso en el desarrollo emocional y social. Una alimentación inadecuada es la causa primaria de la desaceleración del crecimiento, mientras la privación afectiva y aislamiento social. El tratamiento exige la normalización del estado nutricional, al tiempo que se resuelven las situaciones psicosociales patógenas y la posible patología depresiva subyacente.

  • Retraso psicosocial del crecimiento.

 

Se caracteriza por la desaceleración del crecimiento lineal, sin desaceleración del aumento de peso. Suele haber insomnio y hábitos alimentarios anómalos: polifagia, vomitar, almacenar, ingerir basuras, etc. Se inicia entre 1 y medio y 4 años de edad. Los padres suelen presentar alguna patología psiquiátrica e incurrir en maltrato al niño. Suele solucionarse el cuadro separando al niño del ambiente original.

  • Rumiación.

 

Denominada “mericismo” o “vomitar psicógeno”. Consiste en regurgitar, volver a masticar y deglutir parcialmente los alimentos previamente ingeridos. Puede producir la muerte, especialmente en casos de retraso mental, por aspiraciones alimentarías. Se ha sugerido que en la rumiación coincidirían tres factores:

-          Alteración de la capacidad de regular el estado de satisfacción interno.

-          Propensión física para la regurgitación.

-          Aprendizaje de que la regurgitación mitiga el estado de malestar.

  • Pica.

 

Consiste en la ingestión persistente de sustancias no nutritivas, yeso, tierra, grasa, excrementos, etc. Episodios aislados de pica se dan en un 25-30% de los niños. La pica se da en cuatro grupos de población: en niños normales hasta los 2 años de edad poco estimulados y escasamente controlados; en adolescente y jóvenes embarazadas de ciertas culturas, en personas con retraso mentales y en niños y adultos normales en situaciones estresantes o ansiógenas (astillas de lápiz, ingerir uñas mordidas, trocitos de papel, etc.)

  • Retraso nutricional benigno del crecimiento.

 

El incremento de peso y el crecimiento se endentecen durante por lo menos un año. Puede confundirse con una anorexia nerviosa, pero no hay pérdida de peso, no se da trastornos en la imagen corporal, ni temor a engordar. Suele ser consecuencias de deficiencias alimentarías.

  • Anorexia nerviosa infantil.

 

Se inicia entre los 6 meses y los 3 años de edad, manifestándose por rechazo e intensa selectividad en la alimentación, con ansiedad y frustración  por parte de los padres. Nada tiene que ver con la anorexia nerviosa, pese a su nombre, corresponde con la inapetencia e hirperselectividad de niños hijos de padres ansiosos excesivamente responsabilizados en la alimentación.

  • Fobias simples alimentarías.

 

Acontecimientos traumáticos pueden suscitar reacciones de ansiedad ante la ingestión alimentaria, inhibiéndola. Son fobias a la deglución, por ejemplo tras un episodio de asfixia por paso a traquea del alimentos.

  • Trastornos alimentarios sintomáticos.

 

Alucinaciones y delirios relacionados con la alimentación pueden producir rechazos de toda o parte de la comida en adolescentes esquizofrénicos. La depresión y la manía cursan prácticamente con alteraciones de la ingestión alimentaria y en consecuencia del peso.

Los hombres también padecen anorexia, una enfermedad considerada hasta hace poco “femenina”. La proporción de afectados no parece aumentar y podría situarse en torno a diez mujeres por cada varón, siendo la etapa de mayor riesgo la adolescencia y juventud, período en el que cinco de cada cien jóvenes desarrollan trastornos del comportamiento alimentario. Los expertos aseguran que chicos y chicas muy perfeccionistas, con altas aspiraciones frente a una baja autoestima, tienen más riesgo de caer en la anorexia.

Sobre todo si hablamos de la adolescencia, los psiquiatras estiman como fiable este ratio de diez a uno, apuntado también porla APA(American Psiquiatric Asociación): sólo diez de cada cien anoréxicos son hombres.

Gonzalo Morandé El doctor, jefe dela Unidadde Trastornos dela Alimentacióndel Hospital del Niño Jesús (HNJS) de Madrid, considera que ha aumentado el número de enfermos varones al igual que las chicas.

Un dato, que según Morandé han verificado especialistas del HNJS, centro de referencia para niños pequeños con dificultades alimentarías y repercusiones en su desarrollo, es que entre las anorexias nerviosas de la infancia es un poco mayor el número de chicos afectados al de chicas. Sin embargo, si nos referimos a ingresos hospitalarios a causa de la anorexia, Pastora Rivera, psicoanalista dela Asociación ABLAde Anorexia y Bulimia de Sevilla, cree estar en condiciones de calcular que el 98% del total son mujeres.

A. ADOLESCENTES CON DESORDENES DE LA CONDUCTA ALIMENTARiones ms a quienes se les exige un peos corporal “in ganar demasiado pes Las estadísticas que maneja Adrián Cano aluden a la anorexia como la tercera causa de enfermedad entre los jóvenes en EE.UU. a principios de los noventa, después del asma y la obesidad. En este país existen 1,2 millones de mujeres diagnosticadas. Este desorden alimenticio se cura en un 70% de los casos, un 15% recaen y en el otro 15% restante se cronifica. El tiempo estimado de curación ronda entre los 70 y 80 meses. El objetivo número uno perseguido en la mayoría de los tratamientos es recuperar el peso mínimo normal. Suelen combinarse tratamientos psicoterapéuticos y farmacológicos (antidepresivos, antipsicóticos o ansiolíticos). La anorexia puede llegar a causar la muerte de alrededor de un 5% de quienes la padecen. La incidencia en Navarra, por citar un estudio reciente del departamento del doctor Cano, es de tres enfermos por cada mil habitantes (0,3%).

Un ejemplo de anorexia en chicas jóvenes es Mará Cuesta que tiene 20 años y estudia Educación infantil, hace cuatro años dijo adiós a esta enfermedad y se decidió a cntar su experiencia e un libro. Desde los 12 años hasta los 16 estuvo dominada por la cruel tiranía de esta enfermedad, en su caso plagado de altibajos y que la llevó al borde de la muerte. Confía su testimonio en “La meva anoréxia” (“Mi anorexia” Editorial Pòrtic) para que sirva a otras personas para entender esta enfermedad y superarla. Ella comenzó con el deseo de adelgazar, empezó por restringir la comida poco a poco, hasta que se le escapó de las manos, cada vez que iba a un acto social tenía una angustia, comenzó a suprimir los hidratos de carbono y grasas hasta limitarlo todo por miedo a engordar. También le influyó que una doctora le aconsejó adelgazar a pesar de que no tenía sobrepeso ni conocía sus hábitos alimentarios a los siete años, tenía una constitución fuerte. Más allá del aspecto físico quería sentirse aceptada, controlar los alimentos es controlar parte de nuestra vida, ese afán de control cambió su imagen y forma de vivir antes de darse cuenta de que había cosas que no podía cambiar. Llegó a pensar que si rompía sus huesos, serían más pequeños, hasta que asumió que su constitución era ancha y precisaba un mínimo de grasa corporal para tener una vida normal. Aceptarlo fue un paso muy importante hacia la superación. La distorsión de la imagen corporal es un mensaje que el cerebro envía a los ojos y que estos devuelven, a través de un espejo. Todos tenemos un 2% de distorsión de la imagen corporal, pero ella la tenía un 250%, es decir, se veía 2.5 veces más obesa. La gente le preguntaba si comía bien, tenía ojeras, menos energía y se le caían los pantalones, pero no era consciente de que le pasaba, creía que se lo decían para que no estuviera delgada. Recuerda una práctica en la que utilizaban un papel de embalar donde dibujaban con un rotulador la silueta de nuestro cuerpo tal y como se veían, y ella se veía gorda, después se colocaban encima y una compañera perfilaba el contorno de su cuerpo. A partir de los centímetros que había de diferencia entre las dos siluetas se calculaban el porcentaje de distorsión que tenían. Le parecía mentira como nos puede engañar el cerebro. El paso crucial para su curación fue dejar de pensar en su familia y en los profesionales médicos como enemigos y empezar a considerarles aliados. Llegó a pensar que los médicos querían que ella estuviera gorda, en el último ingreso que tuvo de cinco meses entendió que los terapeutas y su familia querían su bien y verla feliz. Tubo miedo a morir cuando pasó semanas sin levantarse de la cama, sin comer ni beber y perdió el conocimiento y la tuvieron que llevar a urgencias, ahí lo vio claro, tuvo un pequeño momento de lucidez y tomó una cucharada de arroz, después de tres semanas sin ingerir nada. La gravedad de la anorexia es todavía desconocida para una parte de la población y ni siquiera los medios de comunicación la abordan con la seriedad que merece, muchas personas piensan que es una manía, en lugar de una enfermedad mental y ella decidió destinar parte de los ingresos de la venta de su libro ala Asociación Catalana de Anorexia y Bulimia, cuya labor es concienciar a los ciudadanos sobre los trastornos alimentarios. Cree que su libro cumple un servicio social, los médicos pueden hablar desde el punto de vista de la enfermedad, pero no pueden hacerlo desde la propia piel. La vulneralidad genética, espoleada por la presión social, conduce a este trastorno hasta el punto de que “la chica anoréxica, si no hubiese nacido y vivido en esta sociedad nuestra, probablemente no sería anoréxica. Las jóvenes no son las únicas afectadas, también lo son los hombres y las personas de cualquier edad.

1.2.9.- CÓMO SOBRELLEVAR LA ENFERMEDAD.

piramide alimentaria

La prevención de los problemas relacionados con la alimentación requiere de la adopción de la iniciativa específica en los conceptos relevantes para la enseñanza           -aprendizaje de niños y adolescentes, a saber familia y escuela fundamentalmente.

No cabe duda que la familia constituye el primer ámbito en que se apoyen los hábitos, costumbres, valores relacionados en la salud en general y con la alimentación en general. En este contexto donde se adoptan las primeras pautas relacionadas con la adquisición de hábitos alimenticios, aprendizaje que en todo caso está influido por los modelos que los niños han de imitar, la menor o mayor dificultad por integrar estos hábitos en el repertorio de conductas que adoptan los adultos al enseñarlos. Las costumbres familiares relacionadas con los alimentos, y hábitos de consumo, tiempo dedicado a la alimentación y el papel de importancia atribuida a este hecho en la familia constituye algunos de los elementos implicados en la educación para la salud y trastornos asociados a la alimentación.

La escuela por su parte es un escenario privilegiado para promover iniciativas y asegurar programas encaminados a subrayar la implicación de la alimentación, hábitos de consumo, pautas alimenticias, etc, en el desarrollo físico y en el equilibrio psicológico de los niños y adolescentes. Son varias las razones que explican la influencia que en esa dirección ejerce el contexto escolar. Por un lado asegura la accesibilidad y la continuidad de las actuaciones de prevención durante un tiempo con los niños desde edades muy tempranas. Asegura así mismo, el apoyo social a los valores y pautas idóneas de alimentación al contar con el apoyo y aceptación de iguales y además, integrar los programas preventivos respecto a alteraciones con la alimentación en las perspectivas de formación integral y estructura de los niños y adolescentes escolarizados.

No cabe duda que ambos escenarios, familia y escuela en las edades iniciales constituyen ámbitos en los que la intervención preventiva resulta oportuna e imprescindible, ahora bien, factores como los métodos y contenido de las actuaciones preventivas, el asesoramiento de los adultos en cuestiones relacionadas con ámbito de consumo alimenticio, pautas de alimentación adoptadas, integración de la alimentación en la adaptación física y psicológica del adolescente constituyen elementos a considerar en estas actuaciones.

Para la prevención es preciso que intervengan conjuntamente la propia familia, los centros docentes, instituciones oficiales y los medios de información. Con respecto a la población general, es fundamental tomar conciencia del relativismo de los cánones de belleza, del peligro que entraña realizar dietas sin control profesional, de la obsesión por el peso y la figura. De ahí la importancia de tener unos buenos valores humanos que son lo realmente importante, y así mismo, intentar mantener unos adecuados hábitos de alimentación en casa.

¿CÓMO PREVENIR?

-          Es preciso consultar con un especialista antes de iniciar una dieta, sobre todo si se está en fase de crecimiento.

-          Ir al médico en cuanto se empiece a notar una pérdida exagerada de peso.

-          Comer sano y hacer ejercicio de forma adecuada, permite al cuerpo mantenerse en el peso que necesita.

-          No permitir que la publicidad y ni el estereotipo de perfección afecte a la seguridad en nosotros mismos.

-          Aprender a gustarte tal y como eres te ayudará a aceptar tu peso natural.

-          Dedicar tiempo a hablar sobre la gordura o delgadez.

-          Evitar el desorden en horarios y comidas y dejar a un lado los conflictos emocionales en torno a la alimentación.

-          Cuestionar el mensaje de los medios.

-          Contrarrestar la idea de cuerpos ideales y que la delgadez es igual a éxito.

-          Inculcar valores que incluyan actitudes y sentimientos, además de la imagen corporal.

-          Fomentar una comunicación efectiva.

-          Colocar en el desarrollo de una autoestima saludable.

-          Propiciar la expresión de emociones y sentimientos.

-          Proponer actividades que promuevan una vida sana.

-          Establecer metas realistas.

-          Reconocer momentos de crisis.

-          Solicitar apoyo y orientación.

-          Estar alerta con poblaciones de riesgo, involucrados en deportes y/o difusión cultural.

-          Reconocer signos y síntomas de alerta para poder detectar en forma temprana una situación de riesgo.

GUÍA DE APOYO PARA PADRES.-

La anorexia es un trastorno serio. Cada una de las personas que la padecen, tiene una historia distinta que contar, con diferentes antecedentes y personalidades. Es por eso, que las recomendaciones y patrones a seguir que se describirán a continuación, podrán o no aplicarse a su hija. El profesional que esté tratando a su hija deberá identificar y proporcionar el tratamiento óptimo para él o ella.

Si su hija está luchando con la anorexia o bulimia, seguramente has experimentado miedo y ansiedad de preguntarte si  él o ella reconocerán la seriedad de su problema. Sin duda, te has enojado al saber que con poco peso, piensa que está gorda, o por qué vomita. Probablemente le habrás suplicado que se dé cuenta de la realidad de su problema de salud, para que así pueda empezar algún tipo de proceso de recuperación. Algunas jóvenes reconocen que tienen problemas con su forma de comer. En este caso, tu preocupación pude volverse un alivio para ella. Pero, para muchos otros, el comentar tu preocupación acerca de sus hábitos alimenticios dará lugar a enojo, negación o minimización. La barrera de la evasión, es el primer paso hacia la recuperación. Sin embargo, para alcanzar esta meta, tu hija tendrá que trabajar en varios pasos con ayuda de profesionales especializados en trastornos de alimentación. Tú sólo no puedes cambiar o eliminar la anorexia o la bulimia, sin embargo si puedes ayudar.

SUGERENCIAS PARA AYUDAR A TU HIJA/O

 

 

1.- No es negación, es evasión: Aparentemente tu hija podrá estar negando su anorexia o bulimia, pero en su interior sabe que tiene un problema. Las personas con un trastorno saben que están bajas de peso y con un problema médico. Sin embargo, tienen una distorsión de su imagen corporal y minimizan la seriedad de sus problemas, porque el tener que eliminar la anorexia o bulimia les produce mucho temor. Sé paciente con tu hija/o, sólo renunciará la anorexia cuando esté convencida de que hay una mejor manera de enfrentarse a los problemas de la vida.

2.- Lleva tu hijo/a a un médico: llevarlo a un pediatra o con el médico de familia. Probablemente tu médico tendrá algunos registros del peso y estatura de tu hija a través de los años, con esta historia del crecimiento, podrá demostrarle, si existe o no una reducción significativa respecto a lo esperado a su edad.

3.- Evita la trampa de confirmarle repetidamente su delgadez: puede pedirte constantemente que le confirmes que no está gorda. Trata de no caer en un patrón de afirmarle continuamente que está delgada o que no está gorda sobre todo, sí esto es algo que te pregunta continuamente. Esta es una necesidad obsesiva de comprobar que no está gorda y tus respuestas repetidas no lograrán satisfacerla y aunque se tranquilice por un momento el efecto no durará. Más aún, se ha encontrado que tanto la familia como los amigos, terminan sin saberlo, reforzando el deseo secreto de la persona anoréxica de ser reconocida, como delgada. Cuando esto sucede, la evasión de la anorexia como problema, simplemente se incrementa o intensifica.

4.- Utiliza afirmaciones en primera persona: Expresa a tu hija tu preocupación por su condición anoréxica o bulímica, usando afirmaciones en primera persona. Asegúrate de expresar las causas de tu preocupación, “Me preocupo cuando te veo tan pálida”, ó “Me preocupa que te resfríes tan seguido”, ó “Me preocupo cuando veo que no te comiste el bocadillo”. No discutas con tu hija se debes o no preocuparte. Tú tienes derecho a preocuparte así como a tener sentimientos de enojo. Tampoco, discutas con tu hija sobre lo que observas que está haciendo o acerca de su apariencia, puedes hacer observaciones pero no hay por qué discutir. Muchas veces este tipo de discusiones provocan que tu hija evada su problema.

5.- No culpes: No culpes a tu hija si en secreto se ha restringido en la toma de alimentos o se ha inducido el vómito. El dejar de comer o vomitar puede ser uno de los primeros GRANDES secretos entre tu hija y tú. Esto puede ser doloroso y puede provocar que te sientas fuera de la vida de tu hija. El culpar a tu hija puede llevarla a una mayor evasión o minimización. Trata de aceptar que tu hija tiene un problema que no puede controlar fácilmente. El guardar los secretos sobre la restricción de comida o la inducción del vómito, surgen del miedo a que alguna persona, como un padre preocupado o una amiga, interfiera con la imposible misión de ser la más delgada.

6.- Autocuidado: aunque tu hija no esté motivada para tomar tratamiento tú puedes obtener ayuda. Al hacerlo te darás cuenta de la seriedad del problema. Trata de encontrar un grupo de apoyo para padres con hijas con problemas de alimentación.  

 

7.- Ten disponibilidad para hablar: sí tu hija quiere hablarte escúchala con paciencia. No la presiones, cuestiones o interrogues. Muéstrale empatía y apoyo. Una manera de ayudarla a salir del problema de la evasión consiste en que ella identifique sus sentimientos acerca de áreas vitales como: amigas, amigos, padres, novio, presiones académicas, desarrollo sexual y problemas de salud. Hay que tomar en cuenta que la preocupación por la comida, peso e imagen corporal, mantiene a tu hija SIN CONTACTO con sus sentimientos y pensamientos sobre otras áreas de su vida. Cuando una persona empieza a entrar en contacto con sus sentimientos, los pensamientos sobre conductas anoréxicas o bulímicas empezarán a perder fuerza.

8.- Afronta el problema con seguridad: Por lo general, la anorexia es un problema difícil de detectar, especialmente en las primeras etapas. Si tienes la sospecha de que tu hija pueda tener anorexia o bulimia, busca información sobre trastornos alimenticios. Busca opiniones de especialistas en trastornos de alimentación. Una vez que estés seguro que la padece, es importante que confíes en el diagnóstico. Si dudas, minimizas o evades la realidad sobre el problema, tu hija lo sabrá. Lo más eficaz es que los padres muestren una actitud de firmeza, seguridad y estén convencidos de la magnitud del trastorno alimenticio en su hija.

1.3.1.- CONTROL DEL PESO. IMAGEN DEL CUERPO.-

El ejercicio regular y una dieta saludable son esenciales cuando del control de peso se trata. Un plan de manejo del peso depende de si la persona tiene sobrepeso o peso insuficiente. Las mediciones de la masa y grasa corporales se utilizan para determinar si una persona está por debajo o por encima de su peso. Un dietista o un fisiólogo del ejercicio debidamente certificado lo pueden ayudar a calcular la grasa corporal. La cantidad de grasa corporal recomendada difiere entre los hombres y las mujeres.

El índice de masa corporal (IMC) es una medición indirecta de la composición corporal y tiene en cuenta tanto su peso como su estatura. Este índice le ayuda a determinar su riesgo para ciertas enfermedades, incluyendo diabetes e hipertensión.ral, de un sentido de identidad personal, la competencia y la eficacia.

 

 

Existen varios modelos explicativos de los elementos que influyen en la creación de la imagen corporal, uno de los más complejo es el de Slade, en estos modelos se proponen como elementos sustanciales, entre otros, las normas sociales y culturales, las variables cognitivas y afectivas, y las actitudes individuales hacia el peso y la forma.

Una alimentación equilibrada supone un aporte de nutrientes adecuado a las necesidades individuales de cada persona para el mantenimiento de la salud y debe cubrir las demandas energéticas del organismo.

Las bases de una dieta equilibrada se fundamentan en un aporte de calorías, proteínas, hidratos de carbono, lípidos, minerales, vitaminas, agua y fibra en función de la edad, el sexo, la etapa de desarrollo, la situación del organismo, etc., para evitar situaciones de malnutrición tanto por exceso como por defecto.

La preparación de la dieta por medio de los grupos básicos de los alimentos, además de emplear alimentos de diverso origen y naturaleza, asegura el aporte de todos los nutrientes en cantidades apropiadas para distintas necesidades y situaciones fisiológicas para grupo de edad, sexo, actividad física…
En general es necesario cumplir los siguientes objetivos:

- Aportar una cantidad de nutrientes energéticos (calorías) que sea suficiente para llevar los procesos metabólicos y de trabajo físico necesarios. Se recomienda 40 Kcal/ Kg de peso y día.

- Suministrar suficientes nutrientes con funciones de regeneración y reguladoras (proteínas, minerales, vitaminas…)

- Que las cantidades de cada nutriente estén equilibradas con el resto

- Las proteínas no deben ser menores de un 15% del aporte calórico total. Deben ser proteínas de alto valor biológico

- Los glúcidos aportarán, al menos, entre un 50-60% del aporte calórico total.

- Los lípidos no serán más del 30% de las calorías totales ingeridas.

- La cantidad de fibra vegetal presente en la dieta no debe ser nunca inferior a los 22 gr/día, 3% del aporte calorico total. Se ha añadido una nueva recomendación en el sentido de que la fibra aportada no debe estar constituida únicamente por fibras insolubles (con celulosa), sino que un 50 % del total corresponderá a fibras solubles (con pectinas).

Se aconseja no sobrepasar el consumo de sal en 3 gr/día para evitar un aporte excesivo de sodio, que podría dar lugar a sobrecarga renal e hipertensión. Evitar también los alimentos con alto contenido de sal. Estos son la mayoría de los alimentos procesados y conservas de comidas preparadas.

Si consumimos bebidas alcohólicas, debemos hacerlo con moderación.

1.3.1.- OBESIDAD Y SOBREPESO.-


Obesidad: es la acumulación excesiva de grasa en el tejido adiposo. La grasa, reserva de energía primaria del organismo, se almacena en depósitos de triglicéridos que constituyen el tejido adiposo. Las células que constituyen este tejido se denominan adipocitos: son células esféricas, muy grandes y su citoplasma está ocupado por una gran gota de grasa que desplaza al núcleo hacia la periferia. En el citoplasma también se encuentran pequeñas mitocondrias, aparato de Golgi y retículo endoplasmático liso. El tejido adiposo aumenta al incrementar el tamaño de los adipocitos ya existentes cuando se añaden lípido, hipertrofia, o al elevar el número de células, hiperplasia.

La subida de peso puede ser resultado de hipertrofia, hiperplasia o una combinación de las dos. La obesidad siempre se caracteriza por hipertrofia o sólo algunas formas de obesidad también implican hiperplasia.

El tejido adiposo es un tejido con rica irrigación sanguínea ya que actúa como reserva temporal de sustratos para los procesos que requieren energía de case todos los tejidos.

Los TAG almacenados en el tejido adiposo están sometidos a un metabolismo continuo en el que se distinguen tres etapas:

- Absorción de lípidos y transporte hacia los adipocitos: en el intestino se produce la absorción en forma de ácidos grasos y glicerol. En el hígado también se sintetizan triglicéridos.

- Almacenamiento de TAG en los adipocitos: para que los TAG penetren en los adipocitos es necesaria la participación del enzima lipasa de lipoproteínas, sintetizada por los adipocitos. Se sitúa en la luz del capilar y facilita la extracción de lípidos de la sangre y su entrada por la pared capilar hacia el adipocito. Este enzima hidroliza los TAG en ácidos grasos libres y glicerol. El glicerol continúa hacia el hígado; los ácidos grasos entran en el adipocito donde son esterificados de nuevo para formar triglicéridos y se almacenan en la gota lipídica. También puede producirse triglicéridos en la misma célula adiposa, a partir de la glucosa.

- Lipólisis: consiste en la liberación de los lípidos en forma de ácidos grasos no esterificados. Cuando es necesario, el tejido adiposo hidroliza los triglicéridos y libera ácidos grasos que son utilizados por las células del organismo. En condiciones de ayuno el tejido adiposo pierde lípidos y los adipocitos disminuyen de tamaño y adquieren forma estrellada. El índice de depósito y utilización de  la grasa en el tejido adiposo depende en gran medida de la ingesta dietética y del gasto energético, sin embargo, el tejido adiposo está sometido a una importante regulación metabólica en la que participan, además del sistema nervioso simpático, una serie de hormonas:

-     NORA: favorece la movilización de depósitos de grasa, lipólisis, aumenta, por tanto, la liberación de ácidos grasos a la circulación al activar la lipasa de lipoproteínas que causa la hidrólisis de los triglicéridos.

 

-          INSULINA: favorece la entrada de triglicéridos en los adipocitos, es decir, la lipogénesis.

-          CORTISOL: estimula la liberación de ácidos grados por los adipocitos hacia la circulación.

-          ESTRÓGENOS: estimulan la actividad del enzima LPL en los adipocitos glúteo-femorales y por  tanto favorecen el almacenamiento de grasa en esta región. Sin embargo en la región abdominal, el estrógeno estimula la lipólisis. El “estómago posmenopáusico” tiene por tato una relación hormonal.

-          HORMONA DEL CRECIMIENTO: favorece el empleo de los depósitos de grasa para la obtención de energía, es decir, estimula la lipólisis en el tejido adiposo y la B-oxidación de los ácidos grasos.

-          LA LEPTINA: del origen griego “lentos” delgado. Esta hormona es producida por los adipocitos y su función más conocida consiste en la regulación del contenido de la masa grasa del organismo mediante el control hipotalámico de la ingesta y la termogénesis.

 

-Tipos de tejido adiposo:

 

           

  • Tejido adiposo blanco: supone hasta el 20% del peso corporal total de os varones adultos normales y bien nutridos y hasta el 25% en las mujeres. Tiene un color blanco-amarillento debido a los carotenos aportados por la dieta. Se distribuye por todo el organismo, especialmente en las capas profundas de la piel y de órganos internos para protegerlos de los traumatismos. Además de ser un importante depósito de energía, el tejido adiposo blanco actúa como aislamiento térmico bajo la piel y como amortiguador de los choques mecánicos en lugares como la zona perirrenal.
  • Tejido adiposo pardo: se trata de un tipo muy especializado de tejido adiposo que se encuentre en fetos, lactantes y en animales que hibernan, en los que desempeña un papel importante en el mantenimiento y regulación de la temperatura corporal. La gran cantidad de calor que producen sus numerosas mitocondrias se propaga a otros tejidos del cuerpo por el torrente sanguíneo. A diferencia de otros tejidos, en las células adiposas pardas el proceso de transporte de electrones no está acoplado a la fosforilación del ADP para formar ATP. La energía obtenida de la oxidación de los lípidos y la energía liberada por el transporte de electrones desacoplado se disipa en forma de calor, que es conducido al resto del organismo mediante la rica red vascular del tejido adiposo pardo. En los adultos la cantidad de tejido adiposo pardo e muy escasa, ya que involuciona durante la lactancia, y sólo se encuentre en algunos lugares como alrededor de las glándulas suprarrenales, región interescapular, subescapular, axilar, la nuca, a lo largo de los grandes vasos y en pequeños paquetes entre las costillas. El color pardo de este tejido se debe al flujo sanguíneo abundante y al gran número de mitocondrias que contienen pigmentos, citocromos, de color que participan en la respiración celular aeróbica.

 

- Sobrepeso: implica exclusivamente un aumento del peso corporal sobre un valor  estándar que generalmente se correlaciona con la talla y se sitúa sobre el percentil 85 pero inferior al 95. Personas con gran desarrollo del tejido muscular pueden presentar sobrepeso y no ser obesas. Ej. Levantadores de peso, atletas, etc. Ascitis (retención de líquidos).

La medición de los pliegues cutáneos (zonas bicipitales, tricipital, subescapular y suprailíaca) con un lipocalibrador permite estimar la grasa corporal periférica y confirmar si el sobrepeso es o no debido a un aumento de la masa muscular. Se considera obesidad cuando los valores de tres o más pliegues se encuentran por encima de 2DT para la edad y para el sexo. Otro indicador de la distribución de la grasa corporal es el cociente cintura/cadera en España los valores aconsejados para este cociente son 0.9 para las mujeres y 1 para los hombres. La medición de este cociente es útil cuando en IMC _< 40 kg/m2, puesto que por encima de este valor el riesgo asociado es extremadamente elevado en todos los pacientes. Este parámetro permite distinguir los siguientes tipos de obesidad:

  • Obesidad central o androide: o forma de manzana, la grasa se localiza principalmente en la cara, región cervical, tórax y abdomen, es decir, en la parte superior del cuerpo debido a un aumento de la testosterona. Se caracteriza por un cociente cintura/ cadera superior a 0.9 en las mujeres y superior a 1 en los varones, y se asocia con un mayor riesgo de enfermedad isquémica, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, accidente vascular cerebral y mortalidad en general, independiente del índice de masa corporal.
  • Obesidad periférica, ginoide o ginecoide: o forma de pera, la grasa se localiza principalmente en las caderas y regiones glútea y femoral, es decir, en la parte inferior del cuero debido a un aumento de los estrógenos. Se caracteriza por un cociente igual o inferior a 0.9 en las mujeres e inferior o igual a 1 en los varones. Este tipo de obesidad es más benigna que la androide.
  • Obesidad subcutánea: cuando el exceso de tejido adiposo se localiza en la zona subcutánea abdominal.
  • Obesidad visceral: cuando la grasa abdominal predomina en la región profunda perivisceral. Este caso está claramente asociado a resistencia a la insulina y a un mayor riesgo de alteraciones metabólicas y vasculares.
  • Tipo 1 o forma ovoide: alude a un predominio global de la gras corporal. En este tipo no hay una concentración específica de grasa en una zona determinada del organismo.

1.3.2.- CAUSAS Y RIESGOS. PERSONAS QUE CORREN EL RIESGO DE PRESENTAR SOBEPESO Y OBESIDAD.-

 

La obesidad es una enfermedad compleja. Es el resultado de la combinación de factores ambientales, genéticos, conductuales, de estilos de vida, neuroendocrinos y alteraciones metabólicas:

1.- Factores genéticos comidas, gasto: En cerca del 30% de los niños afectados de obesidad, ambos padres también lo son. El riesgo de obesidad de un niño es 4 veces mayor si uno de los padres es obeso y 8 veces mayor si ambos lo son. En una familia genéticamente predisponente, el riesgo de ser obeso puede estar atribuido al seguimiento de hábitos similares en la alimentación. Esta base genética puede actuar a través de diferentes mecanismos entre los cuales la preferencia por determinado tipos de energético, patrón de crecimiento, distribución de la grasa, efecto termogénico de los alimentos y grado de actividad física.

2.- Factores ambientales: el exceso de alimentación durante el periodo prenatal y la lactancia, la malnutrición materna, el tipo de estructura familiar, el nivel socioeconómico, el clima, la falta de ejercicio físico y el fácil acceso a la comida están implicados en la patogénesis de la obesidad en la infancia. Existe una relación directa entre horas que se ve la televisión y el riesgo de obesidad. Ver la televisión es el factor predictivo más importante en la adolescencia porque no sólo reemplaza actividades que consumen más energía, si no que da la posibilidad de comer más mientras se ve a personajes televisivos con mal hábito alimentario.

3.- Factores relacionados con el gasto energético: Excesos relativamente pequeños en la ingesta energética, pero mantenidos durante largo tiempo, producen aumentos significativos en la grasa corporal. No está claro si la obesidad está causada por una ingesta excesiva o pro un gasto reducido.

El conocimiento de la ingesta de alimentos en los niños es de gran importancia para conocer su estado nutricional. Para ello se emplean distintas encuestas nutricionales, donde se recogen los alimentos y bebidas ingeridas y la frecuencia de consumo en un tiempo determinado. Esta tendencia a disminuir la ingesta habitual mientras dura el registro.

El sobrepeso afecta al 19,3% de la población. Es más habitual en el sexo femenino, en el que existe mayor riesgo en el periodo postparto y en la etapa postmenopaúsica.

Hay colectivos raciales en los que la frecuencia es superior a la de otras poblaciones. Existe un componente genético que se hace especialmente manifiesto en los estudios realizados en gemelos. No obstante, las influencias externas, entre las que destacan los hábitos alimentarios y de actividad física, juegan también un papel esencial. Por todo ello, tanto el componente genético como el ambiental juegan un papel significativo en el desarrollo de la obesidad.

La obesidad puede manifestarse en cualquier etapa de la vida. La prevalencia aumenta progresivamente con la edad. Es frecuente que los adolescentes que son obesos mantengan esta condición en la edad adulta.

A menor nivel socioeconómico y cultural, la prevalencia de la obesidad es superior Esta prevalencia es mayor en las pequeñas poblaciones y en el entorno rural que en las grandes ciudades.

El hecho de tener sobrepeso o ser obeso no es un problema cosmético. En adultos esta situación aumenta notablemente el riesgo de sufrir muchas enfermedades y problemas de salud.

Enfermedades del corazón

 

Estas enfermedades (entre  ellas, la enfermedad coronaria) se presentan cuando un material graso llamado placa se acumula en las paredes internas de las arterias coronarias, que son las arterias que suministran sangre y oxígeno al corazón. La placa estrecha las arterias coronarias, con lo cual el flujo sanguíneo del corazón disminuye.

Las probabilidades de tener enfermedades del corazón y de sufrir un ataque cardíaco (infarto) son mayores a medida que el índice de masa corporal (IMC) aumenta.

La obesidad también puede causar insuficiencia cardiaca congestiva, que es una enfermedad grave en la que el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo.

Presión arterial alta (hipertensión)

 

Esta enfermedad se presenta cuando la fuerza con que la sangre hace presión contra las paredes de las arterias es demasiado grande. Las probabilidades de que una persona tenga presión arterial alta son mayores si tiene sobrepeso o es obesa.

Derrame cerebral

 

El sobrepeso o la obesidad pueden causar la acumulación de depósitos de grasa en las arterias, sobre los que se puede formar un coágulo de sangre. Si el coágulo está cerca del cerebro, puede obstruir el flujo de sangre y oxígeno y causar un derrame cerebral. El riesgo de sufrir un derrame cerebral aumenta a medida que el IMC aumenta.

Diabetes de tipo 2

 

Esta es una enfermedad en la que las concentraciones de azúcar (glucosa) en la sangre son demasiado altas. En condiciones normales, el cuerpo produce insulina para transportar el azúcar de la sangre al interior de las células, en donde se usará. En la diabetes de tipo 2, las células no responden lo suficiente a la insulina que se produce. La diabetes es una de las causas principales de muerte prematura, enfermedades del corazón, derrame cerebral, enfermedad de los riñones y ceguera. Más del 80 por ciento de las personas con diabetes de tipo 2 tienen sobrepeso.

Concentraciones anormales de grasas en la sangre

 

Si usted tiene sobrepeso o es obeso, tiene mayores probabilidades de tener concentraciones anormales de grasas en la sangre. Esto abarca cantidades altas de triglicéridos y de colesterol de las lipoproteínas de baja densidad o LDL (una grasa que a menudo se conoce como colesterol “malo”), y cantidades bajas de colesterol de las lipoproteínas de alta densidad o HDL (que a menudo se conoce como colesterol “bueno”). Las concentraciones anormales de estas grasas en la sangre hacen que la persona corra el riesgo de sufrir enfermedades del corazón.

Síndrome metabólico

 

Así se llama un grupo de factores de riesgo relacionados con el sobrepeso y la obesidad que elevan las probabilidades de presentar enfermedades del corazón y otros problemas de salud, como diabetes y derrame cerebral. Una persona puede presentar cualquiera de estos factores de riesgo individualmente, pero éstos tienden a ocurrir juntos. El síndrome metabólico ocurre cuando una persona tiene por lo menos tres de estos factores que favorecen las enfermedades del corazón:

Una medida grande de circunferencia de cintura. Esto se llama también obesidad abdominal o “tipo manzana”. El exceso de grasa en la zona de la cintura representa un factor de riesgo mayor de sufrir enfermedades del corazón que tener exceso de grasa en otras partes del cuerpo, por ejemplo, en las caderas.

Concentraciones anormales de grasas en la sangre, entre ellas triglicéridos elevados y colesterol de las HDL bajo.

Presión arterial más alta que lo normal.

Concentraciones de azúcar en la sangre en ayunas más altas que lo normal.

Cáncer

 

El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de sufrir cáncer de colon, mama (seno), endometrio y vesícula biliar.

Osteoartritis

 

La osteoartritis es un problema frecuente de las articulaciones de las rodillas, las caderas y la parte inferior de la espalda. Se presenta cuando el tejido que protege las articulaciones se desgasta. El exceso de peso puede ejercer más presión en las articulaciones y significar más desgaste de las mismas, causando dolor.

Apnea del sueño

 

Esta afección hace que una persona deje de respirar durante períodos cortos cuando duerme. Una persona con apnea del sueño puede tener más grasa almacenada alrededor del cuello. Por esta razón, las vías respiratorias son más estrechas y es difícil respirar.

Problemas de la reproducción

 

La obesidad puede causar desarreglos menstruales e infecundidad (dificultades para tener hijos) en mujeres.

Cálculos en la vesícula

 

Los cálculos en la vesícula o cálculos biliares son trozos de un material parecido a las rocas, que se forman en la vesícula biliar. Estos cálculos están hechos principalmente de colesterol y pueden causar dolor abdominal o de espalda. Las personas que tienen sobrepeso o son obesas tienen más probabilidades de tener cálculos biliares. Además, el sobrepeso puede dar lugar a que la vesícula biliar sea más grande y no funcione adecuadamente.

Problemas de salud relacionados con el sobrepeso y la obesidad en niños

 

El sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes también aumentan los riesgos para la salud. La diabetes de tipo 2 era antes poco común en niños estadounidenses. Ahora representa entre un 8 por ciento y un 45 por ciento de los casos recién diagnosticados de diabetes. Además, los niños con sobrepeso tendrán más probabilidades de tener sobrepeso u obesidad cuando sean adultos y de correr los mismos riesgos de enfermedad.

1.3.3.- SIGNOS, SÍNTOMAS Y DIAGNOSTICO.-

 

El acumulo de tejido graso se produce como consecuencia de un desequilibrio de la ecuación de balance energético, según la cual el ingreso de energía en forma de calorías equivale al gasto representado por metabolismo basal (el consumo de calorías del organismo en condiciones de reposo), termogénesis (producción de calor) y consumo calórico derivado de la actividad física. Cuando se produce un aumento del ingreso (alimentación) o una disminución del gasto energético, el ahorro energético resultante se acumula en forma de tejido adiposo. En la gran mayoría de casos la obesidad se produce por un aumento de la ingesta calórica, con frecuencia asociada a una actividad sedentaria. Actuando conjuntamente con los factores ambientales, la predisposición genética posee una importancia clave en muchos casos. Los tratamientos psicotropos, como algunos antidepresivos o tranquilizantes, y los hormonales, especialmente los compuestos estrogénicos, pueden favorecer el aumento de peso. Es frecuente que circunstancias que induzcan ansiedad se acompañen de aumento de actitud compulsiva alimentaria que favorece el sobrepeso. El abandono del hábito tabáquico cursa con aumento de peso con frecuencia, aunque este fenómeno no es necesariamente inevitable. Excepcionalmente puede deberse a causas hormonales como el hipotiroidismo o el síndrome de Cushing o a enfermedades neurológicas o hereditarias que alteran el centro del hambre y la saciedad, que se localizan en el hipotálamo.

Los síntomas que produce la obesidad se derivan del propio aumento del peso corporal y de las consecuencias y complicaciones a que puede dar lugar. El cansancio y la dificultad para el desarrollo de tareas cotidianas son limitaciones frecuentes inducidas por la obesidad. Además, puede dar lugar a complicaciones metabólicas como la diabetes mellitus, aumento de triglicéridos, colesterol y ácido úrico, lo que favorece las crisis de gota. También disminuye la tolerancia al esfuerzo, promociona la aparición de hipertensión arterial y supone un factor de riesgo vascular para el desarrollo de insuficiencia coronaria y de accidentes vasculares cerebrales. Cuando el exceso de peso es muy importante puede ser responsable de que se origine un síndrome de apnea del sueño, que consiste en detenciones de la respiración durante el sueño y que reduce el nivel de oxígeno de la sangre, con el consiguiente sufrimiento de los tejidos del organismo. Las complicaciones articulares, especialmente en caderas y rodillas, limitan la actividad física. Todas las complicaciones son responsables de la reducción en la expectativa de vida que acompaña a la obesidad. Los obesos presentan con mayor frecuencia litiasis biliar, esteatosis hepática y hernia de hiato.

 

La forma más práctica de conocer si existe obesidad es calcular el índice de masa corporal que se halla dividiendo el peso en kg por la talla en metros elevada al cuadrado. De modo que si una persona pesa80 kgy mide1,70 m, su índice de masa corporal será de 27,6 kg/ m2. Cuando el índice de masa corporal se encuentra entre 25 y 29,9 kg/m2 la condición se denomina sobrepeso. Si el valor es superior a 30 se puede decir que existe obesidad. En caso de que el índice se encuentre entre 30 y 34,9 se le llama obesidad grado I, entre 35 y 39,9 es obesidad grado II y superior a 40, obesidad grado III. Existen otros métodos más sofisticados para estimar la masa grasa, lo que permite establecer con mayor precisión la existencia de obesidad. Entre ellos se encuentran la estimación de pliegues adiposos, la impedancia bioeléctrica, pletismografía de desplazamiento de aire y la absorciometría fotónica. Con el cálculo de la circunferencia de la cintura podemos establecer la obesidad de mayor riesgo, ya que los datos referidos a la circunferencia de la cintura de la población española permiten estimar parámetros de riesgo  a partir de95 cm. en varones y82 cm. en mujeres, y riesgo muy elevado a partir de102 cm. en varones y90 cm. en mujeres.

Para establecer las características de la obesidad es necesario proceder al estudio de sus posibles complicaciones.

1.3.4.- TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN.-

El establecimiento de un balance calórico negativo es el objetivo fundamental del tratamiento de la obesidad. Cuando se trata de sobrepeso o de una obesidad grado I no complicada, el tratamiento se basa en la adopción de un plan dietético hipocalórico equilibrado, combinado con la realización habitual de ejercicio físico y la aplicación de un plan de educación nutricional. Si la obesidad se caracteriza por un índice de masa corporal superior a 35 ó 40 y se asocia con complicaciones, puede ser necesaria la instauración transitoria de una dieta de muy bajo contenido calórico con estrecha vigilancia médica.

El soporte psicológico es básico en el tratamiento de la obesidad; Las visitas, al principio, deben efectuarse con una frecuencia de aproximadamente 15 días, para posteriormente ir espaciándolas en función de la evolución clínica. El resultado final de un tratamiento sólo será exitoso si se consigue modificar la conducta alimentaria. Hoy en día existen pocos fármacos que pueden ayudar en la consecución de los objetivos planteados. Entre ellos destaca el orlistat, cuyo efecto de basa en el bloqueo de la absorción del 30 por ciento de la grasa que se ingiere. La sibutramina, que estimula la saciedad y el consumo energético ha sido retirada recientemente en el territorio europeo, aunque se mantiene en otras partes del mundo. La administración de diuréticos sólo se puede indicar si existe un motivo aparte de la obesidad para su uso. El tratamiento con hormona tiroidea únicamente está indicado en casos de hipotiroidismo.

En casos de obesidad con índice de masa corporal superior a 40 o a 35 con complicaciones asociadas y que hayan presentado con anterioridad fracasos repetidos, puede plantearse, si no existe contraindicación, la aplicación de cirugía sobre el tubo digestivo encaminada a favorecer la saciedad y/o a disminuir la absorción de alimentos (cirugía bariátrica). Se consigue una disminución de peso bien mediante la reducción del volumen del estómago o con técnicas de derivación gastrointestinal que reducen la absorción de los alimentos.

En resumen el  tratamiento de la obesidad incluye las siguientes posibilidades terapéuticas:

-          Aconsejar la modificación del comportamiento alimentario y de la actividad física.

-          Prescribir una dieta hipocalórica.

-          Fisioterapia y masajes para corregir malas posturas debido al sobrepeso y para mejorar la elasticidad cutánea.

-          Recetar fármacos. Anorexígenos, anfetaminas, diuréticos y laxantes.

-          Recurrir a la cirugía.

La OMSha realizado una propuesta de tratamiento basada en el índice de masa corporal y en la presencia de factores de riesgo, establece el objetivo y la estrategia de tratamiento más adecuada a cada caso.

La intervención dietética debe orientarse a conseguir cambios en los hábitos alimentarios y no únicamente como un tratamiento puntual, por lo cual es fundamental trabajar dos aspectos:

-          Que el paciente comprenda la importancia de la dieta para la salud en general, así como con relación a su enfermedad y entienda los beneficios que puede obtener.

-          Que el paciente adquiera los conocimientos y las habilidades que le permitan mantener una alimentación adecuada toda la vida.

La dieta hipocalórica está indicada en pacientes con obesidad o con sobrepeso cuando éste se acompaña de factores de riesgo. La reducción energética debe realizarse sobre la base del requerimiento energético teórico y no en la ingesta habitual referida por el paciente puesto que las personas obesas suelen infravalorar su ingesta. Cervera recomienda basar la reducción energética en función de la ingesta espontánea, es decir, la que el paciente acostumbra a hacer. En principio se aconseja reducir un 40% de la energía de su alimentación habitual. Ej. Un enfermo cuya alimentación se estime en 2500 kcal/día se le hará una reducción de 1000 kcal/día.  Se aplicará la ecuación de Harris-Benedict: por el factor de actividad menos 500 kcal/día. Un déficit energético de 500 kcal/día conduce a una pérdida de peso de unos400 gramos a la semana. En pacientes con requerimientos energéticos inferiores a 2000 kcal diarias es preferible una reducción del 25% de los requerimientos para evitar dietas excesivamente restrictivas.

La composición de la dieta debe ser acorde con los principios de una dieta saludables, variada y equilibrada. Las proteínas serán de 10/15% del valor calórico total, necesidades proteicas  mínimas de 0.8 gr/kgr de peso y día, en dietas inferiores a 1500 kcal/día las proteínas pueden suponer hasta un 25% del valor calórico total. La gras en 20/30%, glucidos 55/60% y agua ingesta abundante con el fin de diluir la orina y evitar la formación de cálculos. Estas dietas suelen suplementarse con preparados polivitamínicos.

  • Elaboración:

 

  • Leche y derivados: se recomiendan los productos lácteos desnatados, enriquecidos con calcio y vitamina D. Deben evitarse los quesos grasos por su elevado contenido calórico, con leche desnatada y edulcorantes artificiales pueden elaborarse natillas o flanes de bajo contenido calórico.
  • Farináceos: cereales, legumbres y tubérculos. Proporcionan glúcidos complejos, proteínas vegetales, vitaminas, minerales y fibra. Su contenido calórico es bajo si lo comparamos con alimentos más ricos en grasa. Debe controlarse el consumo de guisantes y habas. No se recomienda el consumo de pastelería y bollería.
  • Verduras: debido a su bajo aporte calórico pueden ser aportadas en cantidades elevadas, excepto en las dietas con aporte energético inferior a 1000 kcal/día.
  • Frutas: son alimentos de baja densidad calórica,  pero no tanto como para liberalizar su consumo en dietas hipocalóricas. 3 o 4 piezas de fruta proporcionan un aporte calórico similar a una ensalada más dos rebanadas de pan más tortilla de un huevo. No  se recomienda el consumo de plátanos, higos, aguacates y frutos secos.
  • Carnes: se recomiendan carnes con poco contenido graso como pollo, pavo, conejo y ternera. El consumo de cerdo y cordero deberá ser menos frecuente y en menor cantidad, tampoco es aconsejable el consumo de salchichas o hamburguesas. Se recomienda el consumo de ambos tipos de pescado: el blanco tiene poco contenido graso y el azul contiene ácidos grasos omega-3. No se recomiendan los huevos fritos, pero si se permite la ingesta de huevo duro o pasado por agua. Es interesante preparar conjuntamente arroz con pescado, estofado de carne con patatas.
  • Grasa y aceite: se recomienda cocciones que no exijan mucha cantidad de grasa, estofado, al horno, grill, plancha y eliminar los fritos y los guisos con mucha grasa. Los aceites minerales destinados a su consumo en crudo, como aliño, si bien son acalóricos, no son convenientes porque favorecen la malabsorción de vitaminas liposolubles.
  • Varios: se desaconseja el consumo de bebidas alcohólicas, refrescantes, helados, golosinas.

El fraccionamiento de la dieta será en varias formas, 5-6 días, es conveniente por diverso factores:

-          Mejora la tolerancia a la glucosa y reduce el colesterol plasmático.

-          Disminuye la necesidad de picar.

-          Contraindicaciones:

 

  • Embarazo: no se recomienda la pérdida de peso durante el embarazo, puesto que puede comprometer el crecimiento y desarrollo del feto. El sobrepeso deberá corregirse después del parto y la lactancia.
  • Lactancia: la pérdida de 2 kg mensuales puede afectar a la producción de leche, por lo que sólo se pueden recomendar modelos de dieta equilibrada ya que durante la lactancia se recomiendan 500kcal/día adicionales para cubrir el gasto calórico que supone la producción de leche.
  • Niños menores de 6 años: la pérdida de peso antes de esa edad puede comprometer el crecimiento y desarrollo del niño.
  • Enfermedades mentales sin estabilizar.
  • Anorexia nerviosa: los pacientes con anorexia nerviosa no deben entrar en los programas de pérdida de peso independientemente de su índice de masa corporal.

 

-                     Otras dietas de adelgazamiento: Muchas dietas propuestas para la pérdida de peso no restringen el porte calórico: hiperproteícas, cetogénicas, disociadas, entre otras. La mayoría de estas dietas comportan efectos secundarios indeseables para la salud, ya que son dietas desequilibradas, pero el inconveniente principal común a todas ellas es que no se adaptan al objetivo principal del tratamiento dietético: “establecer hábitos alimentarios saludables que se puedan mantener toda la vida.”

  • Dieta basada en el cálculo de calorías: esta dieta permite al paciente comer los alimentos que prefiera mientras no sobrepase un número determinado de calorías. El paciente debe calcular la energía de los alimentos que consume mediante la utilización de tablas, por lo que la dieta puede resultar muy desequilibrada si el paciente no conoce las bases del equilibrio alimentario.
  • Dietas hipoglucídicas: Una de las más conocidas es la de Dr. Atkins. Se basa en la supresión o reducción importante de glúcidos. Es una dieta con un efecto cetogénico y que provoca una disminución de las reservas de glucógeno, con la consiguiente pérdida de agua ligada al mismo. De ahí la pérdida de eso que al principio, es muy rápida pero después se va estabilizando. Al aumentar los glúcidos se suele recuperar peso. Algunos inconvenientes, como el aumento de ácido úrico en algunos pacientes, el aumento de colesterol en personas predispuestas, los trastornos vesiculares o la instauración de un estreñimiento importante, la hacen desaconsejable.
  • Dietas disociada. (Shelton): consiste en no consumir al mismo tiempo alimentos que necesiten secreciones digestivas diferentes. Prohíbe la asociación ácido-almidón, ácido-proteínas, azúcar-almidón, grasas-proteínas. La leche debe consumirse sola o no consumirse. Es una dieta muy desequilibrada que provoca pérdida de peso debido a que las numerosas combinaciones prohibidas conducen a una restricción calórica considerable.

Otras dietas aconsejan comer cada día de la semana un alimento diferente. Es una dieta desequilibrada, con graves carencias vitamínicas y puede provocar trastornos digestivos y psicológicos.

1.35.- MEDICINAS PARA BAJAR DE PESO Y SUPLEMENTOS DIETÉTICOS.-


Los suplementos dietéticos no son alimentos, sino sustancias de las que se pretende extraer propiedades complementarias a la dieta, como modular el peso, incrementar el rendimiento físico o conseguir un aumento del tamaño de los músculos. Su consumo se ha incrementado de forma notable no sólo en España, sino de forma generalizada en los países desarrollados. El aumento de consumo coincide con la epidemia de obesidad que se está registrando en paralelo. Hay quien cuestiona que se trate de una simple coincidencia.

En nuestro país, el consumo de complementos dietéticos genera un valor de mercado estimado en más de 92.000 millones de euros. Desde que a finales de los años 90 se liberalizase la comercialización y venta de las vitaminas y algunos minerales, es frecuente observar publicidad en la que se destacan las pretendidas bondades de las sustancias comercializadas. Normalmente se presentan como beneficiosas, aumentando nuestro estado de bienestar, disminuyendo la fatiga o facilitando nuestra vida en general.

Estos conceptos se fundamentan en la idea general de los consumidores de que el consumo de minerales y vitaminas es beneficioso para la salud, lo cual puede inducir a un consumo reiterado de estas sustancias. Las consecuencias pueden ser impredecibles en el futuro, ya que de muchas de ellas se desconocen los efectos de un consumo reiterado durante largos períodos de tiempo.

Pese a estas dudas, parece cada vez más claro que las vitaminas antioxidantes tienen efectos beneficiosos para una gran cantidad de personas, sobre todo para aquellas que no posean una dieta adecuada de estas moléculas. Sin embargo, nos estamos encontrando con una proliferación de la venta de diversas sustancias, asociadas por muchos consumidores a las vitaminas, que poco tienen que ver con ellas. Se trata en general de productos que se presentan con una clara campaña de marketing en la que se señalan propiedades beneficiosas, aunque desde un punto de vista científico no todos los efectos son claros ni positivos

La falta de evidencias científicas suficientes pone en duda los supuestos beneficios de los nuevos suplementos dietéticos En primer lugar hay que diferenciar entre los micronutrientes, fundamentalmente vitaminas y minerales, y las llamadas «sustancias nuevas». Las personas que toman estas últimas están realizando lo que podría considerarse como un enorme experimento clínico sin control, con productos, algunos de ellos bajo la fórmula de medicamentos, que no han sido probados y que en gran medida están sin regular.

El consumo de vitaminas y minerales suele ser libre, ya que a las dosis que habitualmente encontramos entre los complementos nutricionales no van a suponer un peligro para la salud. Otra cosa es que su consumo sea exagerado, incrementando la dosis recomendada en tres o cuatro veces, creyendo que a mayor consumo se van a obtener mayores beneficios. En estos casos nos podemos encontrar con una sobredosificación con posibles intoxicaciones si hay consumos masivos de las formas activas de las vitaminas liposolubles, en especial vitamina A y D.

Respecto a las «nuevas sustancias» que van apareciendo con supuestos «efectos milagro», en la actualidad se carece para la mayor parte de ellas de evidencias científicas suficientes, aunque los pocos estudios científicos disponibles sugieren que muchos de esos productos son ineficaces o, en el mejor de los casos, sólo producen cambios ligeros en el rendimiento. Lo que es más preocupante es que pueden contener sustancias potencialmente nocivas entre las que cabe destacar la androstendiona, la creatina y la efedra.

La androstendiona puede perturbar el equilibrio hormonal del cuerpo cuando se metaboliza en testosterona y estrógeno. Por consiguiente, puede inducir una pubertad precoz y limitar el crecimiento en los adolescentes.

Esta molécula, denominada «andro» por sus partidarios, es una pro-hormona, es decir, uno de varios compuestos formados en el cuerpo durante la producción de testosterona (potente esteroide que trabaja para el crecimiento de los músculos). «Andro» ha sido objeto de dos estudios específicos, el primero publicado por la revista Journal of the American Medical Association con jóvenes de entre 19 y 29 años; y el segundo, publicado en noviembre de 2000 por Archives of Internal Medicine, con hombres entre 35 y 65 años. En ambos casos los que no consumieron «andro» adquirieron la misma fuerza y músculo que los que sí lo hicieron. Lo que se puso de manifiesto en ambos estudios fue un aumento del colesterol LDL. Lo más desconcertante fue un aumento considerable de los niveles de estrógenos, lo que podría dar lugar a problemas de desequilibrios hormonales si los consumos son reiterados y durante largos períodos de tiempo.

En el caso de la creatina, se trata de una sustancia producida naturalmente por el organismo que se localiza fundamentalmente en la musculatura. Su función es incrementar la fuerza muscular, consiguiendo una mejor gestión de la energía y una menor fatiga. La toma de creatina oral en suplementos causa una rápida ganancia de peso (0.5 a2 Kg), lo que se asocia a un incremento de las masas musculares. Sin embargo, parece que ese aumento de peso se debe a un incremento en la retención de líquidos en el músculo, lo que induce a una imagen falsa de sus efectos.

No hay un estudio sistemático de los efectos secundarios a largo plazo del consumo de creatina, pero se ha informado de calambres musculares e incremento de posibles problemas renales existentes. No obstante, sus efectos secundarios dependen mucho de los niveles de ingesta, por lo que en consumos controlados, sobre todo en personas que tengan problemas de falta de tono o fuerza muscular, no han de evidenciarse efectos negativos de consideración.

Pese a estas consideraciones, la creatina tampoco una panacea, puesto que su acción es particularmente eficaz cuando hay un incremento del ejercicio físico. Si quien la consume no realiza actividad física alguna, difícilmente podrá observar beneficios. Por lo que refiere a la efedra, es una hierba estimulante que actúa como la anfetamina y que algunos investigadores culpan de multitud de accidentes y lesiones. Normalmente se emplea por sus efectos en la reducción del peso corporal y por asegurar un mejor rendimiento muscular. Sin embargo, ha de ser calificado como de producto peligroso.

La efedra contiene varios estimulantes, incluyendo efedrina y pseudoefedrina. Casi todos los suplementos combinan efedra y múltiples ingredientes entre los que suele haber al menos otro estimulante, normalmente cafeína o guaraná. La efedrina y cafeína funcionan en sinergia, y el efecto es similar al de las anfetaminas.

Entre los efectos secundarios detectados está la aparición de hipertensión con los consiguientes accidentes cerebro y cardiovasculares, lo que induce a recomendar un uso restringido y controlado. Las reglamentaciones federales para los suplementos dietéticos son muy distintas de las que se aplican a los medicamentos de venta con o sin receta. Por ejemplo, el fabricante de un suplemento dietético no tiene que demostrar la inocuidad ni la eficacia de un producto antes de su comercialización. Al querer tomar un suplemento, en primer lugar hay que buscar información sobre ese producto en fuentes de información fidedignas, porque éstos pueden interactuar con los medicamentos o con otros suplementos o contenga ingredientes que no mencionan en la etiqueta. Siempre hay que informar a los profesionales de salud si utiliza algún tipo de medicina complementaria y alternativa.

Enla Leyde Salud y Educación sobre Suplementos Dietéticos (DSHEA), aprobada por el Congreso en 1994x se definieron los suplementos como un producto que está destinado a complementar la alimentación, contiene uno o más ingredientes dietéticos (entre ellos vitaminas, minerales, hierbas u otras plantas medicinales, aminoácidos y algunas otras sustancias) o sus componentes, está destinado a ser ingerido por la boca en forma de pastillas, cápsulas, polvos, cápsulas blandas de gelatina, cápsulas de gelatina, o líquidos, posee una etiqueta que lo identifica como suplemento dietético.

Los suplementos de hierbas son un tipo de suplementos que contiene plantas o parte de ellas, empleadas por su sabor, aroma y propiedades terapéuticas, la investigación ha demostrado que algunos son eficaces para prevenir o tratar enfermedades, por ejemplo los científicos han descubierto que el ácido fólico previene ciertos defectos congénitos, mientras que un régimen de vitaminas y zinc puede retrasar el avance de la degeneración macular relacionada con la edad. Los suplementos de calcio y vitamina D pueden ser útiles para prevenir y tratar la pérdida ósea y la osteoporosis. También se concluye que son beneficiosos par trastornos de salud, como por ejemplo, los ácidos grasos omega-3 para la enfermedad coronaria, pero para sacar conclusiones definitivas hacen falta más estudios de investigación.

Una encuesta nacional realizada en 2007 mostró que en los 12 meses previos el 17.7% de los adultos de EEUU había utilizado estos productos, por razones de salud en los 30 días anteriores a la encuesta fueron: aceite de pescado/omega 3/DHA (37.4%), glucosamina (19.9%), equinácea (19.8%), linaza en aceite o píldoras (15.9%) y ginseng (14.1%). En otra encuesta nacional anterior que abarcaba todo tipo de suplementos dietéticos, alrededor del 52% de los adultos entrevistados dijo haber utilizado algún tipo de suplemento en los 30 últimos días y éstos fueron: combinaciones de vitaminas y minerales (35%), las vitaminas E y C (12-13%), calcio (10%) y las vitaminas del complejo B (5%).

El gobierno federal elabora la reglamentación para el uso de éstos productos por intermedio dela Administración DeAlimentos y Medicamentos de Los EEUU; la cual es menos estricta, un fabricante no está obligado a demostrar la inocuidad ni la eficacia de un suplemento dietético antes de lanzarlo al mercado, a los fabricantes se les permite afirmar que es para la carencia nutricional, mejora la salud, o está relacionado con alguna función del cuerpo en particular en caso de que existan estudios de investigación que respalden esa afirmación, debe estar acompañada de las palabras “La Administraciónde Alimentos y Medicamentos no ha evaluado esta declaración. Este producto no está destinado a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad. Se prevé que los fabricantes adopten ciertas buenas prácticas de manufactura para asegurar que los suplementos dietéticos se procesen de la misma manera y cumplan con las normas de calidad pertinentes. Una vez que sale al mercado,la FDAse encarga de vigilar la inocuidad, si determina que un producto es peligroso, puede tomar medidas contra el fabricante o distribuidor y emitir una advertencia o exigir que se retire los productos del mercado.  El gobierno federal ha emprendido acciones legales contra varios promotores de suplementos dietéticos o contra sitios Web que promueven o venden éstos, porque han hecho declaraciones falsas o engañosas acerca de sus productos o porque se ha comprobado que no son inocuos.

Mi experiencia personal con los suplementos: Yo empecé a ir hacer ejercicios para fortalecer al espalda de pilates y con plataforma con entrenador personal, hasta ahí todo muy bien, mi compañera de trabajo al comentárselo un día, le pareció interesante y quiso ir conmigo a una sesión, para ver como eran los ejercicios, resultado final le gustó y se apuntó. Esto era septiembre del 2009 los ejercicios muy bien, pero el entrenador nos empezó a hablar de productos de herbalife y en el entrenamiento nos quería mezclar al agua unos polvos de esos productos, que eran para mejor hidratación y eliminar mejor las toxinas, probamos la mezcla famosa.

Yo iba a los ejercicios para fortalecer la espalda y mi amiga quería bajar un poco de peso ayuda por los ejercicios, pues nuestro entrenador  cada día nos insistía en probar los productos que él vendía, el batido fórmula1 ami me decía que era muy bueno como aporte nutricional y a mi amiga le dio el mismo pero para sustituir la cena o desayuno, el producto debía ser fantástico que valía para todo tanto para diabéticos como obeso como personas normales, lo importante era vender el producto fuese a quien fuera. Yo lo cogí para probar para tener una experiencia para el proyecto, lo estuve tomando hasta febrero, mi amiga también lo cogió. Yo seguí entrenándome en ese tiempo y por noviembre tuve una contractura en la parte superior de la espalda, sobre el omoplato y al ir al entrenamiento me daba consejos para la contractura, entre ellos me dio a probar unas pastillas que según él decían que eran para relajar los músculos de guaraná, aquel día al poco de tomarlas vomité en casa y se lo dije para el otro día que fui hacer los ejercicios, pues resulta que esa reacción me dio por tener el estómago vacío, yo creo que una inconsciencia no preguntar al paciente que quieres aconsejar estos productos si tiene alguna enfermedad, si toma medicamentos o contraindicaciones de lo que te está aconsejando, yo fui a mi médica de cabecera y me recetó antiflamatorios y un relajante muscular, me quería dar la baja y no la quise, se lo comenté al entrenador. Hablando con mi amiga también le aconsejaba productos para adelgazar y tener una alimentación equilibrada, aconsejaba a todo el mundo beber mucho agua, por cada25 kg1 litros, me preguntó yo y si tienes insuficiencia renal, que pasa o hipertensión y tienes que controlar el sodio que ingieres en la dieta, cuando es restrictiva, que peligro para la salud de las personas, y esto lo hay a patadas en todos los sitios peluquerías, gimnasios y cada vez hay más profesionales de la nutrición y sin la preparación correspondiente. Siguiendo el caso antes contado,  ya que la cosa no acaba ahí, a mi amiga también le quiere dar las pastillas de guaraná, que se utilizan por su contenido en cafeína con propiedades estimulantes, para la fatiga y a mi era para relajar los músculos, menuda estafa, yo se lo advertía que cuidado con tomar las pastillas que me hicieran vomitar. Yo lo único que tomaba era el batido por las mañanas, ya que no solía desayunar mucho, había que mezclar 3 cucharadas de sopera con 200 ml de leche de soja y 200 ml de agua, diferente de lo que ponía el bote en las instrucciones son 2 cucharadas (26 gr) con 250 ml de leche semidesnatada, para control de peso sustituir dos comidas diarias y para mantener el peso sustituir una comida diaria, el negocio del mes para el entrenador. Yo lo tomé si fuera tan bueno y tan equilibrado hoy no estaría de baja laboral, ya que en marzo el 22 la tuve que coger por lesiones óseas y musculares a nivel cervical y de espalda. Yo no noté efectos del batido en energía ni nada, por lo menos no me creó ningún problema de salud ya que en su composición lleva aceite de colza, que aquí dio muchas intoxicaciones, además que estos productos de herbalife están prohibidos por problemas hepáticos, que salió un comunicado por Sanidad en Internet, que se asociabas esos casos a que esas personas consumieron productos de esta casa, como siguen en circulación, no lo puedo entender. Aquí pongo el comunicado de Sanidad:

El Ministerio de Sanidad y Consumo ha identificado algunos casos de toxicidad hepática presuntamente asociados al consumo de productos de Herbalife.

Según informa hoy el Ministerio de Sanidad y Consumo en un comunicado, la empresa Herbalife Internacional España SL. comercializa en España, y en otros muchos países, diversos productos con la calificación de dietéticos, complementos alimenticios y alimentos, según los casos, a los que atribuye beneficios para adelgazar y mejorar el bienestar general del consumidor.   Los productos Herbalife se comercializan directamente a domicilio, sin establecimientos de la empresa abiertos al público, y en ocasiones son los mismos consumidores quienes se convierten en distribuidores.

Este modelo de distribución dificulta la trazabilidad o seguimiento de los productos que legalmente debe abarcar toda la cadena alimentaria, desde el inicio hasta el consumo, según lo estipulado en el artículo 18 del Reglamento 178/2002 dela Unión Europea.El Centro de Farmacovigilancia Regional del Principado de Asturias recogió y valoró los primeros casos de posible toxicidad hepática vinculada a estos productos en España. Posteriormente,la Agencia Españolade Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha tenido conocimiento, por el Sistema Español de Farmacovigilancia y el Registro de Hepatotoxicidad dela Universidadde Málaga, de un total de 9 casos sospechosos entre los años 2003 y 2007.

Igualmente, se tiene noticia de otros 9 casos de hepatotoxicidad en otros países dela UE, registrados entre 1992 y 2006, y de otros 6 en Islandia. 22 más se han producido en Suiza e Israel entre 1992 y 2006.

Sin embargo, las redes de alerta alimentaria española y europea no tienen, hasta el momento, notificaciones de este tipo. En estos acontecimientos la relación de causalidad no es fácil de establecer y en algunos casos esta posibilidad es más fuerte que en otros.La Agencia Españolade Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que es la autoridad sanitaria que coordina la red de alerta al presentarse estos productos en el mercado como alimentos y no como medicamentos, yla AEMPSestán colaborando en la investigación de estos problemas.

También están informando a todas las comunidades autónomas y cooperan especialmente conla Comunidadde Madrid, autoridad sanitaria competente en materia de inspección y sanciones, ya que es en su territorio donde tiene su domicilio social la empresa Herbalife.

Estos casos sospechosos han sido analizados por el Comité de Seguridad de Medicamentos de Uso Humano (CSMH) y por un Grupo de Trabajo “ad hoc” del Comité Científico dela AESAN, que han recomendado investigar a fondo la situación y prevenir a los ciudadanos.

La AESANha mantenido diversas reuniones con representantes de Herbalife para obtener toda la información y documentación relevante. También ha planteado el problema en el correspondiente comité dela Unión Europeay lo incluye hoy como información enla Red Europeade Alerta Rápida de Alimentos y en la red mundial Infosan.

Del estudio de la documentación disponible y de la revisión de todos los datos podría resultar la implicación de uno o varios de los productos comercializados por Herbalife, por lo que las investigaciones siguen su curso.  Y esto en el año 2007 y los productos aún siguen en circulación

Y sobre su composición sobre el aceite de colza hubo el caso de intoxicación en España en el año 1981 y todavía afecta a unas 20 000 personas. En un principio fue relacionado con el consumo de aceite de colza contaminado con anilina desnaturalizada, aunque las investigaciones del doctor Antonio Muro demostraron que el síndrome tóxico no lo produjo el aceite sino el producto Nemacur-10 de la empresa Bayer, que contiene compuestos organofosforados, concretamente fenamitos como materia activa, y fue utilizado en una plantación de tomates de la variedad Lucy en Roquetas de Mar (Almería). De hecho, los únicos afectados que presentaron una mejoría fueron aquellos tratados como si hubiesen sufrido un envenenamiento por organofosforados, compuestos presentes en ciertos pesticidas y nematicidas en uso a principios de los ochenta.

Su periodo de latencia es de alrededor de 10 días. La relación entre mujeres y hombre fue de 1,5 a 1, afectando en mayor medida los grupos etarios de las tercera y cuarta décadas de la vida.

Esta epidemia tuvo tres fases clínicas diferentes:

La fase aguda con la aparición en los afectados de neumonía atípica, caracterizada por infiltrados intersticiales (que afectan al tejido de sostén y vasos que forman un órgano) alveolares y eosinofilia (aumento del número de eosinófilos en sangre).

En la fase subaguda o intermedia aparecieron tromboembolismos, hipertensión pulmonar, calambres y mialgias (dolores musculares) intensos.

La fase crónica caracterizada por hepatopatía (término general para enfermedad del hígado), esclerodermia (literalmente “piel dura”, enfermedad generalizada del tejido conectivo caracterizada clínicamente por el endurecimiento y la fibrosis de la piel, y por diferentes formas de afectación de algunos órganos internos o vísceras como el corazón, pulmones, riñones y tracto gastrointestinal), hipertensión pulmonar y neuropatía (término general para las afecciones nerviosas).

Existe evidencia científica de la asociación entre el consumo del aceite desnaturalizado y la aparición de la enfermedad, avalada por varios estudios epidemiológicos de tipo caso-control.

El aceite desnaturalizado se importó de Francia para uso industrial pero fue comercializado, de forma fraudulenta, para el consumo humano. Un estudio puso en evidencia la asociación entre un tipo de envase que había sido distribuido por una compañía específica y la anilina contenida en los aceites adulterados. Posteriormente un estudio caso-control estableció una relación dosis – respuesta entre la concentración de un compuesto químico marcador de la desnaturalización del aceite (oleil-anilida) y el riesgo de desarrollar la enfermedad. En la actualidad se están realizando entre otros, estudios de seguimiento clínico y de morbi-mortalidad de esta cohorte de afectados.

En conclusión yo no es que no esté en desacuerdo con los suplementos dietéticos, pero siempre bajo prescripción médica o supervisión médica o por un profesional experto en nutrición, pero con su titulación y conocimientos requeridos para ejercer dicha profesión.

1.3.6.- CIRUGÍA PARA BAJAR DE PESO.

La conferencia de Consenso del Instituto Nacional de Salud Americano (1991) aceptó quela Cirugíaes el tratamiento más efectivo de la obesidad mórbida. Estos pacientes son los que tienen un índice IMC mayor de 40 y además de tener limitaciones en su vida diaria están sometidos a un evidente riesgo de mortalidad precoz.

Existen diferentes técnicas bariátricas que se dividen en restrictivas (reducción de la capacidad gástrica), de las cuales las más utilizadas son la gastroplastia vertical en banda o anillada y las malabsortivas by-pass ileocólico o biliointestinal y mixtas, más eficaces en la reducción de peso a largo plazo.

Estas técnicas tan agresivas sólo se emplean en casos excepcionales de obesidades muy severas.
Finalmente es importante valorar el esfuerzo personalque supone para el paciente obeso la utilización de métodos de restricción de energía o de aumento del consumo de la misma, con el objetivo de perder peso. Lo podemos evaluar haciendo unas preguntas sencillas ¿cómo ha soportado esta situación?, ¿le ha costado mucho esfuerzo? Si las respuestas son del tipo: “bien, menos de lo que esperaba”, estaremos en el buen camino; si las respuestas son: “mal, he pasado hambre, me he mareado, me ha costado horrores…” estaremos delante de un potencial fracaso, especialmente si la pérdida de peso no ha alcanzado los objetivos marcados.

Los profesionales de la salud debemos contribuir a que las adolescentes no se sientan  estigmatizadas por el sobrepeso, aunque su físico no se ajuste a los cánones estéticos de la moda. En muchos casos el objetivo de la psicoterapia seria aceptarse a uno mismo y mejorar la autoestima.

Además cabe esperar mucho de los avances en el área de la biología molecular en el tratamiento de enfermedades humanas y entre ellas la obesidad.

La elección de uno u otro tipo de cirugía depende de las características clínicas del paciente, posibles complicaciones que presente así como de su comportamiento alimentario y perfil psicológico. En última instancia, será el cirujano especializado quien, conjuntamente con el especialista en Endocrinología y Nutrición, establezca la indicación precisa valorando la eficacia, ventajas e inconvenientes de las diferentes técnicas.

Son candidatos a ser tratados con cirugía, aquellos pacientes que tienen un IMC superior a 40, o mayor de 35 si tienen patología grave asociada. Es imprescindible confirmar el carácter crónico de la situación y su resistencia al tratamiento convencional, así como la ausencia de contraindicaciones.

Técnicas simples o restrictivas

En ellas sólo se actúa sobre el estómago con el fin de reducir su volumen, favoreciendo una saciedad precoz y duradera, lo que ayuda a modificar el comportamiento alimentario.

 

Las técnicas más utilizadas son la gastrectomía tubular y la banda gástrica ajustable.

 

 

  • Gastrectomía tubular o Sleeve gastrecytom

Consiste en la extirpación de aproximadamente un 80% del estómago, preservando el píloro y dándole la forma de tubo. Es una técnica más compleja que banda gástrica ajustable, pero tiene la ventaja de que no se implanta ningún material, y que la restricción obtenida con esta técnica es más fisiológica y ofrece a los pacientes una buena calidad alimenticia.

 

 

Banda gástrica ajustable

Se trata de una técnica “simple-restrictiva” que actúa limitando la cantidad de alimentos que se ingieren. Consiste en la colocación de una banda de silicona que abraza al estómago dividiéndolo en dos partes. La cavidad superior de pequeño volumen se comunica con el resto del estómago a través de una salida estrecha y pequeña. De esta forma, se consigue que el paciente operado se llene pronto al comer y tenga una saciedad precoz y duradera, que contribuye a modificar su comportamiento alimentario.

 

 

Técnicas complejas, derivativas o malabsortivas

Son técnicas más laboriosas en las que se secciona y comunica el estómago al intestino, restringiendo la ingesta y la superficie intestinal en la que se absorben, generando, por tanto, una disminución de la entrada de calorías.

 

By-pass gástrico

Consiste en reducir quirúrgicamente la capacidad gástrica creando un pequeño reservorio desde donde la comida se deriva directamente al intestino delgado.

Impide que el paciente pueda comer los alimentos de forma rápida además de conseguir que éstos no sigan el curso normal a lo largo del aparato digestivo. Al igual que otras técnicas se puede realizar mediante abordaje laparoscópico.  El efecto predominante es restrictivo, aunque posee una leve acción malabsortiva, que potencia la pérdida de peso.

 

 

 

Derivación bilio-pancreática

Es una técnica “compleja” en la que, además de reducir el volumen del estómago (“efecto restrictivo”), también se reduce la capacidad del intestino para la absorción de alimentos (“componente malabsortivo”). En estas intervenciones se disminuye la absorción de las grasas. La reducción del tamaño del estómago (habitualmente se reseca parte) consigue que los pacientes coman menos cantidad.

Constituye el procedimiento más invasivo, por lo que su indicación está restringida a casos muy seleccionados con alteraciones importantes del comportamiento alimentario, que hacen imposible conseguir una reeducación de los hábitos nutricionales. Las pérdidas de peso son muy satisfactorias y mantenidas a pesar de comer todo tipo de alimentos.

 

1.3.7.- LA OBESIDAD EN NIÑOS Y ADOLESCENTES.-


La obesidad es la enfermedad nutricional más frecuente en niños y adolescentes en los países desarrollados, con tendencia a aumentar, constituyendo un problema sanitario de primer orden, al ser un factor de riesgo común para diversas patologías (diabetes, enfermedad cardiovascular, hipertensión arterial).

Es necesario insistir en su tratamiento precoz debido a las consecuencias tan negativas que tiene, tanto en la salud médica, como psicológica del niño y del adolescente.

No hay que confundir obesidad, que es el exceso de grasa corporal con sobrepeso que es un peso mayor en relación con la talla.

Dentro de la obesidad infantil debemos diferenciar aquellos niños que tienen una enfermedad genética endocrina, de aquellos cuya obesidad está producida por la ingesta de dietas hipercalóricas, o en menor medida por la escasa actividad física y quizás también por una predisposición genética para conservar y almacenar energía. Esta última, denominada obesidad simple, abarca el 99% de los casos. Aproximadamente el 80% de los niños y adolescentes obesos lo seguirán siendo en la edad adulta.

 


1.38.-COMPARACIÓN ENTRE VIDA SEDENTARIA CON VIDA DE UN DEPORTISTA. INFLUENCIA DE LA ALIMENTACIÓN EN AMBAS. CALIDAD DE VIDA QUE APORTA EL DEPORTE.-


            El éxito en el deporte o la capacidad para realizar ejercicio físico no son fruto de la casualidad, sino del adecuado aprovechamiento y utilización de factores determinados por varios aspectos:

 

            1.- La constitución o genética de la persona que limita las posibilidades de cada individuo.

            2.- La técnica adecuada a cada especialidad deportiva o la táctica seguida en la realización de un determinado esfuerzo, aspectos que se aprenden y desarrollan con la experiencia y el entrenamiento.

            3.- La alimentación adecuada habitualmente o adaptada a la época o periodo de competición.

            Un individuo adulto sedentario tiene un gasto energético del orden de 2000 a 2500 Kcal. al día. El esfuerzo asociado a la práctica deportiva incrementa el gasto energético a razón de 500 a 1000 cal por hora de ejercicio, en función del tipo de deporte practicado, intensidad y grado de entrenamiento, peso corporal. L ingesta calórica media de un atleta o deportista que entrena regularmente se sitúe alrededor de las 50 Kcal./Kg. de peso, para un sujeto de 70 kgrs unas 3500 Kcal./día. Cada deportista debe adaptar su ingesta calórica total al tipo o especialidad deportiva que practica; como por ejemplo el baloncesto un deportista de 60 Kg. con intensidad moderada gasta 350 kcal/hora y con intensidad elevada 495 Kcal./hora.

            La energía consumida por los músculos está suministrada por el trifosfato de adenosina, en reposo, el músculo consume ATP a un ritmo de 0.02 mM/kg/seg, durante la realización de un ejercicio intenso, el gasto de ATP por las células musculares puede llegar a ser del orden de 6-7 mM/kg/seg, 300 veces superior al de reposo.

            A pesar de su papel crucial en el proceso contráctil, los músculos disponen de una cantidad insignificante de ATP, esta cantidad equivale a la cantidad de energía consumida por los músculos en un segundo de actividad intensa. Dado que la actividad contráctil se mantiene durante un tiempo mucho más prolongado y que la concentración de ATP apenas disminuye durante la realización de un ejercicio físico, el ATP se regenera de manera continuada. La dieta que sigue el deportista intenta influir en la composición de la fuente de ATP, el estado nutricional, grado de entrenamiento, intensidad y la duración.

            La regeneración del ATP a partir de la fosforilcreatrina se requiere una reacción consistente en transferir el grupo fosfato desde la fosforilcratina al ADP, por eso la cantidad de ATP regenerado por segundo es muy elevada y la fuerza desarrollada es máxima.

 

            Con la práctica regular del ejercicio físico se obtienen efectos saludables y adaptaciones fisiológicas que duran hasta un tiempo después de finalizada la práctica del ejercicio. Para obtener dichos efectos la práctica del ejercicio físico tiene que ser programada individualmente con la ayuda de un especialista. Las personas sedentarias, en particular, tienen que ir aumentando progresivamente tanto la intensidad como la duración del entrenamiento hasta conseguir los objetivos fijados. Las adaptaciones que se producen por el ejercicio son a largo plazo y dependen del tipo de entrenamiento que se realice (por ejemplo: para conseguir mayor resistencia a la fatiga, mayor potencia aeróbica, mayor velocidad, para controlar el peso, para sentirse mejor, etc.). Durante la práctica del ejercicio físico se activan centenares de genes que desencadenan los procesos catabólicos que permiten al músculo generar la energía para las contracciones y al finalizar el ejercicio, desencadenar los procesos anabólicos necesarios para la recuperación de depósitos de substratos (glucógeno) y la reparación de los posibles daños musculares; por medio del descanso y de la restauración. Estos procesos funcionan perfectamente porque han sido modelados por millones de años de evolución y pueden servir para prevenir y corregir desarreglos metabólicos de las personas (tales como obesidad y diabetes tipo 2). La correcta alimentación rica en Hidratos de carbono y la rehidratación para la recuperación después del ejercicio, también juegan un papel fundamental en el estilo de vida saludable; que se muestra en este modesto trabajo de revisión.

 

           

SUSTRATOS ENERGÉTICOS PARA EL EJERCICIO FÍSICO

 

El estilo de vida sedentario y la alimentación desequilibrada que hacemos en la actualidad abre las puestas a numerosas enfermedades crónicas asociadas a desordenes metabólicos.

Los requerimientos energéticos cubren las necesidades de los procesos fisiológicos, como son:

• Metabolismo basal en reposo

• Termorregulación

• Gastos en el aparato digestivo

• Gastos en crecimiento y desarrollo

• Gasto debido al trabajo muscular

La organización mundial de la salud (OMS) ha indicado las necesidades de energía y proteínas para diferentes colectivos en varios informes3. Un factor a tener en cuenta además de la edad, genero y estado; es la cantidad de actividad física realizada.

Las adaptaciones producidas por el ejercicio tienen un límite y dependen de una buena recuperación, si ésta no tiene lugar ocurre el fenómeno de sobre-entrenamiento y la lesión. Dichas adaptaciones en gran parte están relacionadas con el metabolismo energético, y tienen como resultado la producción de mayor cantidad de energía y de forma más eficiente. Ello supone la activación y desactivación de varios genes relacionados con el metabolismo.

Las adaptaciones se producen de forma gradual y progresiva con la práctica regular del entrenamiento bien programado e individualizado. El deporte de élite competitivo y extenuarte es perjudicial para la salud. El exceso de tiempo dedicado al deporte y la insuficiente alimentación se observa a veces en personas jóvenes que buscan la delgadez y que si no está bien supervisado hace que dichas personas acaben cayendo en trastornos alimentarios como la anorexia. A lo largo de este trabajo se utiliza también la palabra entrenamiento, que es la actividad deportiva sistemática de larga duración, graduada de forma progresiva a nivel individual, cuyo objetivo es confirmar las funciones fisiológicas y psicológicas; para superar tareas cada vez mas exigentes.

Antes de hacer entrenamiento intenso es importante hacer una prueba de esfuerzo con un especialista, para detectar las limitaciones y las posibles patologías ocultas. Un ejemplo es la muerte súbita por parada cardio-respiratoria debido generalmente a la arteriosclerosis (en caso de persona mayor), o debido a arritmias o defectos congénitos del músculo cardiaco, en jóvenes.

El entrenamiento requiere el gasto de energía, en forma de moléculas de ATP (adenosin tri-fosfato) que las fibras musculares producen a partir de los sustratos energéticos como son la glucosa, los ácidos grasos y en menor medida las proteínas. Los combustibles óptimos son grasa y los hidratos de carbono. Dietas ricas en hidratos de carbono (HdeC) y baja en grasas (20% de energía) proporcionan mayores de reservas de glucógeno muscular y mas velocidad por la utilización del metabolismo aeróbico; además es una dieta cardiosaludable. Las reservas de glucógeno se consumen a velocidad creciente con la intensidad del ejercicio y duran aproximadamente unos 90 min. a 60%-80% de VO2 max, o bien unos 15-30 min. a 90%-130% de VO2 max.13.

La restricción excesiva de grasas en la dieta (menos del 15%), por el contrario, limita el rendimiento, limita el almacenamiento intramuscular de triglicéridos, los cuales proporcionan la mayor parte de la energía al ejercicio de resistencia a cualquier intensidad. La grasa en la dieta permite economizar otros combustibles, también es utilizada para la síntesis de esteroides y para el crecimiento, por lo que se debe vigilar la adecuada obtención de ácidos grasos y vitaminas en los deportistas jóvenes. La grasa almacenada en el músculo en forma de triglicéridos, mas la grasa del tejido adiposo si fuera necesario es movilizada, para el catabolismo aeróbico, en respuesta a la estimulación por las catecolamina de una lipasa intracelular, como resultado de las demandas del ejercicio. Las bajas temperaturas tienden al aumento de la utilización de grasa y proteínas, mientras que altas temperaturas aumentan el consumo de glucógeno.

Es importante reponer las reservas de glucógeno y las proteínas perdidas en las 2 horas después de la finalización del ejercicio mientras se mantiene el elevado nivel hormonal de glucógeno sintetasa (GS), hormona de crecimiento (GH) y glucagon. Sin embargo si se hace ejercicio para perder peso hay que hacer lo contrario, es decir no comer HdeC en varias horas después de finalizado el ejercicio.

 

 

  1. PRODUCCIÓN DE ENERGÍA PARA EL EJERCICIO FÍSICO

 

 

El movimiento se consigue por la contracción de fibras musculares con el gasto del ATP, que los músculos producen sobre la marcha, dependiendo de la cantidad demandada, ya que solamente pueden almacenar ATP en pequeñas cantidades, en forma de Fosfato de Creatina. En el ejercicio aeróbico la mayor parte de la energía se obtiene por la oxidación de la glucosa que estaba almacenada en forma de glucógeno o libre en sangre; también por la oxidación de ácidos grasos que estaban almacenados en forma de triglicéridos. Los nutrientes, incluyendo los lípidos, juegan un papel importante como reguladores de la expresión génica. El sistema de regulación de la expresión génica que

es mediado por un grupo de proteínas nucleares denominadas PPAR (peroxisome proliferator-activated receptor; o, receptor activado por proliferadores peroxisomales); que tiene un papel clave en la regulación de las vías metabólicas involucradas en la mantenimiento del balance energético y en la utilización de sustratos, en especial de la oxidación de las grasas. La glucosa plasmática puede oxidarse a la velocidad de1 g. /min. en la últimas fases críticas del ejercicio. Por ello los deportistas necesitan ingerir en torno al 60% de la energía a partir de los HdeC, que aumenta las reservas de

glucógeno (frente a una dieta rica en grasas), en ejercicios de resistencia. Cuando la intensidad del ejercicio aumenta, la demanda de energía también aumenta, por lo que aumenta el consumo de oxígeno hasta el límite máximo y a partir de ahí, todavía se puede producir mas energía, por hidrólisis anaeróbica de la glucosa (que no necesita oxígeno, pero que produce ácido láctico, por lo que se acidifica el músculo y disminuye su rendimiento a medida que la acidez aumenta). Los recursos energéticos para producir energía dependen del tipo e intensidad del ejercicio (a mas intensidad mas consumo de HdeC), de su duración (a mas duración mas consumo de grasas), así como del estado de entrenamiento del deportista (si esta mas desentrenado consume mas grasas, pero consigue menor velocidad; a la misma velocidad consume mas HdeC). En los primeros minutos de ejercicio se consume principalmente glucosa, hasta que la lipólisis libera ácidos grasos, para su metabolización por beta-oxidación. En general en ejercicios de larga duración se consumen mas grasas, pero para su metabolización son necesarios los HdeC22.

El entrenamiento produce adaptaciones fisiológicas lo que permiten menor utilización de los HdeC, menor consumo de oxigeno, mayor capacidad oxidativa, mayor resistencia y menor fatiga. Un sencillo ejemplo para ilustrar lo anteriormente mencionado, en el caso de un hipotético atleta sería el siguiente, basado en extrapolaciones de otros trabajos.

Corriendo a 10 Km./h si necesita 100 ATPs, en una hora de ejercicio, probablemente saldrán:

• De la oxidación de Grasas: 30 ATPs;

• Dela Glucosa: 64 ATPs (55 oxidación aeróbica y 9 glicólisis anaeróbica)

• De proteínas: 4 ATPs y

• Del almacén de fosfato de Creatina: 2 ATPs.

Corriendo a 20 Km./h si necesita 200 ATPs 1 hora de ejercicio, probablemente saldrán:

• De las Grasas: 70 ATPs;

• De Glucosa: 120 ATPs (60 aeróbicos y 60 anaeróbicos),

• De proteínas: 8 ATPs y

• Del almacén de fosfato Creatina: 2 ATPs

La producción de energía para el ejercicio físico viene en parte determinada genéticamente, pero se puede modificar hasta ciertos límites con el entrenamiento deportivo y con la alimentación. El entrenamiento en deportes de resistencia hace que se incrementen las fibras lentas aeróbicas, se aumente la capacidad respiratoria y la masa magra.

  1. CAPACIDADES FUNCIONALES MODIFICABLE POR EL ENTRENAMIENTO.

 

También está demostrado que el ejercicio de cierta intensidad (más allá del umbral anaeróbico) mejora (mucho mas que el entrenamiento suave), la capacidad funcional (aumento del VO2 máx., disminución del nivel de lactato en sangre, mejora la utilizaron de las grasas como sustrato energético, aumento de la resistencia del deportista y ahorro del glucógeno muscular). El ejercicio intenso (80% VO2 máx.) eleva los niveles de linfocitos y monocitos en la sangre periférica y activa la expresión de sus genes productores de interleuquinas pro-inflamatorias (IL-6, proteína inflamatoria de macrófagos), así como las anti—inflamatorias (IL-1ra y otras) que están relacionadas con la inflamación; y otras relacionadas con el estrés oxidativo (proteína de Shock al calor 70 y la fosfatasa 1); así como los factores de crecimiento (epirregulina, factor de crecimiento plaquetario, factor inducido de hipoxia-I) que ayudan a reparar lesiones y a aumentar la angiogénesis en la fase de recuperación.

Las zonas en las que se debe entrenar para conseguir los diferentes efectos fisiológicos están ilustradas en la siguiente Tabla 1 (a modo de ejemplo para un ciclista de 20 años).

Zona

Pulsaciones por min.

Potencia en w

Esfuerzo max

190-200

1420

Anaeróbica

160-190

510

Aeróbica

120-120

282

Quemar calorías

110-120

200

Recuperación

90-110

100

Las capacidades fisiológicas vienen determinadas por la herencia genética en un porcentaje más o menos elevado, según se ha visto en estudios con gemelos univitelinos; de mayor a menor están las siguientes mostradas enla Tabla2. La parte que no está determinada genéticamente se puede modificar por el entrenamiento físico. Enla Tabla2 se muestra, por ejemplo, quela VO2 máx. se puede mejorar mucho, mientras quela Potenciamáxima a-láctica se puede mejorar poco, con el entrenamiento.

Los porcentajes son aproximados y varían bastante individualmente, según se mostró en el “Heritage family study” y en otros trabajos relacionados hechos con gemelos univitelinos.

Parámetro

% hereditario

Flexibilidad hombro

80

Potencia max a-láctica

80

Fuerza

70

Potencia total

70

Producción Hemo

66

Glucólisis

60

Potencia anaeróbica

50

VO2 max

50

Saturación O2

40

La capacidad cardiovascular y pulmonar determina el aporte de oxigeno y es mayor (entre otras cosas) cuanto mayor es el rango de pulsaciones por minuto del deportista. Por ejemplo las pulsaciones por minuto en reposo, de un deportista de resistencia, suelen ser 40 ppm. Mientras que el máx. de ppm. depende de la edad y suele llegar (en dicho deportista si es un joven de 20 años) en momentos de máximo esfuerzo hasta 200 ppm. Este amplio rango de pulsaciones permite un incremento de unas 5 veces en el aporte de O2. Existe una relación directa entre el consumo máximo de oxígeno (VO2 máx.), que expresa la máxima capacidad aeróbica de un individuo, y el rango de pulsaciones por minuto. El consumo de oxigeno depende del aporte de oxigeno (capacidad respiratoria) y de la capacidad de oxidación de sustratos (numero y tamaño de las mitocondrias) y esto último también se puede aumentar hasta un 30% o incluso un 50% con un buen entrenamiento. Como ejemplo de las capacidades que mejoran con el correcto entrenamiento podemos las de la Tabla 3.

Incremento del VO2 máx.

Tolerancia al lactato

Oxidación de grasas

Síntesis de glucógeno

Modificación de fibras musculares I IIa IIx

Subir el umbral anaeróbico

Potencia aeróbica

Síntesis de mitocondrias

Factores del crecimiento

Perfil lipidico

Peso corporal


Con el entrenamiento adecuado y bien planificado podemos mejorar la producción de energía tanto aeróbica como anaeróbica. La producción de energía aeróbica se consigue aumentando la expresión de los genes adecuados para tener más mitocondrias y que estas sean mas grandes y nos permitan oxidar mas cantidad de sustrato por unidad de tiempo.

El entrenamiento de larga duración a intensidad moderada (60% del VO2max.)  aumenta la resistencia deportiva al mejorar la eficiencia y la capacidad de oxidación de grasas. La mejora en la producción de energía de forma anaeróbica se consigue con series de ejercicios de alta intensidad (mas 80% del VO2max.; superando el umbral anaeróbico) de pocos minutos de duración; seguidas de recuperaciones de intensidad moderada que duren varios minutos. Se aumenta la potencia máxima al mejorar la eficiencia y la capacidad de glucólisis anaeróbica. Adicionalmente en el músculo hay almacenada una cantidad pequeña de moléculas de Fosfato de Creatina que nos permiten obtener ATPs para realizar un trabajo de corta duración (unos 10 s.) pero a una intensidad máxima. Con el entrenamiento de muy alta intensidad (en torno al 100% del VO2max.) durante unos segundos, seguido de recuperación que dure varios minutos.

Con ello se aumenta esta reserva de Fosfato de Creatina. En los músculos esqueléticos dependiendo de la genética y grado de entrenamiento tenemos varios tipos

de fibras musculares: las fibras lentas tipos I y II A (con 10 veces mas mitocondrias que las rápidas) que utilizan principalmente energía del metabolismo aeróbico, y las fibras rápidas tipo II B (con pocas mitocondrias, pero con muchas enzimas para hidrolizar la glucosa (y producir por unidad de tiempo unas 20 veces mas de ATP) que se pueden contraer mas veces por segundo y que utilizan energía sobre todo del tipo anaeróbico, aunque también del metabolismo aeróbico. Las fibras lentas tipos I y IIA, componen la mayoría de las fibras del músculo sóleo; mientras que el cuadriceps tiene mucha fibras rápidas tipo II B.

Otras fibras transitorias del Tipo II X se pueden convertir de forma reversible en los otros tipos II A o B; pero cuando finaliza el entrenamiento poco a poco vuelven a su condición anterior. Por medio del entrenamiento se activan unos genes y se suprimen otros para transformar unas fibras en otro tipo de fibra, por medio de modificaciones en su capacidad mitocondrial, enzimática, y de los canales de calcio. Las adaptaciones alcanzan en un momento dado cotas, estabilizaciones o límites individuales para cada persona.

  1. LA ALIMENTACIÓN CORRECTA PARA PERMITIR EL BUEN ENTRENAMIENTO

 

Para los que entrenan regularmente se recomienda un consumo entre 1.0 y 1.5 g/Kg de peso y día de proteínas.

El aporte proteico (mitad de origen animal y mitad de origen vegetal) debe ser del 10% al 15% de la energía total. Las proteínas vegetales deben complementarse para proporcionar todos los aminoácidos esenciales y deben tener variedad: hortalizas, vegetales, granos, cereales y frutos secos36. Sin embargo la ingesta medía proteica en España es excesiva (sobre el 200% de lo recomendado, por lo que hay que vigilar para que no se produzca exceso de ingesta proteica en general. El exceso de consumo de proteínas se excreta en forma de urea, lo que va acompañado de excreción de agua y calcio por lo que puede comprometer el balance electrolítico. Asimismo se recomienda menos del 30% de la energía diaria en grasas. El resto de la energía debe provenir de HdeC (complejos en su mayoría y 10% solamente como máximo de HdeC simples). El índice glucémico (IG) de los HdeC ingeridos mas apropiado cuando se practica el ejercicio sería el siguiente: Durante y después del ejercicio tomar HdeC simples de IG alto y polímetros de IG medio. Antes del ejercicio y resto del tiempo, en las comidas tomar HdeC complejos de IG bajo. Además es fundamental la hidratación bebiendo abundantes líquidos. La síntesis de glucógeno además de glucosa necesita agua a razón de 2.7g de agua por cada gramo de glucosa que se quiere almacenar como glucógeno.

Después de la competición la ingesta de HdeC y proteínas están recomendadas para conseguir la recarga muscular de glucógeno, reparación tisular y aumentar el rendimiento deportivo. Por si sola la correcta alimentación no garantiza el mayor rendimiento deportivo, debido al mayor peso de las capacidades fisiológicas y la importancia del entrenamiento en jóvenes. Es importante el papel de las vitaminas del grupo B (que se requieren en mayor medida cuanto mayor es el metabolismo aeróbico) y las substancias antioxidantes (las vitaminas C y E, polifenoles, etc.) que protegen del estrés oxidativo aumentado, por el mayor consumo de oxígeno en el ejercicio, así como minerales tales como el hierro (del que se tienen mayores necesidades por las pérdidas hemolíticas en el deportista), minerales antioxidantes (selenio y cinc). Los ácidos grasos mono / poli-insaturados que mejoran el perfil lipidico y protegen de la inflamación. El consumo de alimentos con residuo alcalino (frutas) que ayudan a neutralizar el ácido láctico que se produce en el metabolismo anaeróbico. Finalmente el Calcio y la vitamina

D para el fortalecimiento óseo. Como ejemplo de las capacidades que mejoran en mayor o menor medida de forma directa o indirecta con la alimentación correcta, podemos mostrar las de la Tabla4. En entrenamientos de más de una hora de duración, es necesario beber líquidos, aún sin tener sed, a razón de un cuarto de litro por cada cuarto de hora y continuar después de finalizado el ejercicio hasta la correcta rehidratación. Los líquidos pueden ser bebidas deportivas iso / hipo-tónicas, o agua a la que se agrega

un gramo de sal por litro y algo (menos del 6%) de HdeC20. También se puede darle más sabor con un poco de zumo de limón. La importancia de una alimentación sana, completa y variada, para estar en buena forma; ha sido mencionada en numerosas publicaciones y se ilustra en las dos siguientes Tablas 5 y 6:

Tabla 4. Adaptación por la alimentación de capacidades fisiológicas

 

 

Almacén de glucógeno

Oxidación de grasas

Tolerancia al lactato (pH acidez)

Recuperación de homeostasis líquidos, electrolitos

Recuperación de la inflamación

Recuperación del estrés oxidativo

Perfil lipidico

Control del peso corporal

Prevención anemias

Recuperación muscular

Recuperación ósea

Tabla 5. Importancia de la correcta alimentación en el deportista

 

 

 

Una alimentación deficiente puede ser la cusa del fracaso en los deportes:

• La carencia de vitaminas o minerales es causa de un rendimiento insuficiente, así como de un deficiente funcionamiento del sistema inmunitario.

• Las intoxicaciones alimentarías, alergias e infecciones del tracto respiratorio superior, provocan frecuentes fracasos en las competiciones.

• La hidratación del deportista es fundamental para su rendimiento óptimo.

• La correcta recuperación de las reservas de glucógeno son determinantes en deportes de resistencia.

Consulta con tu médico para saber si necesitas ergogénicos o complementos vitamínicos o minerales.

 

 

 

Tabla 6. El decálogo de la alimentación del deportista

 

El resumen de unas sencillas recomendaciones para una alimentación

correcta:

 

1. La alimentación del deportista como la de cualquier otra persona de su edad, género y condición debe de ser Variada, Completa, Equilibrada y Saludable.

2. Para compensar las calorías gastadas se debe consumir más hidratos de carbono (Cereales, pastas, frutas y verduras) de absorción lenta.

3. Para la realización del ejercicio físico es importante consumir Alimentos que contengan:

• Vitaminas del grupo B (cereales, carne) vit. D (lácteos, pescado, rayos solares).

• Ácido fólico (cereales, legumbres, verduras); vit. C (piña, limón, kiwi, cítricos, fresas, tomate, pimiento morrón, col, patata); vit. E (aceites vegetales, pipas, semillas vegetales, cereales, germen de trigo, yema de huevo, legumbres, cacahuete, margarina.).

• Minerales como Calcio (lácteos, brécol, naranja, salmón, maíz, soja, nueces, cereales, legumbres, verduras), hierro (carnes, morcilla, pipas calabaza, morcilla, hígado, almejas, cereales, legumbres, Selenio (nueces, mariscos, cereales, langosta) y Cinc (ostras, carne, queso, cereales).

4. La cantidad de cada alimento se indica en raciones; cada persona tomará las raciones que necesite para controlar su peso y evitar las carencias nutricionales. A más actividad física medida por intensidad y duración del ejercicio, será necesaria mayor cantidad de alimentos.

5. Para reponer las pérdidas de líquidos por transpiración, se deben tomar bebidas que contengan sales minerales e hidratos de carbono.

6. Dos horas antes del entrenamiento, se tomarán bebidas o alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales, pastas, frutas y verduras) y bajos en grasa, evitando los fritos y los alimentos flatulentos (legumbres, coles, etc).

7. En las dos horas posteriores al entrenamiento se tomarán bebidas o alimentos ricos en hidratos de carbono y proteínas (lácteos, frutos secos, cereales, pastas, frutas y verduras) y se continuará bebiendo líquidos.

8. Consulta al especialista en nutrición tus dudas: Farmacéutico, Médico, Dietista / Nutricionista.

9. Cada persona tiene que encontrar la dieta más adecuada para si mismo: apetitosa, variada, y sobre todo en línea con unos buenos hábitos alimentarios que mantenga a lo largo de su vida.

10. Todos éstos consejos se pueden llevar a cabo, siguiendo con continuidad la tradicional Dieta Mediterránea

 

 

 

Conclusiones

 

La práctica regular del ejercicio físico tiene resultados saludables y adaptaciones fisiológicas que duran hasta un tiempo después de finalizada la práctica del ejercicio.

Para mantener altas las reservas de glucógeno que son fundamentales para un mejor rendimiento deportivo es fundamental la ingesta de importantes Hidratos de carbono en nuestra dieta, así como la correcta rehidratación después del entrenamiento.

Además el ejercicio físico resulta muy eficaz en la prevención de la obesidad, favorece el balance energético negativo y permite  minimizar la pérdida de masa activa favoreciendo la pérdida de tejido adiposo. Se recomienda ejercicio físico moderado, regular y progresivo.

En diabéticos aumenta el consumo de glucosa y desde el punto de vista psíquico actúa como relajante.


1.4.- TIPO DE OBSESIONES RELATIVAS A LA ALIMENTACIÓN E IMAGEN CORPORAL.-


La anorexia y la bulimia no son los únicos trastornos de la conducta alimentaria, aunque las nuevas patologías no cuentan con el aval de la comunidad científica

Pocas personas podrían aclarar si es más grave sufrir anorexia o pregorexia, padecer bulimia o solicitar un tratamiento para la drunkorexia. La razón es que tanto la anorexia como la bulimia son trastornos alimentarios avalados por la comunidad científica y conocidos por la sociedad en general. Sin embargo, en los últimos años se han utilizado desde los medios de comunicación diferentes términos para definir otros desórdenes alimentarios, aún poco conocidos entre la población y sin el reconocimiento científico. Un ejemplo es la permarexia, término que identifica la obsesión de mantenerse siempre a dieta, con especial predilección por las que aparecen en las revistas o las que personalizan los famosos. Entre las mujeres embarazadas se cuentan casos de anorexia nerviosa durante la gestación, desorden que la prensa ha bautizado como pregorexia. También se habla de drunkorexia y ebriorexia para referirse a un desorden alimentario extendido entre los jóvenes que dejan de comer durante horas o lo hacen en pequeñas cantidades para compensar las calorías ingeridas por el consumo de bebidas. El problema es que hallar un tratamiento preciso a los nuevos trastornos alimentarios es difícil porque los médicos aún no los reconocen de forma oficial y no se estudian estos casos con detenimiento.

 

Las publicaciones, blogs y páginas web que difunden nuevos vocablos dentro del léxico de los desórdenes alimentarios son diversas. Aunque no representan la denominación médica oficial, identifican comportamientos anómalos y al mismo tiempo insanos.

La ortorexia se asocia a la preocupación excesiva e irracional de comer sólo alimentos considerados sanos y puros. La vigorexia la padece quien se obsesiona por lograr un cuerpo escultural. Se habla de geumatofobia para concretar el temor al gusto o sabores desconocidos. En niños y en adultos, en especial en mujeres embarazadas, se han documentado casos de ansia por comer sustancias no alimenticias como tiza, papel, cal, tierra, etc. Se puede entender como un comportamiento alimentario anormal el rechazo a determinados alimentos (food refuse) como medio para lograr otro alimento más apetecible o preferido. La denominada drunkorexia es una conducta insana cada vez más extendida entre las chicas jóvenes. La obsesión por estar delgada y la aceptación social del consumo de alcohol son parte del origen de este grave trastorno de la conducta alimentaria. Con el ayuno, las jóvenes tratan de compensar la suma de las 110 calorías de una cerveza, las más de 200 calorías de un combinado o las cerca de 150 calorías de una lata de refresco. Otro concepto en auge es la manorexia, palabra con la que se señala la anorexia nerviosa en varones

También es nuevo el vocablo diabulimia, un problema creciente entre jóvenes diabéticas que se valen de la disciplina alimentaria que exige su enfermedad para tratar de perder el máximo peso. El problema surge cuando se reducen las dosis de insulina con el fin de bajar de peso de manera intencionada. Esto sucede porque el organismo, debido a la falta de insulina, no puede aprovechar y metabolizar todos los azúcares, el aporte energético es menor y, en consecuencia, se pierde peso. Los desórdenes alimentarios son muy peligrosos si se suman a una enfermedad crónica como es la diabetes. A la larga, el exceso de azúcares daña los vasos sanguíneos que irrigan los nervios provocando neuropatías. Si el daño se produce en los vasos sanguíneos de la retina se puede sufrir retinopatía diabética, que afecta a la visión.

El término pregorexia aparición hace algunos años para describir el comportamiento de las mujeres embarazadas que reducían las calorías y hacían más ejercicio en un esfuerzo por controlar el aumento de peso propio de la gestación. La revista oficial American Dietetic Association (JADA) publicó en junio de 2009 un análisis con el fin de desvelar si este término nacía como fruto de una invención por parte de los medios de comunicación o de una preocupación popular real. Según el estudio, los expertos entrevistados no creían que fuera una preocupación creciente en Estados Unidos, aunque no negaban la inquietud de muchas mujeres por su aumento de peso y su imagen corporal durante el embarazo. Sugerían también que los rumores sobre la pregorexia podían ser una vía para los profesionales de la salud hacia un mejor asesoramiento dietético a las mujeres embarazadas, con información más clara sobre las necesidades energéticas, el aumento de peso, las elecciones alimentarías más saludables, y la insistencia de que lograr un peso saludable antes y durante el embarazo es apropiado para reducir al mínimo las complicaciones para la madre y el niño.

Otro trastorno sin dilucidar es el denominado síndrome del comedor nocturno (night eating syndrome). Las personas que lo sufren coinciden en una serie de conductas: inapetencia durante la mañana, apenas comen en la primera mitad del día, y fuerte apetito en la segunda parte de la jornada. Esto les conduce a comer demasiado en la cena y en el transcurso de la noche. A estos síntomas se suman otros como el insomnio y los frecuentes despertares nocturnos, acompañados por la sensación de tener mucha hambre y la necesidad irrefrenable de comer. Así se consolida el círculo vicioso.

A diferencia de la bulimia o del trastorno por atracón, en este caso la ingesta de alimentos, aunque se hace en repetidas ocasiones durante toda la noche, consiste en pequeños tentempiés, más que en un atracón o una comilona. Primero unos biscotes con quesito, después unas galletas, luego un vaso de leche, más tarde un trozo de chocolate… La suma de los distintos aperitivos, según han constatado diversos estudios, puede suponer 600 cal diarias de más. Cerca de la mitad de los pacientes diagnosticados con este síndrome registraban un peso normal antes de sufrir este desorden alimentario, lo que induce a pensar que este trastorno condiciona y/o favorece la aparición de la obesidad. De hecho, se observa en un elevado porcentaje de personas obesas.

Los especialistas en psicología y psiquiatría utilizan el diario de los alimentos como herramienta para el diagnóstico y el tratamiento de los desordenes alimentarios.

Esta técnica de análisis consiste en anotar a lo largo del día todos los alimentos ingeridos, de la forma más detallada posible en lo relativo a cantidades, tipo de alimento o modo de preparación, junto a la hora o el momento del día de su consumo. Además, al lado de los alimentos ingeridos hay que anotar los sentimientos y las sensaciones experimentadas en el momento de la ingesta o de la elección de cada alimento (tristeza, euforia, aburrimiento, frustración, resignación…).

 

 

1.4.1.- SINDROME DISMÓRFICO CORPORAL.-


La dismorfofobia o trastorno dismórfico corporal (TDC) es un trastorno mental que genera una imagen distorsionada del propio cuerpo. Se les diagnostica a aquellas personas que son extremadamente críticas de su físico o imagen corporal a pesar del hecho de no tener un defecto o deformación que lo justifique. Los que padecen de dismorfofobia frecuentemente evitan el contacto social e incluso mirarse en el espejo por miedo a ser rechazados por su fealdad. O pudieran hacer lo contrario, mirarse excesivamente en el espejo y criticar sus defectos.

Clasificación del trastorno dismórfico corporal (TDC):
• Primario: cuando existe un dimorfismo en ausencia de otras patologías psiquiátricas.
• Secundario o sintomático: es cuando el dimorfismo es un síntoma inespecífico en el ámbito de otra patología psiquiátrica.

* El trastorno dismórfico corporal (TDC) ha sido considerado por algunos como una experiencia intensa de fealdad o anormalidad imaginada. La idea sobrevalorada se considera un componente primario del trastorno. Referente a estas ideas, no alcanzan la intensidad o la fijación necesarias para que sean consideradas delirios, habiendo, en la mayoría de los casos, un componente de duda. En algunos, no obstante, la falta de
insight acerca de la posibilidad de estar equivocados, y las ideas de autorreferencia, hacen pensar en la fijación de proporciones delirantes. Aunque esto es controvertido.

A diferencia de los pensamientos obsesivos que se presentan en un Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), no hay resistencia activa a las ideas sobrevaloradas. Mientras los pacientes con TOC están preocupados por la intromisión y persistencia de sus pensamientos obsesivos, las personas con un trastorno dela Imagen Corporal (IC), están más preocupadas por el contenido de estas ideas.

* La presencia del supuesto “defecto” produce una intensa devaluación de la apariencia física y éste suele ser uno de los principales parámetros en su autoevaluación, lo cual suele degenerar en una baja autoestima global. Otros aspectos de su persona son devaluados también como consecuencia de su “defecto”, pues éste es evidencia de que ellos no son susceptibles de ser queridos y respetados por otras personas, de que son anormales, raros, inferiores o negligentes por no modificar su apariencia física.

* El malestar debe producir interferencia en su funcionamiento diario social o laboral. Un pequeño porcentaje de los casos, puede quedar recluido en su casa, aislado socialmente e incapaz de mantenerse económicamente, aunque lo más habitual es que lleve una vida social y vocacional muy limitada y determinada por sus preocupaciones. Es probable que este tipo de personas evite múltiples situaciones que implican exponer su apariencia a otros, por ejemplo acudir a lugares donde hay una gran concurrencia: grandes almacenes, salas de espera, discotecas, mercados, playas, piscinas, incluso actividades sociales con personas conocidas, y en casos graves pueden rehusar dedicarse profesionalmente
a una determinada actividad laboral si ello implica una exposición frecuente o completa del defecto a los demás. Evitan una completa exposición de su apariencia en público, a través de la ropa que llevan, el maquillaje, la postura o los movimientos.

*También son frecuentes las conductas de comprobación e inspección del “defecto”: como mirarse repetidamente al espejo, largos rituales de arreglo o acicalamiento, empleo de aplicaciones múltiples o exageradas de lociones capilares o dermatológicas, pesarse varias veces al día en los casos en los que la preocupación sea el peso, pellizcarse partes del cuerpo, medir con cinta métrica áreas corporales, comparar el propio cuerpo con el de otros, o pedir insistentemente retroalimentación a los que le rodean acerca del aspecto facial o corporal que le preocupa.

Una de las características clínicas más importantes de estos pacientes es su gran preocupación por su aspecto físico. Piensan ser poco atractivos, e incluso ser deformes. Cualquier parte del cuerpo puede ser objeto de su fijación, pero las áreas más frecuentes en que fijan su preocupación son la cara, piel, cabello, nariz y mamas. El 80% de estos pacientes cree tener afectadas varias partes del cuerpo. Les preocupa cualquier lesión de acné (por muy pequeña que sea), cicatrices, arrugas, marcas, palidez, vello corporal, varículas; presentando una gran ansiedad y malestar desproporcionado por defectos menores; consumen tiempo en preocuparse por estos problemas, incidiendo en sus estudios o vida laboral. En los casos más graves sufren delirios, y si el médico intenta disuadirles no consigue convencerlos de que están equivocados.

La Dismorfofobia comprende un espectro de enfermedad que va desde las formas más leves con ansiedad y/o trastorno obsesivo compulsivo, hasta las formas más graves que llegan hasta la depresión mayor, delirio y psicosis.

Debemos recordar los conceptos de:
Ansiedad (angustia): es un estado emocional normal y cotidiano, que produce una sensación de inquietud, desasosiego, zozobra del ánimo expresado como taquicardia, sudoración, tensión muscular, etc. Se origina por amenazas reales o imaginarias, físicas o psicológicas

• Delirio: son convicciones erróneas e inquebrantables que evolucionan de manera progresiva y crónica sin tomar en cuenta lo imposible y lo inverosímil en choque con la realidad.

El polo más grave es la forma delirante también llamada hipocondría monosintomática o delirio de dismorfosis, en estos casos el paciente está totalmente convencido de que su opinión sobre el “defecto” es correcta. Es frecuente que en estos pacientes se produzcan excoriaciones psicógenas por rascado. Suelen tener delirios de referencia, es decir, imaginan que otros hablan de su supuesto defecto o se burlan de él.

Existen varias patologías que frecuentemente se asocian al trastorno dismórfico corporal como la depresión, fobia social, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de personalidad, esquizofrenia, psicosis y la ansiedad.

La pseudodismorfofobia es la preocupación desproporcionada que tienen algunos pacientes que presentan un defecto físico leve.

Los defectos físicos que pueden causar más este trastorno son diversos, por lo que Matarrese y colaboradores, los han clasificado por áreas (Vito Matarrese, comunicación personal):

Área de Afrodita (área sexual)
• Mamas: hipoplasia, hipertrofia, anomalías areola-pezón.
• Pene: hidden penis, penis incurvatio.
• Vagina: anomalía de los labios, hipertrofia clitoridiana.
Intervenciones que piden realizarse más frecuentemente: mamoplastia, ligamentotomía, plásticas de vagina o pene.

Área de Policleto (armonía)
• Músculos: distrofia.

• Subcutáneo: adiposidad localizada, abdomen colgante.
Intervenciones que piden realizarse más frecuentemente: rellenos, liposucción, abdominoplastia.

Área de Fideas (piel)
• Cicatrices de acné.

• Cicatrices post- traumáticas.
• Arrugas.
• Estrías.
• Manchas.
Intervenciones que piden realizarse más frecuentemente: láser resurfacing, dermabrasión, peeling, sustancias de relleno y toxina botulínica

Área de Igea (imagen)
• Ojos: bolsas palpebrales, ojeras.

• Nariz: nariz torcida, grande.
• Labios: hipoplasia labial.
• Pabellones auriculares: orejas en ventilador.
• Zigomáticos: hipoplasia maxilar.
• Mentón: prominente.
Intervenciones que piden realizarse más frecuentemente: blefaroplastia, rinoplastia, rellenos, otoplastia, zigoplastia, mentoplastia.

Las principales obsesiones son con la piel, cara, genitales, arrugas, dientes, pecho, nalgas, cicatrices, asimetría facial, vello facial, labios, nariz. Los hombres se preocupan generalmente de los genitales, mientras que las mujeres suelen preocuparse más con su cara, pelo y pecho.

Esta preocupación causa un deterioro significativo en la vida cotidiana de quien sufre el trastorno, como por ejemplo, su funcionamiento en el trabajo, estudio, relaciones y otras áreas de su vida. A veces incluye el evitar aparecer en público e incluso ir a trabajar, comportamiento como salir de casa sólo de noche para no ser vistos o no salir en absoluto, llegando al aislamiento social. En casos extremos puede haber intentos de suicidio. Suelen estar desempleados o presentar desventajas en el trabajo, además de permanecer socialmente aislados.

Algunos rasgos de personalidad asociados son inseguridad, sensibilidad, rasgos obsesivos, ansiosos, narcisistas, o hipocondríacos.

Una reciente investigación mediante visualización de escaneos cerebrales, pone de manifiesto que el cerebro de estas personas es, en principio, estructuralmente normal, pero el problema es que funciona de modo anormal cuando procesa los detalles visuales.

Phillips documentó que el 97 por ciento de los pacientes con TDC evitan las actividades sociales normales y ocupacionales. La mayoría son solteros o divorciados. Muchos presentan ideas suicidas o autodestructivas, y suelen invertir varias horas del día en mirarse al espejo, un acto compulsivo que corresponde a lo que se conoce como una práctica ritual desde el punto de vista psiquiátrico.

Se observa comorbilidad frecuente en el TDC, especialmente para la depresión, la fobia social y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), (“espectro obsesivo”)
Diagnóstico:

El primer indicio es que acuden para solicitar tratamientos exagerados para defectos mínimos o inexistentes. Solicitan múltiples tratamientos dermatológicos.

Presionan para recibir tratamientos ineficaces o inadecuados para defectos imaginados o mínimos.
Son pacientes muy difíciles de tratar. Consultan a cualquier médico, dermatólogos, cirujanos plásticos, oftalmólogos, urólogos y otros.
Indicios de Trastorno Dismórfico Corporal


1. Preocupación excesiva o malestar por defectos mínimos o inexistentes.

2. Problemas en actividades diarias, p. ej.: evitación laboral o social.
3. Rascarse la piel.
4. Camuflarse los supuestos defectos.
5. Aseo excesivo, preguntar repetidamente sobre su aspecto.
6. Pensamiento referencial.
7. Insatisfacción con tratamientos dermatológicos o quirúrgicos previos.
8. Solicitudes inusuales o excesivas.
9. Creencia de que el procedimiento cosmético/estético/quirúrgico transformará su vida y resolverá todos sus problemas.

Al tener la sospecha diagnóstica debemos realizar unas preguntas test para ver si cumplen los criterios DSM-IV.

“Criterios para el diagnóstico de F45.2 Trastorno dismórfico corporal (300.7) DSM IV.

A. Preocupación por algún defecto imaginado del aspecto físico. Cuando hay leves anomalías físicas, la preocupación del individuo es excesiva.

B. La preocupación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

C. La preocupación no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., insatisfacción con el tamaño y la silueta corporales en la anorexia nerviosa).”

(Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales cuarta edición (usualmente conocido como DSM-IV por sus siglas en inglés)

Causas:

Este trastorno suele comenzar en la adolescencia e ir disminuyendo con la edad, aunque en ocasiones puede volverse crónico. Influencias genéticas, psicosociales, y de personalidad.

La dismorfobia es mucho más común entre jóvenes de clase alta, con pocos o ningún defecto físico. Influenciados por los medios de comunicación y los altos estándares de belleza actual, empiezan a tener una percepción errónea o exagerada de defectos físicos imperceptibles o imaginarios.

Éste trastorno afecta a hombres y mujeres por igual.

Frecuencia relativa

El trastorno dismórfico corporal es subdiagnosticado, pero se calcula que 1-2% de la población mundial lo padece1-3. El 6-15% de los pacientes que consultan a cirujanos plásticos y del 11 al 20% de los pacientes que consultan a dermatólogos presentan este trastorno.

La prevalencia es igual en ambos sexos 18-20. La edad más frecuente de inicio es la adolescencia, pero también puede ocurrir en infancia.

Tienden a llevar un curso crónico1. El 75% de estos pacientes nunca se casan o se divorcian. El 70,5% tiene ideas suicidas, y el 27,55% se suicida, de allí la gran importancia de diagnosticar y tratar esta patología.

Según el libro “Obsesiones Corporales” en el año 2003 la cantidad
de personas afectadas por TDC alcanzaba más de 5 millones en Estados Unidos. Hoy se cree que el porcentaje sobre la población estadounidense supera el 2 por ciento. En general, se estima que en la comunidad, la incidencia es de entre el 0,5 y el 0,7 por ciento.

Relación con la Cirugía cosmética

En una serie de 50 pacientes, informada previamente por D.  Veale el 26% había solicitado tener 1 o más operaciones cosméticas, aunque no se tienen datos sobre la evolución. Las cirugías repetidas tienden a aumentar la insatisfacción, y algunas de ellas tales como la rinoplastia, tienden a resultar más insatisfactorias. Estudios dan cuenta de que entre un 23 y un 40% se somete a cirugías plásticas y un 12% sigue tratamientos dermatológicos.

Tratamiento

El tratamiento más adecuado son las terapias combinadas con psicoterapia más farmacoterapia

El tratamiento psiquiátrico para estos pacientes es difícil, pero con terapia y/o medicación, incluso los que aceptan que el problema está en su mente y no en su cuerpo, se pueden recuperar.

El estudio de la UCSD incluye exploraciones con PET y MRI para hacer mediciones de estructuras y procesos cerebrales, junto con pruebas neuropsicológicas de memoria, aprendizaje, atención, toma de decisiones, y habilidades visuales-espaciales.

Terapia cognitivo-conductual

Dentro de la psicoterapia, una de las más adecuadas y efectivas es la “Terapia Cognitiva-Conductal” que es eficaz en 77% de los casos. Se centra en los síntomas que presenta el paciente y la realiza un terapeuta que siempre tiene un rol activo, también indicando tareas para la casa como complemento de la terapia. Al realizar este tratamiento la mejoría perdura durante al menos 2 años

Se realizan con terapias conductistas, cognitivas. El compromiso y la ayuda a los pacientes para desarrollar una buena comprensión psicológica de los factores que mantienen el TDC debe ser esenciales en ella . Esto luego lleva a experiencias de comportamiento o tareas graduales de exposición o actividades sin los comportamientos seguros.

Puede requerir la redescripción de las imágenes de los traumas pasados y reestructuración cognitiva para la obtención de valores idealizados acerca de la importancia de su propia apariencia.La terapia cognitiva puede ayudar a las creencias falsas y comportamientos obsesivos, lo que se quiere es que el individuo tenga una visión más real de su apariencia.

Exposición progresiva a situaciones estresantes (desensibilización). El paciente en muchas ocasiones realiza conductas de evitación, por lo que mejorando esta área con intervenciones en el comportamiento, la idea dismórfica pierde fuerza. Concretamente la utilización de terapia de conducta puede ayudar a mejorar mucho a estos pacientes, llegando en muchos casos a curarse.

La Terapia Cognitiva-Conductal se centra en tres aspectos importantes:

• Imaginación de áreas corporales que desagradan y situaciones de alteración relacionadas con la apariencia física

• Exposición: exposición en vivo (desensibilización sistemática progresiva), del propio cuerpo frente a un espejo. Exposición a una jerarquía de áreas de la apariencia física que producen ansiedad. Identificando situaciones de alto riesgo de producir síntomas dismórficos y preparándose de antemano para ellas.

• Detención del pensamiento.

• Afrontamiento: de situaciones evitadas a través de la exposición.

• Prevención de respuesta (terapia conductual): consiste en que el paciente evite comportamientos compulsivos, como cubrir o quitar los espejos, ocluir la piel que se rasca, y dejar de usar maquillaje frecuentemente. Evitar los rituales de comprobación y de búsqueda de confirmación.

• Reestructuración cognitiva (terapia cognitiva): consiste en modificar las creencias de estos pacientes, y su diálogo interno disfuncional. Algunos programas se detienen únicamente en cogniciones superficiales, como los pensamientos específicos que tienen las personas tratadas sobre el aspecto o aspectos físicos que desagradan, y otros van más allá y trabajan también cogniciones profundas o suposiciones básicas sobre la
apariencia física y su autoestima o sus relaciones con los demás, como la necesidad de ser perfecto estéticamente, la necesidad de agradar a todo el mundo, o lo terrible de mostrar las propias imperfecciones estéticas a los demás. Reemplazo de las afirmaciones críticas y descalificantes por descripciones objetivas y relajación; entrenamiento en detección y corrección de pensamientos de desadaptación sobre la apariencia física, y sobre todo, aquellos que asocian la apariencia física con la autoestima o las relaciones con los demás.
• Inoculación de estrés y programación de actividades placenteras y de dominio.

• Solución de problemas y precisión para manejar dificultades interpersonales

• Prevención de recaídas

Asimismo como es común con los trastornos crónicos los pacientes encuentran mucha ayuda al concurrir a grupos de apoyo.

La familia

La familia juega un papel importante, no debe presionar al paciente, debe ser comprensiva, no ridiculizar, y entender el esfuerzo que está realizando.

Cirugía plástica

Son pacientes muy difíciles de tratar ya que algunos demandan a sus cirujanos porque no quedan conformes
con los resultados y/o incluso los amenazan con hacerles daño. Se han reportado casos sobre todo en hombres en los que cometieron agresiones, incluso asesinato contra sus cirujanos

En general se recomienda no hacerles ningún procedimiento, porque nunca quedarán conformes, a menos que ya hayan recibido tratamiento psiquiátrico, por lo que algunos con defectos mínimos podrían ser intervenidos luego de la valoración psiquiátrica adecuada.
Generalmente están insatisfechos de sus resultados. Si están satisfechos trasladan inmediatamente su preocupación a otra parte del cuerpo. Por lo que se hacen adictos a la policirugía.

Farmacoterapia

La neurobiología y el papel de la serotonina en el TDC son especulativos, y existen informes de casos de empeoramiento del trastorno con inhibidores de la recaptación de serotonina.

Sin embargo, otros plantean que , como en el TOC, los tratamientos farmacológicos más eficaces para el TDC son dosis altas de inhibidores de la recaptación de serotonina (IRS). El tema de la medicación puede enfocarse afirmando “Esta medicina le ayudará a superar el estrés y desmoralización que le produce su aspecto”.

Se utilizan antidepresivos. La respuesta aparece a las 7-8 semanas. Se debe mantener el tratamiento al menos 3 meses. Se consigue con dosis más altas de medicación y con tratamientos más largos. Aunque la mayoría de los pacientes tiene una respuesta parcial, una minoría considerable no obtiene ninguna.

Los IRS más eficaces son:

* clomipramina (175 mg/día)
* fluoxetina (50 mg/día
* fluvoxamina (260 mg/día)

y, posiblemente, otros fármacos (paroxetina, sertralina y citalopram)

Los antidepresivos tricíclicos son muy efectivos pero tienen múltiples efectos secundarios como hipotensión ortostática, mareos, cardiotoxicidad, sedación y aumento de peso. El más usado es la Clomipramina (Anafranil®) a dosis de 75-150 mg/día

También se han utilizado los ansiolíticos, aunque son menos efectivos,

Pronóstico: terapia cognitivo-conductual + farmacoterapia:

Las mejoras afectaron a las medidas cognitivas y afectivas.

- Visión más realista de la situación, aspectos perceptivos.

- Disminución del malestar y los pensamientos negativos

- Reducción del tiempo dedicado a la preocupación

- Mejora en la relación psicosocial.
– Mejoras en el funcionamiento y en la autoestima

- reducción de la ansiedad y mejora de la autoestima.

1.4.2.- VIGOREXIA.-

Obsesión por el culto al cuerpo; una dieta hiperproteica junto con complementos para  aumentar la masa muscular y un plan intenso de ejercicio son rasgos comunes de quienes padecen este trastorno.

El abuso de sustancias anabolizantes para ganar masa muscular y el seguimiento de dietas estrictas sin más fundamento que la obsesión por limitar al máximo las grasas y preponderar las proteínas son rasgos comunes entre las personas afectadas por vigorexia. Es un trastorno psicológico que afecta sobre todo a hombres jóvenes, de entre 18 y 35 años, que acuden a diario al gimnasio para ganar masa magra con ejercicios demusculación y pesas.

La presión social hacia un cuerpo bello, esbelto y delgado en las chicas, y apuesto y musculoso en los chicos, influye sobremanera en la percepción de la propia imagen real y tiene una incidencia expresa en la conducta y en el comportamiento alimentario. Esto determina que algunas personas desarrollen rasgos obsesivos en la selección y consumo de alimentos que, a medio y largo plazo, pueden desencadenar trastornos más serios como los diagnósticos de anorexia y bulimia nerviosa u otros nuevos desórdenes alimentarios, como el trastorno por atracón, la ortorexia o la diabulimia. Si la obsesión se centra en ganar músculo mediante la práctica de ejercicio y éste es desmesurado tanto en la ejecución como en la intensidad y la frecuencia, el diagnóstico está claro: dismorfia muscular, más conocida como vigorexia.

Dieta extrema y abuso de sustancias

No hay, por el momento, estudios epidemiológicos, aunque sí estimaciones, sobre personas que podrían cumplir el diagnóstico de vigorexia, un trastorno de índole psicológica. El informe “Ortorexia y vigorexia: ¿nuevos trastornos de la conducta alimentaria?”, de las psicólogas Rosario Muñoz y Amelia Martínez, relata que en España unas 20.000 personas sufren vigorexia, lo que supone 1 de cada 2.000 personas. De ellas, el 80% son hombres.

Aunque se denomina “la anorexia de los 90″, es un trastorno distinto, no estrictamente alimentario, si bien comparte la preocupación enfermiza por la figura y una distorsión de la imagen corporal. El miedo a estar obeso y una preocupación exagerada por la apariencia física, junto con el deseo siempre presente de ganar masa magra y ajustarla al máximo, propicia que el individuo se obsesione con la práctica de ejercicio y recurra a los ejercicios de musculación y pesas durante varias horas al día, en su mayoría, todos o casi todos los días de la semana. Los afectados se pesan varias veces en una sola jornada y se comparan con otros compañeros de gimnasio. El trastorno deriva en un cuadro obsesivo-compulsivo que favorece que se sientan fracasados, abandonen sus actividades y se encierren en gimnasios durante varias horas.

La dieta de quien padece vigorexia se caracteriza por un consumo exagerado de alimentos proteicos

La conducta obsesiva se refleja también en una excesiva atención a la dieta, que se caracteriza por un consumo exagerado de alimentos proteicos ante la creencia incierta de que la proteína beneficia al músculo. Las tortillas de claras y las pechugas de pollo, además de proteína en polvo a cucharadas, son los componentes diarios en la dieta, que es desequilibrada en su conjunto, monótona y poco o nada apetitosa.

A esta particular dieta hiperproteica, popular entre asiduos a gimnasios y quienes practican con pesas, se añade el consumo de sustancias peligrosas con una función, en teoría, “quemagrasas” y que aumenta (de manera artificial y descomunal) la masa muscular, como son hormonas y anabolizantes esteroideos.

El mayor peligro radica en que tras el nombre de complementos dietéticos para la nutrición deportiva, como complejos vitamínicos o de minerales, ayudas ergogénicas para aumentar la energía muscular (carnitina, creatina), suplementos proteicos o batidos, entre otros, se pueden enmascarar sustancias diuréticas y anabolizantes cuyo consumo mantenido y sin control médico puede provocar graves problemas de salud. Rosario Muñoz y Amelia Martínez completan su informe con datos de otro análisis de la Comisión Europea que reflejan cómo “un 6% de las personas que acuden a un gimnasio se dopan, es decir, consumen sustancias consideradas prohibidas para una práctica deportiva sana.

Consecuencia de una obsesión

El sobreentrenamiento expone a una alteración del ritmo cardiaco normal, a un incremento de la presión arterial, fatiga generalizada, aumento del dolor muscular y articular, temblor de manos, nerviosismo, irritabilidad, disminución del apetito, trastornos del sueño, freno del impulso sexual, dolor de cabeza, importantes carencias nutricionales y pérdida de las reservas energéticas (por falta de aporte y aumento de las necesidades).

El exceso de proteínas que se consume, al metabolizarse en el organismo, se convierte en ácido úrico, un elemento tóxico que puede causar hiperuricemia y gota. El exceso de ácido que se genera durante el metabolismo proteico afecta al equilibrio orgánico de calcio y puede propiciar una situación de calciuria (pérdida de calcio por la orina) que, si se mantiene en el tiempo, aumenta el riesgo de debilidad ósea, fracturas y osteoporosis, un trastorno que también se desarrolla en varones.

Los distintos trabajos que han comparado el comportamiento y actitud a diferentes niveles de deportistas, sobre todo culturistas con vigorexia, con quienes están sanos, apuntan que el trastorno podría estar relacionado con otros y ser el desencadenante o consecuencia de:

  • Tendencias obsesivas.
  • Comportamientos compulsivos.
  • Trastornos depresivos.
  • Trastornos por ansiedad.
  • Abuso de sustancias, como hormonas esteroideas.
  • Alteración de la imagen corporal, insatisfacción corporal.
  • Riesgo de sufrir trastornos del comportamiento alimentario.

El tratamiento es complejo y debe ser multidisciplinar, que combine la farmacoterapia con psicoterapia y apoyo dietético para que se equilibre el estado psíquico y emocional y se mejore la percepción que se tiene de una alimentación sana para el cuerpo.

DIETA JUSTA Y CON SENTIDO COMÚN

Las razones que obligan a comer cierta variedad de alimentos en su justa medida son varias e importantes. El organismo necesita a diario el aporte combinado de más de 40 nutrientes, algunos de los cuales son esenciales, es decir, sin otra vía de aporte que el propio alimento.

  • Leche y derivados: fundamentales para el mantenimiento de los huesos y dientes por su aporte de minerales (calcio, fósforo), proteínas y vitamina A y D.
  • Carnes, pescados y huevos: aportan proteínas de alto valor biológico que forman parte de los tejidos (músculo, huesos…) y órganos e intervienen en el sistema de defensas del organismo.
  • Cereales (pan, arroz, maíz, pastas alimenticias…), patatas, legumbres: en forma de hidratos de carbono, aportan la energía necesaria para realizar las funciones vitales (bombeo del corazón, respiración, mantenimiento de la temperatura corporal) y para el movimiento muscular (actividad física).
  • Verduras y frutas: contienen micronutrientes (vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes) que regulan el funcionamiento óptimo de cada célula del organismo.
  • Grasas: no sólo aportan energía de reserva sino que, además, algunas son esenciales. Son sustancias que el organismo no puede producir por sí solo y ha de obtener de la alimentación.

Una vez conocidos los principios básicos de la nutrición, el siguiente paso es plasmarlo en un plan de menús equilibrado, en el que se varíen al máximo los alimentos y se consuma a diario la cantidad justa de cada uno de ellos. La distribución en tres comidas principales (desayuno, almuerzo y cena) se puede completar con alguna colación a media mañana o a media tarde para calmar el apetito y no llegar con demasiada hambre a la siguiente comida. Comer poco a poco, masticar bien, en un ambiente relajado y sin interferencias (Tv, radio, etc.) y, a ser posible, en compañía de amistades o familia (comida y cena), también ayuda en la digestión posterior.

14.3.- ORTOREXIA.-
La ortorexia es una obsesión o preocupación extrema por la salud, centrada en

comer lo más sano posible, que puede convertirse en un serio trastorno. Las personas afectadas experimentan sentimientos muy marcados hacia los alimentos. Para ellas, un producto conservado es “peligroso”, “artificial” un alimento producido industrialmente, “saludable” un producto biológico… Además, se ha comprobado que sienten un fuerte deseo de comer cuando están nerviosas, emocionadas, felices o culpables.

Estos son algunos de los resultados que se desprenden de un estudio preliminar con una propuesta para el diagnóstico del trastorno llevado a cabo por expertos en el tema del Instituto de Ciencias dela Alimentación Universidadde RomaLa Sapienza, en Italia. En esta investigación participaron 404 individuos y se estimó una prevalencia de ortorexia del 6,9%. En otro reciente estudio, publicado en la revista “Appetite” y realizado entre 318 médicos residentes en un hospital de Ankara, en Turquía, se estimó que el 45,5% de los participantes obtenían una puntuación compatible con la ortorexia.

Las personas que sufren ortorexia acaban por centrarse casi exclusivamente en lo que comen; la comida es el centro de sus pensamientos y de su vida. Generalmente rechazan la carne, las grasas, los alimentos cultivados con pesticidas o herbicidas y los que contienen sustancias artificiales. Pero su obsesión por comer sano va más allá y se preocupan incluso por la forma de preparación de su comida y los recipientes en que los cocinan. Dedican mucho tiempo a la planificación de los menús y a la preparación de los alimentos. Cada pequeña transgresión alimenticia se acompaña de sentimientos de culpabilidad y frustración cada vez más fuertes. Se rechaza todo aquello que no es “natural”, lo que influye de modo muy negativo en la vida social de la persona. Comer fuera de casa en un bar o restaurante resulta impensable para estas personas.

Normalmente, la prevalencia de ortorexia es mayor en personas muy estrictas, controladas y exigentes consigo mismas y con los demás. Su personalidad suele ser extremista; todo o nada. Las mujeres, los adolescentes y quienes se dedican a deportes tales como el culturismo o el atletismo son los grupos más vulnerables, debido a que, en general, son muy sensibles frente al valor nutritivo de los alimentos y su repercusión sobre la figura o imagen corporal.

Cuando la obsesión por “comer sano” se lleva al extremo, llega un punto en que todo gira en torno a la comida; controlar lo que comen, imponerse prohibiciones y programar detalladamente las comidas se convierte en una prioridad para poder sentirse seguros, tranquilos y dueños de cada situación.

Steven Bratman, médico estadounidense que acuñó él término de ortorexia a finales de los años 90, tras sufrir él mismo los síntomas de este trastorno, estableció unas pautas para ayudar a identificar aquellas conductas o comportamientos insanos con la comida.

Este test -modificado de Bratman- que sigue puede ayudar al diagnóstico:

¿Pasa más de tres horas al día pensando en su dieta?

¿Planea sus comidas con varios días de antelación?

¿Considera que el valor nutritivo de una comida es más importante que el placer que le aporta?

¿Ha disminuido la calidad de su vida a medida que aumentaba la calidad de su dieta?

¿Se ha vuelto usted más estricto consigo mismo en este tiempo?

¿Ha mejorado su autoestima alimentándose de forma sana?

¿Ha renunciado a comer alimentos que le gustaban para comer alimentos “buenos”?

¿Supone un problema su dieta a la hora de comer fuera, y esto le distancia de su familia y sus amigos?

¿Se siente culpable cuando se salta su régimen?

¿Se siente en paz consigo mismo y cree que todo está bajo control cuando come de forma sana?

Responder afirmativamente a cuatro o cinco preguntas significa que es necesario relajarse más en lo que respecta a la alimentación. Responder afirmativamente a todas las preguntas, se traduce en una verdadera obsesión por la alimentación sana.

En el ámbito de la de salud pública, cada vez son más los investigadores que incluyen en sus estudios el test de cribado ORTO-15 para conocer la dimensión de la ortorexia como problema de salud pública. Se trata de un cuestionario validado por Donini y algunos de sus colaboradores del Instituto de Ciencias de la Alimentaciónde la Universidadde Roma La Sapienza, en Italia, y según los expertos, resulta útil para evaluar el comportamiento obsesivo-compulsivo de las personas, conducta habitual en quienes sufren ortorexia. En la medida en que la dieta se hace más severa, si se excluyen alimentos considerados básicos para el normal funcionamiento del organismo, pueden darse situaciones más o menos graves tales como: desnutrición, anemia, déficits múltiples de vitaminas y minerales, y alto riesgo de infecciones, entre otros.

Las consecuencias que tiene esta enfermedad sobre la vida y el entorno social son principalmente:

Rechazo a comer fuera de casa para evitar tentaciones y porque es contrario a sus teorías.

Distanciamiento de amigos y familiares, pues todo su mundo gira en torno a sus estrictas normas a cerca de la comida.

Cambios de carácter: debido al aislamiento a que suele dar lugar este trastorno, la persona adquiere un carácter irritable y amargo.

Se produce un círculo vicioso debido a la falta de satisfacciones afectivas, lo que conduce a una preocupación aún mayor por la comida.

Se debe hacer hincapié tanto en la prevención como en el diagnóstico precoz, ya que cuanto antes se diagnostica, mejor es el pronóstico de la enfermedad. Desde el punto de vista dietético y nutricional, los objetivos del tratamiento son en primer lugar, cubrir los requerimientos nutricionales mínimos de la persona. Se ha de aportar progresivamente una mayor cantidad de alimentos básicos hasta llegar al nivel adecuado considerando la edad, sexo, talla y peso real al inicio del tratamiento.

Paralelamente se han de reestructurar los hábitos alimentarios de forma que su dieta sea completa, equilibrada y bien distribuida a lo largo del día. Los alimentos que se han de incluir en la alimentación diaria deben establecerse con arreglo a lo que la persona ingiere espontáneamente, aumentando su variedad y cantidad según su tolerancia y evolución, por lo que su motivación y su disposición para aceptar las orientaciones dietéticas son esenciales.

La introducción de alimentos inicialmente rechazados debe realizarse gradualmente. En líneas generales, el terapeuta explicará la importancia de llevar a cabo una alimentación variada y completa, introduciendo cada día la cantidad suficiente de alimentos básicos necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

 

1.5.- INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS Y EN LA IMAGEN PERSONAL.-


Desde hace ya algunos años, asociaciones y grupos sociales de diversa índole vienen alertando de los graves perjuicios que cierto tipo de información sobre hábitos alimentarios para adelgazar o controlar el peso puede causar entre la población más joven. La situación es alarmante, pues hace apenas unos años el número de páginas web detectadas que favorecían la anorexia y la bulimia en todo el mundo superaba las diez mil. Las medidas legales para atajar la situación no son fáciles, y requieren fórmulas muy imaginativas y de una interpretación adecuada sobre las circunstancias de la legalidad vigente.

Organizaciones, asociaciones y organismos públicos han puesto en marcha, desde hace un tiempo, iniciativas pioneras que consisten en intensificar la vigilancia de páginas que favorecen la anorexia y la bulimia para conseguir, a través de mecanismos legales, su cierre, esté donde esté ubicada. La última de ellas ha sido la iniciativa dela Generalitatde Cataluña, que ha contado con el apoyo, mediante la suscripción de un convenio de colaboración conla Agenciade Calidad de Internet yla Asociacióncontra la anorexia y la bulimia.

Un asunto que ha llegado hasta los tribunales de justicia y que ha obtenido una respuesta contradictoria. La situación que se plantea tiene su mayor riesgo en la aplicación práctica de la información que recibe la población más joven a través de la red, ya sea a través de la propia página web como de otros mecanismos, como chats o foros abiertos sobre estos temas. Otro frente de batalla que ha abierto la asociación de usuarios de la comunicación es el control de la legalidad de la publicidad de ciertos productos alimenticios denominados «adelgazantes».

La información que se ofrece en las páginas investigadas sobre dietas carece de cualquier base científica Las autoridades catalanas han podido constatar, a través de un estudio realizado por la asociación «Protégeles», que el perfil mayoritario a finales de 2004 de las personas que frecuentaban este tipo de páginas, «nada recomendables», eran en su mayoría chicas (95%) y menores de edad (75%), que estaban en el inicio de este tipo de trastornos (70%). Los chats estaban liderados por personas que habían desarrollado el trastorno, que eran nada menos que un 23% de los internautas. Estas páginas, que se autodenominan «pro anna» (anorexia) y «pro mia» (bulimia), defienden de forma airada que estos trastornos son «otro estilo de vida».

Al parecer, las páginas web en cuestión tienen unos esquemas muy parecidos, en el que no faltan las dietas, los consejos, la experiencia de la creadora y una galería de fotos. Han sido calificadas por la administración catalana como «paginas web peligrosas» por hacer apología de un estilo de vida y una opción de vida enfermiza, así como por recomendar dietas salvajes, hacer concursos de pérdida de peso y técnicas para engañar a madres y padres, y profesoras y profesores. En ellas incluso se informa de determinados productos alimenticios y fármacos para adelgazar o purgarse, y se le presentan, mediante una galería fotográfica, personajes en los que debe inspirarse, que no son otros que modelos, cantantes y actrices muy delgadas, lo que abocan al internauta que las sigue a situaciones de evidente riesgo para su salud.

La información que se ofrece sobre dietas carece de cualquier base científica, pues en algunos casos son apropiadas sólo para personas con obesidad mórbida, nada aconsejables para adolescentes. Los productos recomendados suelen ser laxantes o adelgazantes cuyo uso tampoco está recomendado. Además, a través de estos foros de internet se intercambian lo que denominan tips, es decir, trucos para engañar a sus madres o padres, médicos y profesorado, a fin de no ser descubiertas en su actitud o en la utilización de dietas o técnicas nada recomendables para adelgazar.

En julio de 2006, el Departamento de Salud dela Generalitatde Cataluña firmó un convenio de colaboración conla Agenciade Calidad de Internet yla Asociación Catalanacontrala Anorexiayla Bulimiapara intentar solventar la problemática que se deriva de la presencia de este tipo de contenidos en Internet. Entre los objetivos del convenio firmado, a parte de dar a conocer a sus posibles destinatarios los peligros que supone este tipo de información para quien accede a ella y practica sus consejos, están los de luchar contra los contenidos perjudiciales que allí aparecen. Ello se llevará a cabo impulsando mecanismos de información al usuario y de control de aquellos contenidos que puedan ser nocivos para las personas que padecen trastornos alimentarios o que puedan resultar influenciadas.

En este sentido, se han creado direcciones electrónicas y números de teléfono especiales para que se presenten todas las quejas y reclamaciones contra aquellas páginas web que fomentan conductas alimentarías poco saludables. Además, han acordado poner en conocimiento de la justicia las páginas web que fomenten o hagan apología de la anorexia y la bulimia. En el supuesto de que la página-origen de estos contenidos indeseables esté en otro país, la policía autonómica se encargará de cursar la correspondiente orden a través de Interpol para que se proceda al cierre de estas páginas.

Iniciativas de este tipo ya han dado sus frutos en otros ámbitos. Así, desde el lanzamiento en junio de 2005 dela Primera Campañacontrala Apologíadela Anorexiayla Bulimiaen Internet, ya han sido cerradas más de 350 páginas y comunidades pro-anorexia y pro-bulimia a iniciativa de la asociación «Protégeles», al haber llegado a acuerdos con las principales ISPs y empresas proveedoras de servicios de Internet. La misma asociación, en colaboración conla Comunidadde Madrid, ya había lanzado en 2005 una campaña informativa sobre los trastornos de la alimentación. Esta campaña incluyó la creación de un sitio similar a los desmantelados, pero con información veraz y científica sobre los trastornos de la alimentación. Desde el Defensor del Menor dela Comunidadde Madrid se ha instado al Ministerio de Justicia a que, junto con los de Industria e Interior y las asociaciones de usuarios y los proveedores de contenidos, se cree una Comisión de Expertos que fomente la navegación segura en Internet y estudie la tipificación de nuevos delitos a través de la red para acabar con conductas impunes que pueden llegar a ser muy perjudiciales para la salud de los más jóvenes.

A principios de año se daba a conocer la sentencia dictada porla Sección25ª dela Audiencia Provincialde Madrid que había llevado a los tribunales a un conocido producto adelgazante por publicidad ilícita. Lo cierto es que, tras haberse declarado por el Juzgado de lo Mercantil número 5 de Madrid que la publicidad del citado producto era ilícita, así como el uso de la palabra adelgazante y su relación con expresiones como «sana» y «salud» en su publicidad, y acordarse incluso el cese de la campaña publicitaria, y la prohibición de utilizar la citada expresión en su publicidad,la Audiencia Provincialde Madrid da la razón ahora a la empresa productora de este producto alimenticio. Pero antes ha reconocido la concurrencia de dudas de hecho y de derecho que ha planteado la interpretación fáctica y normativa analizada por el Tribunal, y que además han llevado a la expresión de un voto particular por parte de uno de los magistrados que lo componía, que hubiera acordado la ratificación de la sentencia impugnada.

La Asociaciónde Usuarios dela Comunicaciónconsideraba ilícita la publicidad con la que se anunciaba el producto en cuestión, destinado a ser utilizado en dietas de bajo valor energético, al ser contraria a la normativa reguladora de la materia, además de ser engañosa, si bien limitada a un solo acto de publicidad que apareció en un anuncio de la revista semanal de un diario. La sentencia dela Audiencia Provincialde Madrid no comparte el criterio del juez de lo mercantil sobre la pretendida justificación a la que alude en su resolución para declarar la ilicitud de la publicidad en base a la problemática social existente con los riesgos derivados de una incontrolada obsesión por la pérdida de peso o adelgazamiento, con referencias a la anorexia y a la bulimia.

Uno de los magistrados del Tribunal tiene una opinión diferente sobre el criterio mayoritario en el asunto enjuiciado contra la publicidad del producto adelgazante, y así lo expresa en la sentencia dela Audiencia Provincialde Madrid. El magistrado considera que el debate se reduce a determinar si existió infracción reglamentaria por utilizar en la publicidad el término «adelgazar» como reclamo para la venta del producto, insistiendo con ello en su capacidad para conseguir la pérdida de peso.

En este sentido, considera que la reglamentación técnico-sanitaria específica de los productos alimenticios destinados a ser utilizados en dietas de bajo valor energético para reducción de peso, si bien utiliza la expresión «reducción de peso» en su enunciado, no significa que sea sinónima de «adelgazar», palabra que no emplea ni en el enunciado, ni en la exposición de motivos, ni en el articulado. Y aclara que el propio articulado contiene una prohibición expresa a cualquier «referencia al ritmo o a la magnitud de la pérdida de peso a que puede llevar su consumo, ni a la disminución de la sensación de hambre, ni al aumento de la sensación de saciedad».

El magistrado en cuestión tiene claro que el espíritu de la norma lo que trata de evitar es, precisamente, las conductas obsesivas tan habituales en personas que a toda costa quieren enflacar porque no se ven atractivas, de ahí que la reglamentación aplicable prohíba referencias a la velocidad y magnitud de la pérdida de peso, y lo haga, además, eludiendo cualquier mención al verbo «adelgazar», mostrando con claridad la proscripción del término y de sus derivados. Por lo demás, sigue diciendo, «adelgazar» lleva implícito un patrón de medida, pues el adelgazamiento sólo se consigue, de acuerdo con el sentido de la palabra, cuando el sujeto pierde tanto peso como sea necesario para sentirse atractivo, y ello supone inducir al potencial consumidor la consecución de un objetivo mensurado por arquetipos estéticos fundados, como poco, en proporciones físicas determinadas que se incita a alcanzar, incumpliendo, por ello, la prohibición de la norma.

La incorrecta manera de identificar la belleza física con la delgadez es lo que está en el origen de graves enfermedades, como la anorexia, y el concepto estudiado «adelgazar» puede llegar a afectar a la salud si un consumidor sensible a esa percepción estética entiende el mensaje como una fórmula capaz de proporcionar la belleza física por medio del adelgazamiento y lleva éste hasta límites extremos. Bajo la interpretación de este miembro del Tribunal, la comercialización del producto enjuiciado debe realizarse como «sustitutivo de dieta completa para control de peso» o «sustitutivo de una comida para control de peso», circunstancia que excluye la posible utilización de la palabra adelgazar.

No sólo en la web encontramos páginas que favorezcan los trastornos alimentarios, si encendemos la televisión nos encontramos un montón de anuncios que favorecen la delgadez, como ejemplo los cereales Special K, con su operación bikini, con su único fin es vender el producto, sin importar lo que pueda suceder o lo que pueda llegar a fomentar como obsesión por una delgadez extrema. Estamos rodeados por este tipo de anuncios si cogemos un periódico o una revista lo que vemos son mujeres delgadas, anuncios de cremas anticelulíticas y tratamientos que favorezcan la delgadez.

Todos estos anuncios tienen un fin venderse lo mejor posible, pero a que precio pensamos la trascendencia que puede tener a muchas personas que están obsesionas con su cuerpo, que no les gusta y lo que quieren es una delgadez extrema. En fin vivimos rodeados e invadidos por tener una imagen diez, nos quieren vender que el físico es lo que cuenta, y entonces, ¿dónde están nuestros sentimientos o dónde quedan? En fin realmente no reconocen que muchos de eses productos, aunque no sean perjudiciales para la salud influyen psicológicamente en muchas personas, deberían pensar en como lanzar sus productos al mercado fomentando la alimentación equilibrada.

CONCLUSIÓN.

Mi conclusión que saque de este proyecto, después de tener acceso a diversa información es que cada día en la sociedad que vivimos, estamos bombardeados por medios de comunicación y en sí mismo, las personas que formamos esta sociedad a fomentar un aspecto físico y el que no tenga ese aspecto o se acerque al cuerpo diez, lo rechazamos, como si fuera algo distinto, algo raro. Sea como sea, cueste lo que cueste tenemos que conseguir acercarnos a ese cuerpo diez, sino no seremos aceptados por la sociedad y si ese precio lo tenemos que pagar muy caro, para algunas personas da igual incluso, la muerte. Y toda esta gente que fomenta la delgadez para vender sus productos, tanto en ropa como comida y cremas, realmente no se dan cuenta de lo que puede acarrear ese tipo de anuncios o lo que están fomentando. No se dan cuenta de que están discriminando a mucha gente por no tener los patrones que ello ponen como reales o los correctos, pero la triste realidad es que lo hacen para vender sus producto, es un negocio y hoy en día tristemente, estamos influenciados por la moda y las tendencias, sinceramente somos débiles y queremos seguir todas las tendencias y estar a la última.

Pero por qué los anuncios y las tendencias no se acercan a toda la variedad de personas que forman nuestra sociedad, por qué somos tan egoístas y sólo juzgamos por el físico, sin pensar que cada persona tiene sus sentimientos pese 100 kgr o 50, es una persona igual, no por estar obeso nos tenemos que reír o discriminarla, ya que es un problema de salud como otro cualquiera, como una diabetes.

Lo que se debería fomentar en la sociedad son unos buenos hábitos de salud, con una dieta equilibrada, fomentar el consumo de fruta, pescado, hortalizas, legumbres desde una edad temprana. Y no fomentar la delgadez y al mismo tiempo el consumo de bollería, como por ejemplo cuando miramos la televisión hora nos inducen a la delgadez, con aparatos de gimnasia, cremas milagrosas con las que pierdes centímetros y al mismo tiempo non invaden con anuncios de doonuts, que si empiezas la mañana tomándolo tienes un día redondo. Y a raíz de que nuestra sociedad sólo quiere personas con un físico diez, salen miles de profesionales engañosos que nos quieren vender la moto, con sus productos y sus consejos, incluso en la peluquería, hay asesores de nutrición y plataformas para bajar de peso. Pero, realmente somos tan tontos o a veces estamos tan ciegos  para ver que los consejos relativos a nuestra salud los consultemos con nuestro médico y él nos asesorará, o nos derivará a un profesional especialista en la materia. El profesional nos tratará si presentamos obesidad o cualquier problema que tengamos, incluso no recomendará bajar de peso si lo necesitamos.

En definitiva siempre que tengamos dudas en nuestra nutrición o queramos bajar de peso acudiremos al médico y él lo valorará, siempre que hagamos cambios en nuestra alimentación consultarlo con profesionales adecuados y no importar como nos mire la sociedad, sino que tenemos nosotros mismos que preocuparnos de cómo nos sentimos sin llegar a perjudicarnos la salud con obsesiones que son ridículas y no nos llevan a buen puerto.

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